lunes, 20 de julio de 2026

El duelo óptimo

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 20 de julio de 2026]

Hasta principios del siglo XX, el duelo ¬—enfrentamiento entre dos personas con espada o pistola— se consideraba la única forma de restaurar el honor o la reputación. Por lo general, involucraba a militares, aristócratas, políticos o periodistas y se llevaba a cabo conforme a un código de honor, en presencia de padrinos y médicos. Las causas más comunes del duelo eran los insultos, las calumnias o la difamación. Asimismo, las acusaciones de cobardía, deshonestidad o infidelidad terminaban a menudo en un enfrentamiento, el cual podía ser a muerte o a “primera sangre.” 

Alexander Hamilton, uno de los padres fundadores de Estados Unidos y primer secretario del Tesoro, murió en un duelo con armas de fuego en 1804. El artífice del sistema financiero y organizador de las finanzas públicas se batió contra el entonces vicepresidente, Aaron Burr, en Weehawken, Nueva Jersey. El motivo del desafío fue el comentario despectivo de Hamilton sobre el carácter de Burr.  

Évariste Galois, el brillante matemático francés, murió en 1832, con apenas 20 años, tras batirse en un duelo en las afueras de París. Se desconoce la causa exacta del enfrentamiento. Algunos historiadores apuntan a un asunto amoroso; otros, a motivos políticos. La noche anterior al lance, convencido de que moriría, Galois escribió una carta a su amigo Auguste Chevalier en la que exponía los fundamentos matemáticos que hoy constituyen la teoría de Galois, base del álgebra abstracta moderna.  

La muerte de personas extraordinarias, como Hamilton y Galois, confirma que el duelo es una solución subóptima para resarcir el daño y restaurar el prestigio personal. Por ello, el fortalecimiento del Estado de derecho ha ido estableciendo sanciones civiles y penales contra la difamación, la injuria o la calumnia, con el fin de ofrecer una vía legal que repare el honor. 

El Estado, mediante las instituciones que lo conforman, tiene la obligación de proteger la libertad, definir y preservar los derechos de propiedad, arbitrar las disputas sobre las interpretaciones de las leyes y regulaciones, hacer cumplir los contratos y fomentar la competencia. De la misma manera, debe garantizar, como condición previa a cualquier sanción, que la verdad no resulte punible y que la crítica a figuras públicas en ejercicio de sus funciones goce de un umbral de protección mayor que la que se aplica a un ciudadano particular. 

En ese contexto, el mecanismo ideal para resolver los conflictos derivados de la difamación o la injuria es aquel que maximice el bienestar social, incluido el de la persona ofendida. Alcanzar ese objetivo implica además minimizar tres costos: el perjuicio en sí mismo; el costo de la sobredisuasión, que se traduce en prisión innecesaria y en una posible coacción a la libertad de expresión; y la carga administrativa del sistema responsable de establecer si existió o no la intención de hacer daño y si se deriva de ello una sanción. 

El primer paso consiste en determinar el valor de la reputación y del honor, que es propiedad inherente de toda persona —como “patrimonio del alma” lo definió el dramaturgo Calderón de la Barca—. Dicho valor, que tiene algunos componentes no observables relacionados con la autoestima y la dignidad, depende en gran parte de la capacidad de generar ingresos, así como de la posición social, profesional o pública previa a la difamación o injuria. El componente no observable debe ser cuantificado con un mínimo indemnizable, lo que garantizaría una compensación adecuada a las personas sin remuneraciones relevantes. Lesionar la buena imagen y la dignidad de un profesional, por ejemplo, de la medicina, cuya retribución depende de la confianza de sus pacientes, suele tener efectos gravísimos. Con las citadas variables económicas, puede estimarse el patrimonio reputacional de cada individuo —se tomaría el mayor monto entre el valor relacionado con los ingresos y el mínimo indemnizable—, de modo que se obtendría la suma impactada por las acciones del difamador.

El perjuicio ocasionado al buen nombre puede ser patrimonial —pérdida de contratos, despido o reducción de clientela— y moral, derivado de la humillación y del estrés emocional sufridos. Su magnitud es una función del valor expuesto, la gravedad de la imputación, el alcance de la difusión de la información difamatoria dolosa —a través de redes sociales, radio, televisión, prensa— y de su repercusión. El perjuicio se agrava cuando se divulgan imágenes íntimas no consentidas o modificadas mediante la inteligencia artificial que menoscaben la dignidad y el decoro de la víctima. 

Una vez cuantificado el daño, corresponde definir el tipo de sanción. La vía civil permite la reparación monetaria, mientras que la penal conduce a la cárcel. La civil resulta la más eficiente y proporcional, ya que posibilitaría una indemnización económica acorde con la magnitud del perjuicio causado. A mayor daño y gravedad de la intención —negligencia o dolo—, más elevada será la cuantía de la compensación. 

La vía civil evitaría el abuso de la capacidad coercitiva del Estado, que podría restringir la libertad de expresión mediante la generalización de las penas de cárcel. No obstante, la sanción penal se justificaría como mecanismo disuasorio frente al problema del infractor insolvente —expuesto por los profesores Gary Becker y Richard Posner (Chicago)—, cuando el difamador carece de recursos para compensar el daño producido. En ese caso, la sentencia podría imponer como alternativa una sanción por un monto en términos del valor presente que el condenado deberá satisfacer con recursos obtenidos durante el resto de su vida laboral, descontados a una tasa de interés de mercado. Cuando la responsabilidad recae en una plataforma o medio de comunicación, su seguro obligatorio garantizaría el pago de la indemnización. 

Un mecanismo que permite resolver pacíficamente un conflicto constituye el equivalente óptimo a los duelos del pasado, relegados hoy a la literatura y al cine. Posibilita la solución del problema con el mínimo costo para la sociedad, dado que evita la pérdida de vidas humanas y traslada la carga monetaria de litigar de mala fe a quien demanda sin fundamento. Ahora bien, para que las sanciones puedan determinarse e imponerse de manera imparcial y óptima, se requieren instituciones judiciales independientes, dotadas de procesos civiles ágiles y eficientes. 

La economía del Mundial de Futbol

[Escrito el 20 de julio de 2026] 

España se coronó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras vencer 1-0 a Argentina en la gran final disputada el 19 de julio en Estados Unidos. El partido, cerrado y tenso durante los noventa minutos reglamentarios, se definió en la prórroga con un gol de Ferran Torres en el minuto 106, que desató la locura de la afición española y selló la segunda estrella de "La Roja" tras Sudáfrica 2010. 

El Mundial 2026 no solo dejó gloria deportiva: también se perfila como el más rentable de la historia, con un monto total cercano a los 40 mil millones de dólares. Según Bloomberg, la FIFA recaudaría cerca de nueve mil millones de dólares en ingresos por esta edición, más de un 40% por encima del récord de 6,314 millones logrado en Catar 2022. Ese resultado estuvo impulsado por la expansión a 48 selecciones y 16 sedes, lo que produjo un extraordinario incremento en derechos de televisión y patrocinios.

Bank of America estima que el torneo dejará unos 20,000 millones de dólares en la economía estadounidense, gracias al gasto en turismo, hotelería, gastronomía y comercio minorista en las ciudades sede. Para México, país coanfitrión, el beneficio superó los 2,500 millones de dólares. En general, las ciudades anfitrionas de partidos de futbol registraron tasas de crecimiento superiores a otras ciudades.

En definitiva, este ha sido un Mundial de futbol histórico en lo deportivo y en lo financiero, con beneficios extraordinarios para la FIFA y las economías locales.

jueves, 16 de julio de 2026

Baja la inflación en Estados Unidos

[Comentario Noti 14 de julio de 2026]

En Estados Unidos, la tasa de inflación interanual a junio, medida por el cambio del Índice de Precios al Consumidor (IPC), bajó y se colocó en un 3.5%. Respecto al mes anterior, la variación del IPC fue de un -0.4%, comportamiento explicado por el retroceso de 5.7% registrado en el grupo de energía, dentro del cual destaca el descenso de 9.7% en el precio de la gasolina. 

Por otro lado, la tasa de inflación subyacente, la que excluye los precios de los alimentos y de la energía, arrojó un 2.6% en términos interanuales. Respecto al mes anterior, el IPC subyacente no mostró ningún cambio. 

Los resultados anteriores sugieren que, a pesar de la fuerte baja en el precio de los combustibles observada en junio, la inflación sigue muy por encima de la meta del 2%. 

Todo ello sugiere que se mantendrá la predicción de los agentes económicos quienes piensan que antes de fin de año la Reserva Federal aumentará su tasa de interés en 25 puntos básicos, hasta colocarla entre el 3.75% y el 4%.  En ese contexto, cabe destacar que, Kevin Warsh, presidente de la Fed, ha reconocido que el Comité Federal de Mercado Abierto “no tiene tolerancia a una inflación persistentemente elevada” y que, por tanto, adoptará las medidas adecuadas que permitan su reducción.  

La reforma del banco central

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 13 de julio de 2026]

Thomas Sargent, premio Nobel de Economía, demostró que la credibilidad de los bancos centrales resulta clave para alcanzar y sostener la estabilidad de precios. De acuerdo con el profesor de la Universidad de Nueva York (NYU), la independencia del banco central debe ser real y permanente, basada en reglas y compromisos sostenibles, con el fin de que pueda operar como ancla nominal. A partir del estudio de las hiperinflaciones de Alemania, Austria, Hungría, y Polonia registradas en los años veinte del siglo pasado, Sargent confirmó que fue necesario implementar un conjunto de reformas institucionales que permitieron el cambio de régimen de política económica, lo que modificó y ancló las expectativas de inflación.  

Sargent y Neil Wallace (Penn State) desarrollaron la idea de que la disciplina fiscal constituye una condición indispensable para que el banco central controle la inflación. Si el valor presente de los superávits primarios futuros es inferior al monto de la deuda pública, los agentes racionales prevén que, tarde o temprano, dicha deuda se pagará mediante emisión monetaria, evento incompatible con el control de la inflación. Por ello, los bancos centrales deben comprometerse con firmeza a no financiar al gobierno, ya sea directa o subrepticiamente. Con el fin de asegurar la credibilidad de ese compromiso y de facilitar a la población el acceso a información fidedigna, se requiere que exista por parte de las autoridades una política de máxima transparencia de sus actuaciones.

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal (Fed), está dispuesto a implementar un proceso de reforma de la institución que dirige con el propósito de reforzar su credibilidad y capacidad de situar la inflación en la meta del 2%. Para llevar a cabo ese cambio estructural, el pasado 9 de julio anunció los nombres de los coordinadores de los cinco grupos de trabajo encargados de conducir la reforma del banco central estadounidense. 

El primer grupo se centrará en comunicaciones. Los responsables son: Mervyn King, exgobernador del Banco de Inglaterra; Peter Fisher, exfuncionario de la Fed de Nueva York y profesor de Economía en la Universidad de Washington; y Arminio Fraga, exgobernador del Banco Central de Brasil. Su misión consiste en promover una comunicación del banco central que, en un entorno caracterizado por la elevada volatilidad, sea independiente, transparente y creíble, de modo que contribuya al anclaje de las expectativas. En particular, King, experto en la incertidumbre radical, sostiene que la imposibilidad de predecir con exactitud convierte la orientación futura (“forward guidance”) basada en el gráfico de puntos (“dot plot”) en una promesa difícil de sostener, pues “la inflación no se mantendrá baja solo porque el banco central diga que así será.” La credibilidad se gana con acciones monetarias verificables y consistentes con la meta de inflación que se desprendan de una función de reacción conocida, no con medidas de política arbitrarias, inesperadas y zigzagueantes, acompañadas de una narrativa incoherente que intente manipular las expectativas mediante el anuncio de predicciones difíciles de justificar. 

Los profesores Raghuram Rajan (Universidad de Chicago), Jeremy Stein y Karen Dynan (Universidad de Harvard), estarán a cargo de examinar los costos, beneficios e implicaciones institucionales del balance general de la Fed. Rajan, exgobernador del Banco de la Reserva de la India, ha criticado con dureza la política de flexibilización monetaria aplicada en diversas ocasiones desde 2008, porque ha creado una excesiva vulnerabilidad y dependencia del sistema financiero de esa liquidez. Dicha política ha colocado en 3.1 billones de dólares el nivel de reservas bancarias depositadas en la Fed y ha elevado el grado exposición de la banca al riesgo de liquidez de los depósitos de los agentes económicos. El objetivo del grupo de trabajo es el diseño de un marco analítico riguroso que permita la reducción del voluminoso balance de la Fed, sin provocar estrés de liquidez que lleve al colapso del valor de mercado de los títulos del Tesoro y desencadene una severa crisis financiera.

La mejora de la calidad y disponibilidad de los datos sobre la economía utilizados por la Fed en la toma de decisiones recaerá sobre los profesores Raj Chetty (Harvard), Kevin Murphy (Chicago), y Doug McMillon (expresidente de Walmart). Chetty, creador de un sistema de seguimiento de datos de consumo, ingresos y empleo del sector privado, contribuirá a que se incorporen nuevas tecnologías que permitan comprender con rapidez lo que sucede en la economía mediante el uso de datos de alta frecuencia, como los generados por empresas como Walmart. Se espera que Murphy aporte metodologías rigurosas de análisis desagregados, idóneas para capturar la heterogeneidad del mercado laboral y de los precios. 

El análisis del impacto económico de la inteligencia artificial (IA) —sobre la innovación, la productividad y el empleo—, que se incorporará en el proceso de toma de decisiones de política monetaria, lo llevará a cabo el profesor Chad Jones (Stanford), vinculado en la actualidad a Anthropic. El grupo contará también con Asha Sharma, la CEO de Xbox/Microsoft Gaming, y con Marc Andreessen, promotor de la economía de mercado y experto en la influencia de la tecnología sobre la productividad. 

Con el fin de analizar el marco de política que la Fed utiliza para entender y responder a los factores que impulsan la variación de los precios, se seleccionó a los profesores Thomas Sargent (NYU), Greg Mankiw (Harvard) y a William White, ex funcionario del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés). Con este quinto y último grupo se completa un cuadro coherente: Sargent aporta el marco de credibilidad y régimen fiscal-monetario; Mankiw incorpora rigor macroeconómico y un amplio conocimiento sobre reglas y comunicación; y White aporta la experiencia de haber advertido, con mucho tiempo de anticipación a la crisis de 2008, que ignorar los ciclos financieros y de crédito —y solo concentrarse en el objetivo de inflación— constituye un error que puede desembocar en una severa crisis económica.  

En síntesis, la composición de cada grupo de trabajo sugiere que el objetivo de Warsh es la adopción de medidas destinadas a fortalecer la credibilidad institucional de la Fed, condición indispensable para anclar las expectativas de inflación de forma rápida y duradera. 

Reparto versus capitalización

[Escrtio el 10 de julio de 2026]

Olivier Blanchard, profesor emérito de Economía del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), comentó recientemente sobre la propuesta de varios candidatos a la presidencia de Francia de establecer un sistema de pensiones basado en la capitalización individual.

De acuerdo con Blanchard, habría sido prudente establecer en 1945 un sistema que combinara el de reparto —actualmente quebrado— con uno de capitalización, lo que hubiese hecho “más resiliente” el sistema de pensiones debido a la capacidad de generar un gran volumen de ahorro. El profesor afirma que introducir la capitalización individual ahora no resolverá el déficit del sistema de reparto, “a menos que se acompañe de una reducción de los compromisos adquiridos con los trabajadores y jubilados.” Ello implica que el sistema de reparto no podrá cumplir con lo prometido.

La opinión del profesor Blanchard es consistente con la posición que defendí en una reunión celebrada en 1997 en el Palacio Nacional con el presidente Leonel Fernández y Rafael Alburquerque, para ese entonces secretario de Estado de Trabajo. Este último, utilizó argumentos del profesor Carmelo Mesa Lago para defender el sistema de reparto como el más recomendable para la República Dominicana. En contraste, después de demostrarle que los sistemas de reparto no son financieramente sostenibles, propuse que se estableciera en el país un sistema de capitalización individual. 

En 2001, se aprobó la Ley 87-01 que creó el Sistema de Seguridad Social e incorporó un régimen de pensiones basado en la capitalización individual. Dicho sistema es financieramente sostenible y ha creado un volumen de ahorro que favorece el crecimiento económico del país. No obstante, después de veinticinco años se requieren reformas. En particular, aquellas que aumenten los aportes a las cuentas individuales, reduzcan la informalidad y pongan en marcha de forma eficiente el componente solidario del sistema. Una buena reforma se traduciría en una mayor pensión para todos los trabajadores dominicanos.

Un acuerdo de paz inestable

[Escrito el 9 de julio de 2026]

El presidente Donald Trump ha mostrado su interés por alcanzar un acuerdo de paz con Irán. El objetivo del primer mandatario es lograr que el petróleo vuelva a fluir por el estrecho de Ormuz y que los precios del crudo y sus derivados se reduzcan a niveles compatibles con un buen desempeño en las elecciones de noviembre. 

El acuerdo preliminar de cese al fuego constituye un equilibrio inestable. Irán desea mantener su programa nuclear y, al mismo tiempo, quiere exigir el pago de un peaje a los barcos que transitan por el estrecho. Ambos puntos son elementos que Estados Unidos no acepta. Por ello, se han registrado ataques y contra ataques que dificultan el trabajo de los mediadores. 

La situación escaló el miércoles 8 de julio. Trump autorizó un ataque de mayor envergadura contra instalaciones militares iraníes y declaró que el acuerdo de cese al fuego había terminado. La reacción del mercado de combustibles fue inmediata. En pocas horas, el precio del crudo WTI subió de poco más de 70 dólares a casi 76 dólares por barril, para luego cerrar en el entorno de los 74 dólares. 

Hoy jueves, Estados Unidos bombardeó de nuevo a Irán con el fin de reducir su capacidad de atacar los cargueros que transitan por el estrecho de Ormuz. La guardia revolucionaria iraní respondió con el envió de misiles y drones en contra de bases militares estadounidenses localizadas en la región. Los precios de los combustibles registraron más volatilidad, en perjuicio de los países importadores netos de dichos productos como la República Dominicana. 

Banco Central mantiene su tasa de interés

[Comentario Noti 8 de julio de 2026]

El Banco Central decidió en su reunión de política monetaria de junio mantener en 5.25% su tasa de interés de referencia. Según las autoridades monetarias dominicanas, esa tasa de interés se encuentra en territorio neutral y, por ello, asegura que la inflación se mantenga bajo control sin presionar a la baja la actividad productiva. 

La tasa de inflación interanual, medida por la variación del índice de precios general, alcanzó en mayo un 5.35%. Ese nivel está por encima del límite superior de la meta de inflación definida por el rango que va del 3% al 5%. Mientras, la tasa de inflación subyacente, la que excluye los precios de los alimentos y de los combustibles, fue de un 4.86%. Se prevé que en los meses de junio y julio la inflación suba un poco más debido a la fuerza inercial que exhibe la trayectoria de los precios. 

Al tomar en cuenta que, de acuerdo con los propios cálculos del Banco Central, la tasa de interés real neutral es igual a un 1.5% y que la expectativa de inflación para los próximos doce meses es de un 4.5%, se puede afirmar que la tasa de interés de política monetaria debería colocarse en un 6%. Ello implica que es probable que, a menos que se registre un descenso de la variación de los precios en los próximos meses, las autoridades decidan subir la tasa de interés de referencia y tomar medidas que aprieten la disponibilidad de liquidez antes de fin de año. 

lunes, 6 de julio de 2026

Luces y sombras de la IA

[Frente al Statu Quo. Publicado en Dario Libre el 6 de julio de 2026.\

La liquidez excesiva facilita el nacimiento, desarrollo y persistencia de las burbujas financieras. A partir del primer trimestre de 2020, el balance de la Reserva Federal (Fed) experimentó un crecimiento exponencial impulsado por la compra masiva de títulos del Tesoro y de valores respaldados por hipotecas. Ello se tradujo en un vertiginoso aumento del dinero en circulación y de las reservas de los bancos depositadas en la Fed. En términos precisos, el monto de dichas reservas se colocó en marzo de 2020 en 1.657 billones (millones de millones) de dólares y se situó en casi 3 billones de dólares el 1 de julio de 2026. La abundancia de liquidez propicia que los agentes económicos realicen inversiones o especulen con instrumentos financieros, lo que empuja al alza su precio más allá de lo compatible con su valor fundamental. 

Los principales índices bursátiles registraron un extraordinario desempeño en el segundo trimestre del año, a pesar de las turbulencias creadas por la guerra en Medio Oriente. El Dow Jones se incrementó en un 12.9%, el S&P 500 subió un 14.9% y el Nasdaq escaló hasta un 21.4%. Cabe destacar que, aun cuando la liquidez ha propiciado desde el año 2020 un aumento de los precios del oro, las criptomonedas y los contratos a futuros de petróleo, son las empresas vinculadas con la inteligencia artificial (IA) las que explican el mayor avance de dichos índices. 

La IA posee las características de una tecnología de propósito general: alcance transversal y aplicaciones en muchas actividades productivas y de consumo. Asimismo, estimula la creación de nuevas tecnologías, productos, procesos y modelos de negocios que elevan la productividad y el bienestar. 

Los inversionistas se muestran optimistas respecto del impacto de la IA sobre la economía. La expectativa de ganancias futuras derivadas de su implementación ha generado una inversión masiva en la construcción de centros de procesamiento de datos. Ello se ha traducido en mayor demanda de chips, semiconductores, generadores de electricidad y servicios de construcción, entre otros elementos necesarios para la oferta de la infraestructura utilizada en el entrenamiento y ejecución de los modelos de IA. 

Dada la oferta, el incremento de la demanda de todo lo relacionado con los modelos de IA ha impulsado los beneficios —actuales y proyectados— de las empresas suplidoras de los citados bienes y servicios. El resultado ha sido un vertiginoso aumento del precio de las acciones. Nvidia, un fabricante de chips de procesamiento que hasta hace poco se especializaba en tarjetas de videojuegos y cuyo precio en marzo de 2020 era de apenas 6.59 dólares por acción, tiene en la actualidad un nivel de capitalización de 4.7 billones de dólares, con un precio de 194.83 dólares por acción. Otro caso digno de mención es Micron Technology, una empresa de semiconductores, dedicada al diseño, fabricación y comercialización de chips de memoria y almacenamiento de datos. En marzo de 2020, el precio de su acción era de 42.06 dólares, mientras que en los últimos doce meses ha subido más de un 700% hasta alcanzar los 975.56 dólares.

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, sostiene que la IA generará una subida significativa de la productividad, lo que será una fuerza desinflacionaria por el lado de la oferta, consistente con tasas de interés de equilibrio más bajas. El resultado configuraría un entorno favorable a la inversión y revaloración de las acciones. Sin embargo, algunos expertos consideran que, al menos en el corto plazo, el elevado gasto de capital requerido para la implementación de la IA presionará al alza la inflación. 

Por otro lado, la IA podría afectar al empleo de quienes suplen algunas tareas específicas. En una reciente entrevista en Goldman Sachs Exchange, Daron Acemoglu, profesor del MIT y premio Nobel de Economía, afirmó que es probable que en el corto plazo la IA impacte en las tareas cognitivas rutinarias, como la programación de software. Dicho efecto podría intensificarse en el largo plazo, especialmente si la IA se integra con la robótica, puesto que perjudicaría la demanda de tareas físicas.

La historia muestra que, tarde o temprano, todas las burbujas financieras se desinflan. La originada por la IA puede hacerlo por varios motivos. La pregunta clave es si las ventas y beneficios que justifican el precio actual de esas acciones se mantendrán. La respuesta depende del desempeño económico de las grandes empresas de infraestructura que operan los centros de datos masivos. Algunos analistas expresan dudas acerca de la capacidad de tales empresas, así como de las que desarrollan los modelos de IA generativa —OpenAI (ChatGPT) y Anthropic (Claude)— para producir el flujo de efectivo que recupere de manera rentable los miles de millones de dólares de gasto de capital que han estado ejecutando. 

Otro aspecto relevante es la influencia de la IA sobre las transacciones financieras. Sarah Breeden, vicegobernadora del Banco de Inglaterra, señaló en la conferencia del Banco Central Europeo, celebrada la semana pasada en Sintra (Portugal), que la IA está transformando las finanzas a gran velocidad. La funcionaria propuso mecanismos destinados a impedir que los agentes autónomos de “trading algorítmico” —los que se apoyan en modelos de aprendizaje por refuerzo— comprometan la estabilidad financiera al facilitar el comportamiento de manada. Un entorno en que los precios de las acciones comiencen a caer podría desencadenar una ola de ventas masivas, dado que los modelos piensan de forma parecida, pues están entrenados con datos similares y aprenden con la misma metodología, lo que provocaría el colapso de los precios de los valores financieros. Por esta razón, Breeden considera que los sistemas de IA utilizados para realizar operaciones de compra y venta de títulos financieros de forma autónoma deberían incorporar un “interruptor de apagado” como medida de seguridad que evite el caos en los mercados bursátiles.

En fin, la IA ofrece luces y sombras, oportunidades y riesgos. El desafío consiste en potenciar el capital humano hasta un nivel capaz de aprovechar los beneficios de la IA, al tiempo que se adoptan las medidas oportunas que minimicen los riesgos sistémicos, de modo que la euforia bursátil de hoy no se convierta mañana en una costosa factura social.

Las víctimas de las criptomonedas

[Escrito el 1 de julio de 2026]

Desde el tercer trimestre del año pasado, los inversionistas en criptomonedas han perdido centenares de millones de dólares. Hay dos casos de inversionistas institucionales, cuyas acciones están respaldadas por la acumulación de criptoactivos, dignos de mención. 

Pulsar Group, con sede en Abu Dabi, y Ark Invest, dirigido por Cathie Wood, invirtieron el año pasado 300 millones de dólares en acciones de la firma Solmate especializada en la compra y acumulación del cripto token Solana. El estrepitoso descenso del precio de Solana, típico comportamiento de una burbuja que se desinfla, ha provocado que el precio de la acción de Solmate perdiera un 98% de su valor, al pasar de 249 dólares a solo 5 dólares. Los propietarios de Pulsar Group y Ark Invest sufrirán grandes pérdidas por estar apostando a un activo cuyo valor fundamental es cercano a cero. 

Algo similar le pasa a la empresa Strategy -en el pasado MicroStrategy-, creada por Michael Saylor, y que se ha dedicado a realizar emisión de acciones preferidas y bonos con el objetivo de acaparar bitcoins. A inicios de junio, esa entidad decidió vender una pequeña parte de su portafolio de bitcoin para tener la liquidez necesaria para pagar cupones a los tenedores de las acciones preferidas. Al conocerse la noticia de que Strategy había decidido vender bitcoins, se produjo una caída de un 5% en el precio de dicho activo financiero. La posición patrimonial de esa empresa se ha agravado, al perder entre julio de 2025 y finales de junio de 2026 alrededor de un 80% de su precio de mercado, debido al desplome del bitcoin. 

La burbuja espacial

[Escrito el 30 de junio de 2026]

Elon Musk, el fundador de Tesla, lo hizo de nuevo. Ha creado una nueva burbuja financiera al hacer pública la empresa SpaceX, cuyo precio se fundamenta en la capacidad de imaginar y hacer soñar a los inversionistas. 

La oferta pública inicial ocurrió el 12 de junio con un precio inicial de 150 dólares, que permitió a la empresa recaudar 86 mil millones de dólares. Cuatro días después, el precio se colocó por encima de los 225 dólares, estimulado por las masivas compras de inversionistas que tenían miedo de perderse de las proyectadas ganancias de capital. A partir de ese pico, inició un comportamiento descendente hasta situarse en el entorno de los 151 dólares, una pérdida de casi un 33% respecto a su nivel máximo. 

La evolución del precio de la acción llevó la empresa a una capitalización superior a los 2.5 billones dólares de Amazon y de los 2.6 billones dólares de Microsoft, hasta bajar a los 2 billones de dólares la semana pasada. Para que se tenga una idea de la magnitud de la burbuja de SpaceX basta con decir que su precio llegó a ser 140 veces superior a sus ingresos, mientras que Microsoft tiene un precio respecto a sus beneficios de 21. 

Aswath Damodaran, profesor de finanzas de NYU y considerado en Wall Street como el “decano de la valoración” estimó en 1.3 billones de dólares el valor de la empresa antes de que cotizara en bolsa. Ese resultado revela que el precio actual está muy por encima de su valor basado en fundamentos operativos y financieros. Ojalá que los inversionistas de SpaceX, que ahora pretende emitir bonos por 25 mil millones de dólares, no se pierdan en el espacio cuando explote esa burbuja. 

Se encarece la manzana tecnológica

[Escrito el 29 de junio de 2026]

El jueves pasado, Apple aplicó aumentos significativos en los precios de sus principales productos. En particular, las computadoras Mac y los iPads registraron aumentos de entre un 15% y un 25%, luego de que los costos de los chips de memoria DRAM y de almacenamiento NAND se cuadruplicaran en los últimos doce meses. 

El MacBook Air subió 200 dólares, el MacBook Pro aumentó 300 dólares y el iPad Pro se elevó en 200 dólares, mientras que los precios del iPhone permanecieron, hasta nuevo aviso, sin cambios. En palabras de la empresa dirigida por Tim Cook: “hemos llegado a un punto donde necesitamos comenzar a subir los precios.”

El origen inmediato de esos ajustes se encuentra en la dinámica del mercado de semiconductores. La demanda generada por los grandes desarrolladores de inteligencia artificial ha presionado la oferta y creado un entorno de precios elevados que podría extenderse hasta el próximo año. Micron Technology, uno de los principales fabricantes del sector, reportó márgenes brutos superiores al 80%, reflejo de un mercado que opera bajo condiciones de oferta limitada. 

El episodio también ilustra un aspecto recurrente en los ciclos tecnológicos: la interacción entre decisiones de inversión pasadas y los precios presentes. Durante la fase de baja de precios de 2023, varios productores redujeron la capacidad de producción ante márgenes negativos, lo que hoy limita la respuesta de oferta y presiona los precios hacia arriba en perjuicio de los consumidores.  

¿La burbuja del bitcoin inicia su fase terminal?

[Escrito el 26 de junio de 2026]

El derrumbe reciente del bitcoin confirma, una vez más, que las burbujas financieras siempre estallan. Esta semana, la criptomoneda más famosa del mundo cayó por debajo de los 60,000 dólares, su nivel más bajo en 20 meses, arrastrada por la liquidación en los mercados tecnológicos y por un giro en el apetito de riesgo de los inversionistas. 

El miércoles pasado su precio llegó a 59,023 dólares, un desplome asociado al temor de que los bancos centrales vuelvan a subir las tasas de interés para contener la inflación. Ese nivel de precios está muy lejos de los 126 mil dólares que alcanzó en octubre de 2025. 

La corrección de precios no es un accidente coyuntural. Es la consecuencia lógica de un activo cuyo valor intrínseco es, como he señalado reiteradamente, cercano a cero. La historia económica es clara: los precios de los activos financieros pueden desafiar la gravedad durante un tiempo, pero no indefinidamente. Rudi Dornbusch, profesor de Economía de MIT, lo explicó con precisión quirúrgica: “las crisis tardan mucho más tiempo en llegar de lo que tú piensas y luego suceden más rápido de lo que podrías pensar.” 

El entusiasmo de los inversionistas minoristas que alimentó el rally de 2024 y 2025 se ha evaporado. Dichos inversionistas han migrado hacia apuestas especulativas vinculadas a la inteligencia artificial, dejando al bitcoin sin el combustible emocional que lo sostenía. 

La pregunta ya no es si la burbuja del bitcoin se está desinflando, sino cuánto falta para que toque fondo. Eugene Fama, profesor de finanzas de la Universidad de Chicago, advirtió que la probabilidad de que pierda todo su valor en la próxima década es del 100%. No es una profecía apocalíptica: es simple teoría financiera racional aplicada a un activo sin fundamentos.

Eficiencia en permisos reactiva la construcción

[Escrito el 25 de junio de 2026]

En enero de este año, el ingeniero Manuel Estrella declaró que la actividad de construcción privada podría reactivarse si se agilizaba el proceso de otorgamiento de los permisos. No se limitó a diagnosticar el problema, sino que presentó un conjunto de recomendaciones concretas para hacer más eficiente el sistema de autorizaciones.

El Ministerio de Vivienda y Edificaciones, encabezado por Ito Bisonó, asumió el reto y aceleró los procedimientos internos. La respuesta institucional ha sido contundente. En los primeros cinco meses de 2026 se emitieron 765 licencias, un aumento de un 85.6% respecto al mismo período del año anterior. Esos permisos abarcan proyectos residenciales, comerciales, turísticos e industriales, y representan 273 mil millones de pesos en inversión autorizada, un incremento de un 153% frente a enero-mayo de 2025.

El impacto en la actividad sectorial es evidente. Según el indicador mensual de actividad económica (IMAE) del Banco Central, el valor agregado de la construcción creció un 5.1% en los primeros cinco meses del año. Ese dinamismo contrasta con el 0.7% que alcanzó de crecimiento promedio entre 2022 y 2025, en particular es un resultado muy distinto al retroceso de 1.8% registrado en 2025. 

Como suele ocurrir en la economía dominicana —donde “si trabaja el albañil, trabaja todo el país”— el repunte de la construcción ha tenido un efecto multiplicador sobre el resto de la actividad productiva. Acumulado a mayo, el PIB crece un 4.2%, variación explicada en un 15.2% por la recuperación de la construcción. Se trata de un desempeño notable, especialmente en un contexto marcado por el choque de oferta negativo derivado de la guerra en Medio Oriente, que ha afectado los costos y la logística a nivel global.

La evidencia sugiere que, cuando los procesos se ordenan, la economía responde. El desafío es mantener ese impulso para que la expansión económica alcance el potencial en 2027.