jueves, 29 de mayo de 2025

Se desacelera la economía dominicana

[Escrito el 29 de mayo de 2025]

Tal como había previsto, el crecimiento del producto interno bruto (PIB) de abril fue considerablemente menor que el de marzo. Según el Banco Central, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró una variación interanual de apenas un 1.7% el mes pasado, lo que colocó la expansión del primer cuatrimestre en el 2.5%. 

La actividad de construcción, la de mayor ponderación en la economía nacional, arrojó una variación promedio de un -2.3% en los primeros cuatro meses. Ese comportamiento refleja el impacto de las altas tasas de interés reales que prevalecen en el mercado financiero dominicano, condicionadas por la política monetaria restrictiva aplicada por la Reserva Federal. Se prevé que Jerome Powell, presidente del banco central de Estados Unidos, mantenga inalterada por lo menos hasta septiembre su tasa de interés de referencia. 

En caso de que el Banco Central de la República Dominicana se la juegue y decida adoptar nuevas medidas de liquidez rápida a tasas de interés subsidiadas a favor del sector construcción, o de la economía en general, la tasa de cambio, que en días recientes se ha mantenido en 59.35 pesos por dólar, registraría un incremento de su ritmo de depreciación en los próximos meses. 

La actividad hoteles, bares y restaurantes, que incluye al turismo, arrojó en el primer cuatrimestre un crecimiento promedio de un 2.9%. Dicha variación contrasta considerablemente con la expansión promedio de los dos años previos, superior al 10%. La turbulencia provocada por la política comercial y las medidas migratorias de Trump han estado influyendo negativamente sobre la llegada de visitantes extranjeros al país. 

El comercio y la manufactura, que ocupan dos puestos importantes en el PIB, arrojaron tasas de variación acumulada del 3.6% y el 1.5%, respectivamente. Si esas actividades, junto a la construcción y el turismo, se mueven por debajo del ritmo de crecimiento potencial del 5%, es un evento con probabilidad de casi cero que se puedan alcanzar las proyecciones de crecimiento del 4% al 4.5% realizadas por el Gobierno Dominicano, el Banco Central y el Fondo Monetario Internacional para 2025. A mi entender, lo más probable es que se sitúe entre el 2.5% y el 3%. 

Las tasas de interés vuelven a subir

[Escrito el 28 de mayo de 2025]

El Banco Central ha apretado nuevamente su política monetaria para mantener estable la tasa de cambio del peso respecto al dólar, la cual después de bajar a inicios de mayo a 58.95 pesos por dólar se ha colocado recientemente en el entorno de los 59.36 pesos por dólar. 

En los primeros 26 días de mayo, la tasa de interés interbancaria promedio subió en 164 puntos básicos y se colocó en 12.14%. En la semana más reciente de este mes dicha tasa de interés, que es un indicador de la orientación de la política monetaria, llegó a 12.73%, casi 700 puntos básicos por encima de la tasa de interés de referencia que sigue en 5.75%. 

La tasa de interés pasiva, que es la que le pagan a usted por sus depósitos en las instituciones financieras, también subió. En los primeros 26 días de mayo, el promedio ponderado de dicha tasa de interés se colocó en promedio en 9.53%, 43 puntos básicos por encima del nivel de abril y 62 puntos superior a la de marzo.  

La tasa de interés activa, que es la que le cobran por los préstamos, se incrementó ligeramente y se situó como promedio de mayo en 15.05%. Respecto a abril subió 14 puntos básicos y con relación a marzo se incrementó en 28 puntos básicos. 

Es sabido que en economía no hay almuerzo gratis. Las altas tasas de interés presionarán a la baja la inversión privada y disminuirán el ritmo de crecimiento del consumo. La consecuencia inmediata será una menor tasa de expansión del producto interno bruto, que muy probablemente cerrará el año en el rango que va del 2.5% al 3%. 

La importancia del libre comercio

[Escrito el 27 de mayo de 2025] 

Los tuits del presidente Donald Trump confirman que el libre comercio entre las naciones es una política positiva. Cada vez que Trump declara que ha decidido subir los aranceles, el mercado bursátil cae. Y cuando decide posponer la medida de altos aranceles, los precios de las acciones suben.

Ese comportamiento de los mercados se debe a que el intercambio de bienes y servicios entre naciones promueve el crecimiento económico y mejora el bienestar de la gente. 

La calidad de los productos tiende a mejorar y los consumidores pueden adquirir los bienes al mínimo precio. El bienestar de los consumidores se incrementa de forma sostenida por el intercambio comercial.   

La competencia proveniente del extranjero se traduce en innovación y mayor eficiencia en el uso de los recursos productivos. El capital y la mano de obra se coloca en las actividades en que cada país tiene ventajas comparativas y se aprovecha al máximo las economías de escala, creándose el mayor valor agregado posible. 

Las empresas mejoran sus ventas y se expande su flujo libre de efectivo. Dada la tasa de descuento, el mayor dinamismo de los negocios incrementa el valor presente del flujo libre de efectivo que implica un alza del valor de las empresas. Por ese motivo, cada vez que Trump indica que mantendrá los aranceles por debajo del nivel que previamente había dicho que establecería, los indicadores bursátiles suben. 

En particular, Trump declaró ayer que había decidido posponer la entrada en vigor del arancel de un 50% a las importaciones provenientes de la Unión Europea y hoy indicó que se está avanzando en las negociaciones bilaterales. 

Ante esa noticia, la reacción de los tres principales índices bursátiles fue muy positiva. El Dow Jones avanzó hoy en 741 puntos, equivalente a un 1.8%. El S&P 500 se elevó un 2.1% y el Nasdaq subió un extraordinario 2.5%. Esos resultados constituyen un buen mensaje para el presidente Trump y el futuro de su política comercial. 

lunes, 26 de mayo de 2025

El retorno del arancelazo

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 26 de mayo de 2023.]

[Actualización: El 25 de mayo, el presidente Trump decidió posponer hasta el 9 de julio la aplicación del arancel del 50% a las importaciones de la UE.]

El acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, alcanzado en Ginebra (Suiza) el domingo 11 de mayo, fue muy positivo. Durante 90 días, plazo en que continuarán las negociaciones entre ambos países para llegar a un pacto definitivo, Estados Unidos rebajará los aranceles aplicados a las importaciones chinas del 145% a un 30%, mientras que China los reducirá del 125% a un 10%. 

La recuperación de la racionalidad económica provocó una reacción alcista en los mercados financieros. El 12 de mayo, el Dow Jones avanzó 1,161 puntos, equivalente a un incremento de un 2.8%. El S&P 500 se elevó un 3.3% y el Nasdaq subió un 4.4%. El dólar se fortaleció y llegó a 1.1087 dólares por euro. 

La probabilidad de una recesión en Estados Unidos, que en abril escaló a un rango de entre el 50% y el 60% debido a la incertidumbre generada por la errática política arancelaria estadounidense, descendió a mediados de mayo a un 35%. Al mismo tiempo, aumentó significativamente la probabilidad de que la Reserva Federal mantenga sin cambios su tasa de interés de referencia en las próximas reuniones de junio y julio. Ese resultado revela que el banco central de Estados Unidos se concentrará en la lucha contra la inflación, que sigue por encima de la meta del 2% y cuyo aumento se prevé en los próximos meses como consecuencia de los aranceles del 10% establecidos por Donald Trump.

Cuando el mar parecía calmo, el presidente Trump, molesto por el escaso avance de las negociaciones comerciales con la Unión Europea (UE), anunció inesperadamente el 23 de mayo a través de las redes sociales que impondrá a partir del 1 de junio un arancel de un 50% a las importaciones provenientes del bloque de 27 países, que constituye el principal socio comercial de Estados Unidos. 

Durante las negociaciones, los representantes de la UE declararon que esperaban alcanzar aranceles inferiores a la tarifa del 10% lograda por el Reino Unido. Indicaron que ellos “no necesitaban un acuerdo rápido sino un buen acuerdo.” El arancel recíproco anunciado el 2 de abril, el “Día de la Liberación,” que se aplicaría al conjunto de países europeos fue de un 20%, pero luego se redujo al 10% durante un período de 90 días para facilitar las negociaciones, que, según los europeos, estaban avanzando por buen camino. Sin embargo, la decisión de Trump revela un cambio de dirección de la política comercial estadounidense, pues una tarifa de un 50% equivale a la ruptura de los flujos comerciales entre esas naciones.  

 El año pasado, Estados Unidos importó bienes por 606 mil millones de dólares desde la UE y exportó 370 mil millones de dólares, cifras que arrojan un déficit comercial de 236 mil millones de dólares. Los productos farmacéuticos, automóviles y maquinarias constituyen las principales exportaciones europeas a territorio estadounidense. Mientras que aviones, petróleo crudo y gas natural son las exportaciones más importantes de Estados Unidos a la UE. El presidente estadounidense sostiene que dicho déficit comercial se debe a “las poderosas barreras arancelarias, el impuesto al valor agregado, las sanciones empresariales ridículas, las barreras comerciales no monetarias y las manipulaciones monetarias.” Además, Estados Unidos exige que la UE se comprometa a aplicar medidas arancelarias contra China, tal como acordó con el Reino Unido en el caso del acero. 

La reacción del mercado bursátil al retorno del “arancelazo” de Trump fue negativa. El Dow retrocedió 256 puntos, equivalente a una caída de un 0.6%. El S&P 500 descendió un 0.7% y el Nasdaq cayó un 1%. A los activos financieros de renta fija y al dólar tampoco les fue bien. La tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a diez años se situó en 4.52% y, a pesar de ese elevado nivel de tasa de interés, la cotización del dólar se deterioró frente a otras divisas. En particular, la moneda estadounidense se depreció con relación al euro un 0.8% y cerró el 23 de mayo en casi 1.14 dólares por euro. 

El comportamiento de los precios de los activos financieros de Estados Unidos no fue peor porque es muy probable que el mercado anticipe que, al igual que sucedió con China, se llegará a un acuerdo con la UE en el que se establezca un arancel recíproco de un 10% para la mayoría del comercio, con algunas excepciones, como los productos farmacéuticos, el acero y el aluminio, que serían gravados con una tarifa superior.  

En caso de que Europa responda con represalias y se mantenga el arancel del 50% anunciado por Trump, tanto la UE como Estados Unidos abrirían las puertas a una recesión económica. Ese escenario, caracterizado por la caída de la demanda agregada y un aumento del desempleo, sería muy perjudicial no solo para los europeos y estadounidenses, sino para la economía global. 

En particular, una recesión en esas naciones impactaría negativamente en la República Dominicana a través de diversas vías. El deterioro de las condiciones del mercado laboral en Estados Unidos y Europa reduciría el volumen de remesas enviadas a sus familiares por los dominicanos residentes en esos países, las cuales representan alrededor del 93% de los 10,800 millones de dólares que se reciben anualmente. Asimismo, la reducción de la demanda agregada en esas dos economías presionaría a la baja tanto los precios de exportación como el volumen de ventas a esos mercados, que generan el 69% del valor total de las exportaciones de bienes dominicanos. Dado que el 54% de los visitantes extranjeros procede de las naciones involucradas en esa posible guerra comercial, el turismo dominicano, cuyos ingresos anuales oscilan alrededor de los 11 mil millones de dólares, también se vería afectado. 

Adicionalmente, podría registrarse una reducción de la inversión extranjera proveniente de las naciones en conflicto comercial, que en 2024 representó el 59% del total de la inversión extranjera recibida en territorio dominicano. Ese entorno macroeconómico internacional implicaría un menor ritmo de crecimiento del producto interno bruto en 2025, variación que el más reciente Marco Macroeconómico consensuado entre el Gobierno y el Banco Central estima en un 4.5%, pero que en la actualidad tiene una probabilidad de ocurrencia cercana a cero. 

viernes, 23 de mayo de 2025

El arancelazo contra la Unión Europea

[Escrito el 23 de mayo de 2025]

Donald Trump anunció a través de las redes sociales que impondrá a partir del 1 de junio un arancel de un 50% a las importaciones provenientes de la Unión Europea, su principal socio comercial como bloque de 27 países.

 El año pasado, Estados Unidos importó 606 mil millones de dólares desde la Unión Europea y exportó 370 mil millones de dólares, lo que arroja un déficit comercial de 236 mil millones de dólares. Los productos farmacéuticos, automóviles, piezas y maquinarias constituyen las principales exportaciones europeas a territorio estadounidense. Mientras, petróleo crudo, gas natural, aviones y piezas son las principales exportaciones de Estados Unidos a la Unión Europea. 

La reacción del mercado bursátil al arancelazo de Trump fue negativa. El Dow retrocedió 256 puntos, equivalente a una caída de un 0.6%. El S&P 500 descendió un 0.7% y el Nasdaq cayó un 1%. 

A los activos financieros de renta fija y al dólar tampoco les fue bien. La tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a diez años se situó en 4.52% y, a pesar de ese elevado nivel de tasa de interés, la cotización del dólar se deterioró frente a otras divisas. En particular, la moneda estadounidense se depreció con relación al euro un 0.8% y cerró el día en casi 1.14 dólares por uno. 

Pienso que la reacción del precio de los activos financieros de Estados Unidos no fue peor porque el mercado prevé que, al igual que sucedió con China, se llegará a un acuerdo con la Unión Europea donde se establecerá un arancel recíproco de un 10% para la mayoría del comercio, con algunas excepciones que estarán tanto por debajo como por arriba de esa tarifa.  

En caso de que Europa tome represalias y se mantenga el arancel del 50% anunciado por Trump, tanto Europa como Estados Unidos abrirían las puertas de una recesión económica. Un escenario muy perjudicial no solo para los europeos y estadounidenses, sino para todo el mundo. 

jueves, 22 de mayo de 2025

La regresiva reforma tributaria de Trump

[Escrito el 22 de mayo de 2025]

A pesar de las críticas y de la reacción negativa del mercado de deuda pública, el presidente Donald Trump logró que la Cámara de Representantes aprobase por un voto su reforma tributaria, que tiende a beneficiar a segmentos de población con ingresos altos. El proyecto se encamina hacia el Senado, donde podría ser aprobado sin cambios por la mayoría republicana y evitar así que vuelva a la Cámara baja. 

El “proyecto de ley grande y hermoso,” que tiene más de mil páginas, incluye recortes de impuestos, disminuciones de gastos, aumentos de algunos impuestos y recortes de gastos. 

Específicamente, extiende los recortes impositivos aprobados durante el primer mandato de Trump, lo que representa menores ingresos tributarios por la suma de 2.2 millones de millones de dólares hasta 2034. 

El límite del gasto deducible por concepto de impuestos estatales se eleva, lo que significa menores ingresos tributarios por 916 mil millones de dólares. 

El proyecto mantiene el crédito tributario por hijos, lo que implica una pérdida de ingresos públicos ascendente a 797 millones de dólares. 

La reforma de Trump incluye un impuesto de un 3.5% sobre las remesas que envíen los residentes extranjeros a sus familiares a sus países de origen. República Dominicana, México, El Salvador, socios importantes de Estados Unidos, serán muy castigados con esa medida tributaria. 

Los recortes de gastos incluyen una reducción de 625 mil millones de dólares en el programa de salud Medicaid, de 346 mil millones de dólares en las ayudas de matrículas estudiantiles y de 300 mil millones de dólares a través de modificaciones al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, que facilita ayuda alimentaria a los hogares de bajos ingresos. 

Se proyecta que las modificaciones impositivas y de gastos aumentarán el déficit público en 2.7 millones de millones de dólares en los próximos diez años. Por tanto, el proyecto aprobado elevará la deuda pública de 98% a 125% del PIB. Ante el previsible deterioro de la posición fiscal, es comprensible que Moody’s Ratings haya decidido la semana pasada reducir un escalón la calificación crediticia del gobierno de Estados Unidos y que la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro haya aumentado. 

El proyecto de reforma fiscal de Trump es claramente regresivo. Las personas con menores ingresos y más jóvenes son los más perjudicados con ese proyecto de ley. 


Para la economía dominicana esas medidas fiscales son negativas.    

lunes, 19 de mayo de 2025

Cuando lo fiscal es insuficiente

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 19 de mayo de 2025.]

La inversión pública es una variable fundamental del proceso de crecimiento económico. Tanto en el corto como en el largo plazo, el gasto de capital tiene un elevado multiplicador que incrementa la capacidad productiva de la economía. La construcción de carreteras, puertos, aeropuertos, presas, sistemas de generación y redes de distribución de electricidad, escuelas, hospitales y servicios de transporte masivo, entre otros, expande el valor agregado, estimula la creación de empleo y mejora el nivel de bienestar de la población. 

En general, la inversión privada responde positivamente a la construcción o mejora de infraestructura que eleva la productividad laboral y la tasa de retorno del capital. Numerosos estudios confirman que la estabilidad macroeconómica, la disponibilidad de financiamiento, una mano de obra cualificada y un flujo adecuado de inversión pública inciden positivamente en la acumulación de capital del sector privado y, por tanto, en el crecimiento del producto interno bruto (PIB). 

Existe abundante evidencia empírica que cuantifica el valor del multiplicador de la inversión pública. En muchos casos, tanto en economías avanzadas como en naciones en desarrollo, se estima que, en el mediano plazo, cada dólar invertido en infraestructuras públicas genera alrededor de 2 dólares de inversión privada y 1.5 dólares de PIB. Otros análisis señalan que un incremento eficiente de la inversión pública tiene un multiplicador de 1.6. 

La tasa de retorno de dicha inversión debe ejecutarse de manera consistente con la sostenibilidad de la deuda pública. Para conseguir ese objetivo, es imprescindible que la tasa de retorno del gasto de capital supere la tasa de interés de los préstamos que tome el sector público para la ejecución de los proyectos de infraestructura. Asimismo, el fortalecimiento de las instituciones públicas ayudaría a una buena y eficiente selección, operación y mantenimiento de las obras para que el aporte al crecimiento económico se mantenga durante toda su vida útil. De lo contrario, la magnitud del multiplicador fiscal se reduciría significativamente, lo que implicaría la destrucción de riqueza y la pérdida de oportunidades de alcanzar un mayor desarrollo económico. 

En la República Dominicana, la inversión pública muestra una tendencia decreciente. Según estimaciones del doctor Andy Dauhajre, durante los años cincuenta, bajo el mandato del general Rafael L. Trujillo, el gasto de capital alcanzó un promedio de un 8.5% del PIB. Joaquín Balaguer invirtió en obras públicas un promedio anual de más del 6% del PIB durante sus 22 años de gobierno. A pesar de la profunda crisis bancaria que afectó su gestión, Hipólito Mejía ejecutó un gasto público superior al 5% del producto. Leonel Fernández, en sus doce años de mandato, mantuvo la inversión por encima del 4% del PIB, mientras que Danilo Medina destinó un monto equivalente al 3.8% del PIB. Las consecuencias económicas derivadas de la pandemia del covid-19 y los elevados subsidios al sector eléctrico y a los combustibles han limitado el gasto de capital de la administración de Luis Abinader a un 2.5% del PIB. 

Con el fin de amortiguar el efecto negativo que tiene sobre el crecimiento económico el nivel reciente de los gastos en infraestructura, el Banco Central ha estado aplicando una política monetaria orientada a estimular periódicamente la demanda agregada del sector privado. En marzo de 2020, mayo de 2023 y durante el cuarto trimestre de 2024, las autoridades monetarias aprobaron y ejecutaron medidas de flexibilización de liquidez para reducir la tasa de interés y fomentar la inversión y el consumo de los agentes económicos privados. 

El financiamiento del Banco Central, focalizado en actividades productivas específicas a través de los intermediarios financieros, presenta ventajas y riesgos. El otorgamiento de préstamos a tasas de interés subsidiadas eleva la demanda agregada y estimula, transitoriamente, el crecimiento del PIB. Sin embargo, ese tipo de política puede tener impactos contrarios a lo deseado. Además del aumento de la volatilidad cambiaria que provoca esa zigzagueante política monetaria, la selección de una actividad específica puede distorsionar las decisiones de los agentes económicos, quienes hubiesen preferido invertir en otros sectores productivos con mayor rentabilidad y han sido incentivados a colocar recursos en proyectos que quizás solo sean viables con esas bajas tasas de interés, lo que reduciría en el mediano plazo la calidad de la cartera de los intermediarios financieros. 

En el caso de la construcción, los préstamos otorgados mediante la liberación de encaje legal o a través de facilidades de liquidez rápida pueden llevar a una sobreoferta de bienes inmuebles, una parte de los cuales sería adquirida por personas que, en otras circunstancias, no accederían a un financiamiento con tasas de interés más altas. Por tanto, es muy probable que, vencido el plazo de vigencia de la tasa de interés subsidiada -a un 10% por siete años-, dichos compradores tengan dificultades para asumir las cuotas ajustadas a una tasa de un 14% durante los 13 años restantes del préstamo. Ante tal escenario, los intermediarios financieros podrían presionar al Banco Central para que ampliase el plazo de las facilidades de liquidez. Al mismo tiempo, cabría la posibilidad de que los constructores se volvieran dependientes de ese tipo de programas de financiamiento subsidiado y exigieran su aplicación periódica. 

Por otro lado, las autoridades deben evitar que los programas de liberación de liquidez sean utilizados por agentes económicos para realizar operaciones de arbitraje. En otras palabras, es fundamental garantizar que quienes tomen los préstamos a una tasa de un 10% los destinen a las actividades de inversión o consumo establecidas en el contrato, y no a la inversión en algún otro instrumento financiero a una tasa de un 12%, lo que permitiría obtener una ganancia de 2 puntos porcentuales sin ningún tipo de riesgo y sin contribuir al crecimiento económico. 

Cuando la política fiscal es insuficiente, la monetaria adquiere un papel clave en la economía. Resulta indispensable, sin embargo, que su intervención sea óptima, consistente en el tiempo y no distorsionadora del proceso de asignación de los recursos productivos. Así las cosas, el efecto multiplicador de la inversión pública será mayor porque la inversión privada se expandirá y, con ello, aumentará su aporte al crecimiento económico de la nación.