lunes, 30 de septiembre de 2024

Propuestas para la sostenibilidad fiscal

 [Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 30 de septiembre de 2024.]

La subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional y profesora de Economía de la Universidad de Harvard, Gita Gopinath dictó recientemente una conferencia en Irlanda en la que alertó sobre el riesgo del estado actual de las finanzas públicas, tanto en países de economía avanzada como en las naciones en desarrollo. 

La prestigiosa economista destacó que la pandemia del Covid-19 y los choques en los precios internacionales de los combustibles y alimentos llevaron a los gobiernos a ejecutar políticas que elevaron significativamente la deuda pública global. Según sus estimaciones, la deuda pública se situó en 93% del producto interno bruto (PIB) en 2023 y se prevé que podría acercarse al 100% del PIB hacia finales de la década. 

Gopinath identifica diversos factores que deterioran el saldo de las finanzas públicas globales. La economía política que promueve un gasto público elevado es uno de ellos. Independientemente de si el partido gobernante es de izquierda o de derecha, se observa un sesgo hacia la ejecución de acciones que conllevan mayores gastos públicos. El resultado de una política fiscal laxa es alarmante, pues eleva la prima de riesgo de la deuda pública y dificulta el pago oportuno de los intereses y la amortización del capital. En consecuencia, aumenta la probabilidad de incumplimiento de las obligaciones financieras. Al mismo tiempo, existe una acentuada resistencia a la aplicación de medidas que incrementen los ingresos tributarios, lo cual deteriora el saldo de las finanzas públicas y acrecienta la deuda hasta niveles insostenibles. 

La subdirectora gerente del FMI advierte que es necesario evitar el optimismo histórico en la proyección de la deuda. La evidencia empírica demuestra que en el período 1990-2021 hubo una estimación del crecimiento del PIB superior a lo observado y, simultáneamente, se ejecutaron ajustes fiscales por una magnitud inferior a lo planificado. Afirma Gopinath: “Si la historia se repitiera, la deuda podría aumentar entre 8 y 11 puntos porcentuales del PIB por encima de las proyecciones de referencia en las economías europeas para 2030.” 

Un mayor crecimiento económico es esencial, ya que reduce la deuda pública como porcentaje del PIB, al mismo tiempo que mejora el nivel de vida de la población. Por eso es recomendable que los ajustes fiscales estén acordes con un aumento de la productividad y de la innovación y, por tanto, sean favorables a la expansión económica. 

La inversión pública provoca un efecto sobre el crecimiento económico mayor que el gasto corriente. En consecuencia, es preferible realizar el ajuste fiscal mediante la reducción del gasto menos productivo, como los subsidios y transferencias generalizadas, y mantener o incrementar la inversión pública, en especial la que es complementaria a la inversión privada. 

Por otro lado, la funcionaria del FMI recomienda la aplicación de reglas fiscales que ayuden a controlar el ritmo de expansión del gasto público, reduzcan la incertidumbre fiscal y fortalezcan la ejecución y calidad del gasto. Ese tipo de política evitaría la tendencia hacia un exceso de gasto que desemboque en un déficit insostenible. Como apoyo a las reglas fiscales, se recomienda la puesta en marcha de consejos fiscales independientes que supervisen tanto la ejecución presupuestaria, como la gestión de la administración tributaria. Además, es indispensable reducir el optimismo en los pronósticos macroeconómicos, principalmente la sobrestimación de la tasa de crecimiento del PIB. 

El FMI recomienda que los gobiernos involucren a la sociedad civil para que esta comprenda la importancia de la adopción de políticas que, aun cuando se perciban como ajustes dolorosos, resultan imprescindibles para asegurar una política fiscal sostenible. De la misma manera, Gopinath señala que la apropiación pública de las reformas fiscales requiere no solo de una estrategia eficiente de comunicación que convenza a los agentes económicos de su necesidad, sino también de “mecanismos que permitan a las partes interesadas contribuir al diseño de las reformas y de marcos institucionales sólidos que fomenten la confianza entre la población.” 

En la República Dominicana, el gobierno del presidente Luis Abinader presentará una propuesta de reforma fiscal con el objetivo de mejorar el saldo de las finanzas públicas y reducir la deuda como porcentaje del PIB. Dicha propuesta incluye medidas que elevarán las recaudaciones tributarias y otras que reducirán el gasto público como porcentaje del PIB. 

El ministro de Hacienda, Jochi Vicente, esbozó la semana pasada en la Cámara Americana de Comercio la filosofía de la reforma fiscal. De acuerdo con el ministro, se requiere una reforma tanto para atender la demanda de servicios básicos de salud, seguridad y transporte público masivo como para evitar que la deuda pública consolidada, actualmente en 59.3% del PIB, siga expandiéndose.

Respecto al gasto público, Jochi Vicente indicó que la República Dominicana tiene un nivel del 19.3% del PIB, cifra que se compara desfavorablemente con el 27.8% del PIB promedio de América Latina y el Caribe, con el agravante de que la carga de intereses del sector público no financiero representa un 23.4% del total de los ingresos del gobierno. El pago de intereses limita los recursos disponibles para la inversión pública en infraestructura, gasto que apenas se coloca en un 2.7% del PIB y que, al ser un complemento de la inversión privada, es indispensable para que la economía dominicana pueda seguir mejorando su ritmo de crecimiento potencial. En ese contexto, cabe destacar la importancia de elevar la inversión en las empresas distribuidoras de electricidad para que estas puedan reducir su déficit, equivalente a un 1.3% del PIB. 

Por último, el ministro de Hacienda destacó los principios de la reforma fiscal. En general, todos los sectores y agentes económicos deberán cooperar, lo que implica una revisión integral del sistema de incentivos y exenciones fiscales. De esa manera mejorará la equidad tributaria, tanto horizontal como vertical. La población más vulnerable será protegida mediante programas sociales que mitiguen el impacto impositivo. Las autoridades se comprometen a enfrentar la elusión y, en especial, la evasión fiscal, cuyo monto estimado asciende al 4% del PIB. Reducir la evasión es clave para garantizar que las empresas compitan en igualdad de condiciones y que los recursos productivos se distribuyan de manera justa y eficiente. 

Kamala presenta su plan económico

 [Escrito el 25 de septiembre de 2024]

Kamala Harris, candidata presidencial del Partido Demócrata, presentó hoy los lineamientos de su plan económico. La vicepresidenta Harris adoptará medidas que reduzcan los costos, creen oportunidades para el sector privado y, en consecuencia, mejoren las condiciones de vida de la clase media.  

Harris reconoce que los precios de los bienes y servicios están demasiado altos para las familias de clase media. Por eso señala que entre sus prioridades se encuentran acciones que reducirán los precios de los alimentos, vivienda y salud. En su programa económico propone el recorte de los impuestos a más de 100 millones de trabajadores miembros de la clase media y la creación de una “economía de la oportunidad,” basada en el estímulo a las actividades de la pequeña empresa, para que todos tengan la oportunidad de innovar, competir y tener éxito en el mercado.

La vicepresidenta Harris aprovechó el discurso de presentación de su programa económico para atacar a Donald Trump. Según Kamala, la propuesta de Trump se fundamenta en ayudar a las grandes empresas, por ejemplo, mediante la aplicación de altos aranceles proteccionistas, mientras que ella defiende los intereses de la clase media. Y enfatizó que es capitalista, por lo cual “cree en mercados libres y justos.” 

En su exposición, Kamala dejó claro que en la administración que le tocaría dirigir se ejecutará una activa política industrial. El plan incluye un conjunto de créditos fiscales que incentivarían la inversión en la industria aeroespacial, inteligencia artificial, computación cuántica y bio-manufactura. Los incentivos fiscales, que costarían alrededor de 100 mil millones de dólares en un período de diez años, serían financiados con los ingresos tributarios que se obtendrían si el Congreso de Estados Unidos aprueba el acuerdo global de impuesto mínimo sobre la renta corporativa. Esto haría que dicha política de incentivos sea sostenible en el tiempo. 

Donald Trump atacó el conjunto de propuestas económicas de Kamala Harris con una simple pregunta: “¿Por qué no la he hecho?” Ese es un punto a favor de Trump; Kamala deberá responder para que los empresarios, grandes, medianos y pequeños, compren definitivamente su mensaje. Mientras tanto, continúa la batalla por la presidencia de Estados Unidos. 

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Recomendaciones para reducir la deuda pública

[Escrito el 24 de septiembre de 2024]

Gita Gopinath, subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional, presentó recientemente en Irlanda un conjunto de medidas para reducir la deuda pública y mejorar su sostenibilidad.  

De acuerdo con Gopinath, un mayor crecimiento económico es esencial porque reduce la deuda pública como porcentaje del producto interno bruto (PIB), al mismo tiempo que mejora el nivel de vida de la población. Por eso recomienda que los ajustes fiscales sean consistentes con un aumento de la productividad y de la innovación y, por tanto, favorables al crecimiento económico. 

La inversión pública tiene un efecto sobre el crecimiento económico mayor que el gasto corriente. En consecuencia, es mejor hacer el ajuste fiscal mediante la reducción del gasto corriente menos productivo, como son los subsidios y transferencias generalizadas, y mantener o incrementar la inversión pública, en especial la que es complementaria con la inversión privada. En el caso de la República Dominicana, esto significa reducir el subsidio a los combustibles, recortar el déficit financiero del sector eléctrico y elevar la inversión pública, que se encuentra en niveles históricamente bajos. 

Por otro lado, la funcionaria del FMI recomienda la aplicación de reglas fiscales que ayuden a controlar el ritmo de expansión del gasto público, que reduzcan la incertidumbre fiscal y que fortalezcan la ejecución del gasto público. Ese tipo de herramienta evitaría el sesgo hacia el gasto público excesivo que termina en un déficit insostenible. Como apoyo a las reglas fiscales, la doctora Gopinath recomienda la puesta en marcha de consejos fiscales independientes que supervisen la ejecución presupuestaria, la gestión de la administración tributaria y reduzcan el sesgo de optimismo en los pronósticos macroeconómicos. 

Por último, Gita Gopinath del FMI recomienda que los gobiernos involucren a la sociedad civil para que entiendan la importancia de la adopción de políticas que, aun cuando se perciban como difíciles, son necesarias para lograr una política fiscal sostenible. Incluso señala que la apropiación pública de esas reformas requiere no solo de una estrategia eficiente de comunicación, sino de “mecanismos que permitan a las partes interesadas contribuir al diseño de esas reformas, y marcos institucionales sólidos que fomenten la confianza entre la población."

La preocupante deuda pública

[Escrito el 23 de septiembre de 2024]

El gobierno del presidente Luis Abinader presentará una propuesta de reforma fiscal con el objetivo de mejorar el saldo de las finanzas públicas y reducir la deuda como porcentaje del producto interno bruto (PIB). Esa propuesta incluye medidas que eleven las recaudaciones tributarias y otras que reduzcan el gasto público como porcentaje del PIB. 

La necesidad de realizar ese tipo de ajuste fiscal no se limita a la frontera dominicana. Gita Gopinath, la brillante subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional, dictó recientemente una conferencia en Irlanda donde alertó sobre el riesgo que se desprende del estado actual de las finanzas públicas, tanto en países de economía avanzada como en las naciones en desarrollo. 

La también profesora de economía en la Universidad de Harvard destacó que la pandemia del covid-19, y los choques en los precios internacionales de los combustibles y alimentos, llevó a los gobiernos a ejecutar políticas que elevaron significativamente la deuda pública global. De acuerdo con sus estimados, la deuda pública se situó en 93% del PIB en 2023 y se prevé que se acerque al 100% hacia finales de la década. En el caso de la República Dominicana, la deuda consolidada del sector público se colocó en 59.3% del PIB en 2023. 

La doctora Gopinath identifica diversos riesgos que tienden a deteriorar el saldo de las finanzas públicas globales. El primero es el cambio del entorno de la economía política hacia uno que defiende la existencia de un gasto público elevado. No importa si el partido gobernante es de izquierda o de derecha, se observa un sesgo hacia la ejecución de acciones que implican mayores gastos. Al mismo tiempo, se destaca una acentuada oposición a la aplicación de medidas que eleven los ingresos tributarios, por lo cual se deteriora el saldo de las finanzas públicas y se incrementa la deuda. 

La subdirectora gerente del FMI advierte que es necesario evitar el optimismo histórico en la proyección de la deuda. La evidencia empírica demuestra que en el período 1990-2021 hubo una estimación del crecimiento del PIB superior a lo observado y, simultáneamente, se ejecutaron ajustes fiscales por debajo de lo planeado. Dice Gopinath: “Si la historia se repitiera, la deuda podría aumentar entre 8 y 11 puntos porcentuales del PIB por encima de las proyecciones de referencia en las economías europeas para 2030.” 

El resultado de una política fiscal laxa es muy preocupante, pues provocaría un aumento de la prima de riesgo de la deuda pública. Esto dificultaría el pago oportuno de su servicio y elevaría la probabilidad de incumplimiento. Si esto ocurriese, la sostenibilidad de la deuda pública y la estabilidad macroeconómica global estarían en peligro.

lunes, 23 de septiembre de 2024

¿Qué preocupa a la Reserva Federal?

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 23 de septiembre de 2024.]

La Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, inició el miércoles 18 de septiembre el ciclo de rebaja de su tasa de interés de referencia. El ajuste inicial fue de 50 puntos básicos, lo cual sugiere que las autoridades monetarias intentan frenar el proceso de deterioro de las condiciones del mercado laboral y asegurar así el aterrizaje suave de la economía.  

Justo antes de que se anunciara la magnitud del ajuste de la tasa de interés, el mercado proyectaba con una probabilidad de 56% que se reduciría en 50 puntos básicos y con una probabilidad de 44% que sería rebajada en 25 puntos básicos. Ambas estimaciones contrastaban considerablemente con lo previsto el 11 de septiembre, cuando la razón de probabilidad era de 6 a 1 a favor de una reducción de 25 puntos básicos; es decir, para la fecha indicada se cuantificó una probabilidad de un 86% para el ajuste de 25 puntos básicos y de un 14% para la reducción de 50 puntos básicos. 

¿Qué sucedió en el transcurso de una semana que llevó al mercado a anticipar una reducción de 50 puntos básicos en la tasa de interés? Todo apunta a la filtración de que la Reserva Federal está preocupada por el efecto rezagado y variable de la política monetaria sobre la actividad económica y que, por tanto, podría provocar que la tasa de desempleo se coloque en los próximos meses muy por encima del nivel de pleno empleo. Un repaso de las lecciones que sobre ese tema impartió en la Universidad de Chicago Milton Friedman, premio Nobel de Economía, basadas en su trabajo de investigación de 1961, “El retraso en el efecto de la política monetaria,” ayuda a comprender la inquietud de la Reserva Federal.  

Jerome Powell, presidente de dicha institución financiera, intentó minimizar el grado de preocupación de la Reserva Federal. En su tradicional rueda de prensa, en diversas ocasiones indicó que la economía de Estados Unidos va por buen camino, con un mercado laboral saludable y que el recorte de 50 puntos básicos se aprobó para asegurar que la situación económica se mantenga igual. De acuerdo con Powell, la institución que dirige solo está “recalibrando” la política monetaria para asegurar el aterrizaje suave, dado que la tasa de inflación se encuentra cerca de la meta del 2%. Llama la atención, sin embargo, que en la rueda de prensa no mencionara los efectos rezagados y variables de la política monetaria, cuando en otras ocasiones ha utilizado reiteradamente el término “rezago.” 

Según Powell, la decisión de la Reserva Federal sobre la tasa de interés, aprobada por 11 de los 12 funcionarios con derecho a voto, se basó en las condiciones vigentes y en las expectativas económicas de Estados Unidos. Respecto a la tasa de inflación, que se sitúa en términos interanuales al mes de agosto en 2.5%, se prevé que seguirá su trayectoria hacia la meta del 2%; objetivo que muy probablemente se alcanzará en 2025. En cuanto al mercado laboral, con una tasa de desempleo del 4.2% en agosto, se espera que siga una tendencia ascendente en los próximos meses y cierre el año alrededor de 4.4%. A pesar de ser una tasa relativamente baja, es preocupante el aumento registrado con relación al 3.5% de julio del año pasado. 

La tasa de interés real de política monetaria todavía se mantiene en territorio restrictivo. Si se asume que la tasa de interés neutral real es del 1% y que la expectativa de inflación está cerca del 2%, se obtiene como resultado que la tasa de interés nominal compatible con la tasa de pleno empleo y la estabilidad de precios es igual al 3%. Dado que la tasa de interés actual de la Reserva Federal, tras el ajuste de la semana pasada, se sitúa en el rango de 4.75% a 5%, resulta probable que la demanda de consumo e inversión sufra una reducción, lo que a su vez repercutiría negativamente sobre la capacidad de creación de empleo. 

Para mitigar el impacto recesivo, se prevé que en las reuniones de noviembre y diciembre la Reserva Federal apruebe dos rebajas adicionales a su tasa de interés de 25 puntos básicos cada una, de manera que esa variable cerraría el año en el rango que va de 4.25% a 4.5%. Y, de acuerdo con la tabla de proyecciones de esa institución, en 2025 se aprobarán nuevos recortes por una magnitud de 100 puntos básicos. Ese tipo de viraje monetario se lleva a cabo cuando se percibe en el horizonte el riesgo de que ocurra una recesión que podría derivar en un aumento del desempleo. Un escenario que Powell busca evitar. 

La decisión de las autoridades monetarias estadounidenses es una buena noticia para la República Dominicana, ya que le ofrece al Banco Central mayores grados de libertad para poder ejecutar una política monetaria que permita alcanzar una menor tasa de interés con estabilidad macroeconómica. En la próxima reunión de septiembre, es un evento casi seguro la reducción de 25 puntos básicos de la tasa de interés de política monetaria. Y, para apoyar el efecto hacia la baja del resto de las tasas de interés -activa y pasiva-, es muy probable que dicha medida se acompañe de un aumento de la liquidez. 

El cambio de postura monetaria, que favorezca la demanda interna de bienes y servicios en el país, cobra una gran importancia en caso de que Estados Unidos desacelere su ritmo de crecimiento económico o sufra un aumento de la tasa de desempleo. Conviene recordar la estrecha vinculación económica entre ambas naciones: el 83% de las remesas, el 38% de los pasajeros extranjeros que llegan por vía aérea y el 30% de la inversión extranjera directa proviene de agentes económicos residentes en Estados Unidos. Todo ello se traduce en que por cada punto porcentual que se expande el PIB estadounidense, el PIB dominicano lo hace entre 1.7 y 2.2 puntos porcentuales. En definitiva, si Jerome Powell consigue que la economía de Estados Unidos vaya bien, la de la República Dominicana irá todavía mejor. 

jueves, 19 de septiembre de 2024

Las nuevas proyecciones de la Reserva Federal

[Escrito el 19 de septiembre de 2024] 

El banco central de Estados Unidos, la Reserva Federal, ha publicado un nuevo conjunto de proyecciones macroeconómicas que sugieren el control de la inflación y una ligera desaceleración de la actividad económica. 

Específicamente, se proyecta que la tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) del cuarto trimestre de 2024 respecto al mismo período del año previo se situará en 2%. Y se prevé que en 2025 se expandirá al mismo ritmo. 

La tasa de desocupación, que en junio se había proyectado que cerraría el año en 4%, se proyecta que se colocará en 4.4%. El aumento del porcentaje de población desempleada y la reducción del ritmo de creación de empleo sugiere el enfriamiento del mercado de trabajo en Estados Unidos. 

La evolución observada de esas variables debe ser el factor principal que explica la decisión de las autoridades monetarias de reducir en 50 puntos básicos la tasa de interés de referencia, la cual se colocó dentro del rango que va de 4.75% a 5%. Y se prevé que se realizarán dos nuevos ajustes de 25 puntos básicos antes de que concluya este año, y quedará la tasa de referencia dentro del rango de 4.25% a 4.5%, con una mediana de 4.4%. Ese nivel contrasta de manera significativa con la mediana de 5.1% que se proyectó en el informe de política monetaria de junio pasado. 

Por último, la tasa de inflación, medida por la variación interanual del índice de precios de gastos de consumo, se proyecta en 2.3% para 2024, por debajo del 2.6% que se estimó en junio. Para el año próximo se prevé que la tasa de inflación cierre en 2.1%, que se sitúa en el entorno de la meta de 2%. 

Todo lo anterior sugiere que las autoridades monetarias tratarán de que la economía estadounidense logre hacer un aterrizaje suave durante el proceso de control de inflación. Ese resultado sería positivo para la República Dominicana, dado el conjunto de vasos comunicantes que existe entre las dos economías. 


Arrancó la Fed a moler la tasa de interés

[Escrito el 18 de septiembre de 2024]

La Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos, inició el ciclo de rebaja de la tasa de interés de referencia. El ajuste inicial fue de 50 puntos básicos, lo cual puede sugerir que las autoridades monetarias quieren evitar que el mercado laboral se deteriore más de lo observado en los doce meses más recientes. 

Esa rebaja marca un cambio de la postura monetaria restrictiva que se manifestó en 11 ajustes hacia arriba entre marzo de 2022 y agosto de 2023, que colocó la tasa de política en el rango que va de 5.25% a 5.5%, el mayor nivel en 23 años. A partir de hoy la tasa de interés de referencia está entre 4.75% y 5%, y se proyecta que en las reuniones de noviembre y diciembre se aprueben dos rebajas adicionales de 25 puntos básicos cada una. 

La decisión de la Reserva Federal, aprobada por 11 de los 12 funcionarios con poder de voto, se fundamentó en las condiciones vigentes y esperadas de esa economía. Respecto a la tasa de inflación, que se coloca en términos interanuales al mes de agosto en 2.5%, se proyecta que seguirá su trayectoria hacia la meta del 2%, evento que muy probablemente ocurrirá en 2025. Por el lado del mercado laboral, la tasa de desempleo que se colocó en 4.2% en agosto se proyecta que siga una tendencia ascendente en los próximos meses y pudiera cerrar el año alrededor de 4.4%, por lo cual es necesario reducir la tasa de interés para estimular la demanda agregada y la expansión económica. 

Justo antes de anunciar la magnitud del ajuste de la tasa de interés, el mercado proyectaba con una probabilidad de 56% que se reduciría en 50 puntos básicos y con una probabilidad de 44% que sería rebajada en 25 puntos básicos. Esas probabilidades contrastaban considerablemente con lo que se proyectaba el 11 de septiembre, cuando la razón de probabilidad era de 6 a 1 a favor de una reducción de 25 puntos básicos; es decir, probabilidad de un 86% para el ajuste de 25 puntos básicos y de un 14% para la reducción de 50 puntos básicos. 

La decisión de la Reserva Federal es una buena noticia para la República Dominicana, ya que le ofrece al Banco Central mayores grados de libertad para que pueda ejecutar una política monetaria que permita alcanzar una menor tasa de interés con estabilidad macroeconómica. Se puede considerar como un evento casi seguro que, en la próxima reunión de septiembre, se apruebe una reducción adicional de 25 puntos básicos de la tasa de interés de política monetaria. Y para apoyar el efecto sobre el resto de las tasas de interés, activa y pasiva, es muy probable que esa medida se acompañe de un aumento de la liquidez.