jueves, 10 de noviembre de 2022

Las elecciones que pueden significar el regreso de Trump

[Escrito el 8 de noviembre de 2022]

Hoy los estadounidenses fueron a votar por senadores, representantes y gobernadores. La inflación, el crimen y el aborto fueron los principales temas de estas elecciones de medio término. Los resultados se convertirán en un condicionante del más probable resultado de las elecciones presidenciales de 2024.

De hecho, se prevé que una victoria de los republicanos pudiese facilitar que Donald Trump resulte electo nuevamente como presidente de los Estados Unidos. Se prevé que en los próximos días Trump anuncie su intención a correr en las primarias de su partido.

Algunos analistas pronostican que los republicanos obtendrán mayoría en ambas cámaras. Esto significa que el presidente Joe Biden deberá esforzarse más para hacerse aprobar su agenda en el Congreso durante los próximos dos años de mandato.

Una mayoría republicana significa una agenda más orientada hacia menor gasto social y menores impuestos. Asimismo, tenderían a apoyar medidas encaminadas a incrementar la producción de combustibles, como petróleo y derivados, gas natural y carbón mineral.

El mercado bursátil reaccionó positivamente, lo cual se puede explicar por la expectativa de que los republicanos tendrán un buen desempeño en las elecciones de medio término. El Dow avanzó 333 puntos, equivalente a 1%; el S&P 500 se incrementó en 0.6%; y el Nasdaq, que agrupa las empresas tecnológicas, aumentó 0.5%. No obstante, hay que destacar que el mercado también evolucionó positivamente debido a la noticia del acuerdo entre las plataformas de intercambio de criptomonedas Binance y FTX, mediante el cual la primera compró a la segunda, que era su competidora.

Al final de esta noche se conocerán los resultados de las elecciones de medio término y se verá si aumentarán las probabilidades de que los republicanos, encabezados por Donald Trump, vuelvan a dirigir el poder ejecutivo de la nación más poderosa del mundo.

La supremacía de las reglas sobre la discrecionalidad

 [Escrito el 7 de noviembre de 2022]

Hoy aprovecho este comentario para utilizar uno de los extraordinarios aportes a la macroeconomía realizados por el profesor Edward C. Prescott, quien falleció ayer en los Estados Unidos. En 1977, Prescott escribió junto a Finn Kydland, el trabajo académico “Reglas en vez de discrecionalidad: la inconsistencia de planes óptimos,” publicado en la revista científica Journal of Political Economy, revolucionando la forma de diseñar e interpretar las decisiones de política que tienen como objetivo la maximización del bienestar de la sociedad.

Independientemente de lo poderoso y útil que es el arsenal matemático que conforma la teoría de control óptimo, Kydland y Prescott, galardonados con el premio Nobel de Economía en 2004, demostraron que una política discrecional que implica tomar la mejor decisión en cada momento temporal, aun cuando pueda ser óptima dada la situación actual y el comportamiento pasado, no necesariamente será la óptima para la sociedad en el largo plazo. Ese resultado se debe al hecho de que las decisiones de los agentes económicos en el presente también dependen de las expectativas que tengan sobre las acciones futuras de política.

La discrecionalidad puede generar costos elevados para la sociedad. Un ejemplo. Tratar de reducir el desempleo con una política discrecional de demanda termina generando una tasa de inflación superior a la óptima, deteriorando las condiciones de vida de la población.

Distanciándose de ese caso macroeconómico, se puede presentar uno a nivel social. Se trata de la ausencia de reglas que impidan la construcción de viviendas en zonas inundables, lo cual hace que la población decida discrecionalmente construir en esas zonas con la expectativa -racional- de que el gobierno construirá muros de contención o que irá en su ayuda cuando ocurra algún fenómeno atmosférico que les impacte.

Ante la rigurosidad de los planteamientos de los profesores Kydland y Prescott se puede recomendar la adopción de reglas en vez de ejecutar una estrategia discrecional. Por adopción de reglas me refiero no sólo a que se aprueben, sino que se hagan cumplir y se respeten, al estilo de Singapur. No se logra nada positivo con aprobar una normativa que establece que no se debe construir casas en zonas inundables, si al final se permite su construcción. No se logra nada positivo con aprobar que a las alcaldías se les debe asignar un determinado monto de recursos, que pudiesen utilizarse para llevar a cabo las actividades requeridas para que el agua de lluvia no se acumule en grandes cantidades e inunden calles y viviendas, si al final no se les entrega ese presupuesto o no se les exige que se ejecute tal como fue programado. Mucho menos se logra algo positivo si las personas pueden tirar discrecionalmente sus desechos sólidos donde quieran. Lo sucedido el viernes pasado en el Distrito Nacional es una muestra de que se deben aprobar, hacer cumplir y respetar las reglas necesarias para minimizar el impacto de las lluvias en los centros urbanos.

viernes, 4 de noviembre de 2022

Hoy les tocó a los británicos, suben 75 puntos

[Escrito el 3 de noviembre de 2022]

El Banco de Inglaterra incrementó en 75 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria, colocándola en 3%. Esa variación, que es la mayor desde 1989, es exactamente igual a la que aprobó ayer la Reserva Federal y la semana pasada el Banco Central Europeo.

Andrew Bailey, el gobernador del banco central británico, señaló que la tasa de interés no tendría que subir mucho más porque se pronostica que la economía se mantendrá en recesión por cinco trimestres. Esa situación económica, caracterizada por el aumento de la desocupación y la disminución de la demanda de bienes y servicios, empujaría la tasa de inflación a la meta del 2%.

A mi entender esa afirmación es un deseo poco realizable, pues, el nivel de tasa de inflación, que a septiembre llegó en términos interanuales a 10.1%, implica la necesidad de una tasa de interés mucho mayor. Pienso que, si no se eleva más la tasa de interés, los británicos tendrán que vivir hasta finales de 2024 con una tasa de inflación superior a la meta. Por tanto, estarán en el peor de los mundos: recesión con inflación, que se denomina estanflación.

Esa posición menos restrictiva del Banco de Inglaterra contrasta con la de Jerome Powell, quien enfrenta una tasa de inflación interanual a septiembre de 8.2%. El presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos anunció ayer que el pico de la tasa de interés de referencia será mayor al previamente anunciado de 4.6%. El mercado prevé que hacia finales de 2023 la tasa de interés de la Reserva se situará en 5.5%.

Por su parte, Christine Lagarde declaró hoy que una “recesión suave” en la eurozona no será suficiente para controlar la inflación. Esas palabras implican que el Banco Central Europeo seguirá subiendo su tasa de interés, actualmente en 1.5%, para enfrentar la tasa de inflación, que en términos interanuales se colocó en octubre en 10.7%. Lo preocupante es que esa posición restrictiva de Lagarde contrasta con la que ella tenía el 28 de octubre pasado cuando insinuó que la entidad que dirige tendría una postura monetaria menos agresiva, siendo esto interpretado por los mercados como que se registraría una pausa en el proceso de aumento de la tasa de interés a partir de diciembre.

A los mercados no les gusta que los gobernadores de los bancos centrales muevan su posición como una veleta. Si usted es el gobernador y analiza rigurosamente la situación económica y llega a la conclusión de que lo mejor para enfrentar el problema, en este caso una elevada tasa de inflación, es una postura restrictiva, manténgase firme como un halcón monetario hasta llegar a la tasa de interés consistente con la meta de inflación. El gobernador que cambia de tono periódicamente pierde credibilidad y hace más costoso el ajuste económico.

jueves, 3 de noviembre de 2022

La Reserva Federal sube otra vez 75 puntos básicos

[Escrito el 2 de noviembre de 2022]

El banco central de los Estados Unidos, la Reserva Federal, subió por cuarta ocasión consecutiva su tasa de interés de referencia en 75 puntos básicos para combatir la inflación. Ese incremento colocó la tasa de política monetaria en el rango que va de 3.75% a 4%.

La gran pregunta por responder es si los próximos aumentos de tasas de interés serán menores o iguales a 75 puntos básicos. Hoy se estima en 52% la probabilidad de que esa tasa se incremente en 50 puntos básicos en la reunión de diciembre y existe un 48% de probabilidad de que se eleve en 75 puntos básicos. Esto significa que es altamente probable que esa tasa de interés, la más importante del mundo, cierre 2022 entre 4.25% y 4.50%, aunque no se descarta que sea 25 puntos básicos más elevada al nivel establecido por ese rango.

Powell también insinuó que los nuevos aumentos serán menores que los aprobados en las cuatro más recientes reuniones de la Reserva. No obstante, se indicó en la rueda de prensa que todo dependerá del efecto del apriete monetario acumulado, del rezago con el cual afecta la política monetaria la actividad económica y de la evolución de la tasa de inflación, la cual, de acuerdo con Powell, no se ha reducido todavía al ritmo que se desea para asegurar que convergerá en un plazo razonable a la meta del 2%.

La reacción del mercado bursátil a las palabras de Powell sobre el futuro de la política monetaria fue de sube y baja. Al principio, entre las 2:01 pm y 2:35 pm, el Dow subió 371 puntos, pero cerró el día retrocediendo 505 puntos con relación a la apertura, equivalente a un descenso de 1.6%. Esto revela que entre el pico de las 2:35 pm y el cierre a las 4:00 pm ese índice bursátil perdió 905 puntos. Por su parte, el S&P 500 cayó 2.5% y el Nasdaq disminuyó 3.4% con relación a sus niveles de inicio de operaciones.

 La caída de los índices bursátiles comenzó a registrarse tan pronto el presidente de la Reserva señaló que la tasa de referencia alcanzaría un mayor pico en 2023. Previamente se pensaba que ese pico sería de 4.6%, pero hoy los mercados asignan una mayor probabilidad a un pico de 5.5%. Esa postura monetaria más restrictiva es percibida como necesaria por el banco central para hacer que la tasa de inflación se reduzca de manera más acelerada, aun cuando esto aumente el desempleo, desacelere la demanda y produzca una recesión en 2023. Lamentablemente, esos posibles eventos serían negativos para la economía dominicana.

martes, 1 de noviembre de 2022

Sobre la relación entre inflación y tasa de interés

[Escrito el 1 de noviembre de 2022]

La tasa de inflación es la variación relativa del índice de precios al consumidor y se explica por la interrelación entre la oferta y la demanda de bienes y servicios. Cuando sube la demanda o baja la oferta se genera una presión hacia el alza de precios.

 El impuesto más regresivo y distorsionante es la tasa de inflación, pues perjudica principalmente a los segmentos más pobres de la población. Por ese motivo, existe un consenso de que frente al desbordamiento de la variación de precios es indispensable incrementar la tasa de interés para, a través de la disminución del ritmo de crecimiento de la demanda de bienes y servicios, quitarle presión al proceso inflacionario.

Al evaluar el impacto del aumento de la tasa de interés, que a nivel global están llevando a cabo los bancos centrales, debe tomarse en consideración el efecto positivo que se logra en términos de bienestar al reducir la tasa de variación de precios. El resultado neto sobre el bienestar de la sociedad de la disminución de la inflación y del aumento de la tasa de interés es positivo. 

Las expectativas de inflación constituyen un factor importante en la evolución de la tasa de inflación. Si los agentes económicos piensan que los precios subirán en el futuro, se produce una tendencia al alza de los precios en el presente. Por eso, los bancos centrales tienden a hacer todo lo posible para mantener ancladas las expectativas de inflación a través de un adecuado manejo de la tasa de interés.

Debe destacarse que la credibilidad de la política monetaria se logra y mantiene cuando el banco central cumple las reglas y estrategias que aseguran la estabilidad de precios. Los países que siguen metas explicitas de inflación tienen un mejor desempeño en el anclaje de las expectativas de inflación dentro del rango meta.

En el caso de la República Dominicana, la estrategia de metas de inflación se aplica desde 2012, registrándose desde diciembre de ese año hasta diciembre de 2020 una tasa de inflación de 3% anual. Un resultado verdaderamente extraordinario.

El cambio de postura de la política monetaria de expansiva a neutral desde noviembre de 2021 está disminuyendo la tasa de inflación en el país. Se prevé que esa nueva postura monetaria, el anclaje de las expectativas y una menor tasa de inflación importada haga converger la tasa de inflación hacia la meta del 4%±1% hacia mediados del 2023.

Los bancos centrales siguen su lucha contra la inflación

[Escrito el 31 de octubre de 2022]

El Banco de Canadá la semana pasada aumentó por sexta ocasión consecutiva y en 50 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria para enfrentar la inflación, colocándola en 3.75%. Y como dijo su gobernador, se están acercando, pero todavía falta por aumentar la tasa de interés.

El Banco Central Europeo también incrementó la semana pasada 75 puntos básicos a su tasa de interés de referencia, situándola en 1.5%. Ese nivel está muy por debajo de la tasa de interés neutral, que se define como el nivel necesario para que la inflación converja a la meta del 2%, pues a octubre se registró una tasa de inflación interanual de 10.7%, el mayor nivel en la historia del euro. Para Alemania, la tasa de inflación de 11.6% es la mayor cifra desde 1951. Esa realidad inflacionaria lleva a proyectar nuevos aumentos de tasa de interés en la zona euro.

Lo grave es que continúan las presiones hacia el alza de precios. Por ejemplo, el presidente Vladimir Putin decidió suspender hoy el acuerdo que permitía la salida de granos desde Ucrania. Esa decisión del mandatario ruso tenderá a incrementar los precios del trigo y maíz, entre otros productos, acentuando la tasa de inflación a nivel global. Diversas organizaciones internacionales han señalado que esa suspensión perjudicará principalmente a los países más pobres, aumentando la cantidad de población que pasa hambre.

Esa acción, que afecta la oferta de alimentos, se añade al desabastecimiento del gas natural ruso en Europa para traducirse en fuertes aumentos de precios, que mantienen en muchas economías la tasa de inflación lejos de la meta establecida por los bancos centrales.

Ante esa realidad se espera que la Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos, aumente esta semana en 75 puntos básicos la tasa de interés de referencia. Y que en diciembre la eleve en 50 puntos más para cerrar el año entre 4.25% y 4.5%.

En el caso de la República Dominicana, el Banco Central decidió hoy aumentar en 25 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria. Con ese incremento, que coloca la tasa de referencia en 8.5%, la tasa de interés se acerca a una postura monetaria compatible con la reducción de la variación de precios. De hecho, las autoridades monetarias afirman que la tasa de interés real interbancaria ya se encuentra un punto por encima de su nivel neutral estimado. Por eso, se prevé que la tasa de inflación, que a septiembre fue de 8.63%, cierre el año en el entorno de 7% y converja a su rango meta de 4%±1% hacia mediados del año próximo.

El ritmo de convergencia dependerá de la evolución de la inflación importada. Si no hay nuevos choques de oferta severos, que afecten los precios de los combustibles y alimentos, es muy probable que se cumpla el pronóstico del Banco Central, pues también se reduciría la tasa de inflación vinculada a servicios y, en general, la que se desprende de los bienes no transables.

sábado, 29 de octubre de 2022

La economía estadounidense crece, pero se espera una recesión

[Escrito el 27 de octubre de 2022] 

El producto interno bruto (PIB) de los Estados Unidos creció en el tercer trimestre con relación al anterior a una tasa anualizada de 2.6%, pero existe una elevada probabilidad de que en 2023 se registre una recesión. La expansión del tercer trimestre contrasta con la caída registrada en los seis meses anteriores.

El aumento de las exportaciones, en particular de petróleo y gas natural, explica la mayor parte del crecimiento del PIB del tercer trimestre. El comportamiento del dólar en los mercados internacionales lleva a prever que el empuje de las exportaciones sobre el crecimiento perderá fuera en los próximos meses. Por otra parte, el consumo privado, principal componente del PIB, aportó al crecimiento de la economía mucho menos de lo normal debido a que apenas se expandió en 0.1%.

Los expertos proyectan que en 2023 habrá una caída de la actividad económica en los Estados Unidos debido a que el consumo privado disminuirá, reflejando el efecto de las mayores tasas de interés y del aumento de la desocupación. Para que se entienda el impacto futuro, basta con señalar que la inversión en bienes raíces residenciales se redujo en 26.4% con relación al trimestre anterior, pues la demanda de ese tipo de bienes reacciona muy rápido a los movimientos de la tasa de interés de préstamos hipotecarios que alcanzó hoy el mayor nivel en más de 20 años al situarse en 7%.

El mercado espera que la tasa de interés de la Reserva Federal suba en las reuniones de noviembre y diciembre, hasta cerrar el año entre 4.25% y 4.5%, alcanzando un pico de 5% en 2023. De acuerdo con las autoridades monetarias, el alza de las tasas de interés se requiere para hacer que la tasa de inflación, que a septiembre bajó ligeramente a 8.2%, converja a la meta de 2%.

La encuesta que aplica periódicamente el Wall Street Journal a economistas revela que, debido al apriete monetario, la probabilidad de que la economía estadounidense caiga en recesión en los próximos doce meses es igual a 63%. La mayoría de los encuestados proyecta que el PIB caerá a una tasa anualizada de 0.2% y 0.1% en el primer y segundo trimestre, respectivamente. Para el año completo estiman que la economía se expandirá en solo 0.4%, contrastando con el 2.2% que pronosticaban en abril que sería el crecimiento en 2023. Nótese que ese crecimiento estimado del PIB de 0.4% está por debajo del 1% que proyectó recientemente el Fondo Monetario Internacional. 

Dada la gran relación con los Estados Unidos, ese posible entorno recesivo constituye un gran reto para la economía dominicana.