miércoles, 9 de septiembre de 2020

Política monetaria y tasa de interés activa

 [Escrito el 7 de septiembre de 2020]

El Banco Central de la República Dominicana ha estado ejecutando una política monetaria expansiva, con el objetivo de amortiguar el efecto recesivo de la pandemia del Covid-19. El aumento de la liquidez, a bajas tasas de interés, influye positivamente sobre la actividad económica, en particular sobre el consumo y la inversión. Esa expansión de la demanda agregada es clave para evitar el cierre de empresas y un mayor nivel de desocupación.

La tasa de interés de política monetaria es uno de los instrumentos que ha utilizado el Banco Central para reducir la tasa de interés activa, que es la que enfrentan los agentes económicos privados al tomar un préstamo. Diversos modelos econométricos han demostrado que la tasa de interés de política monetaria ejerce una influencia estadísticamente significativa sobre la tasa de interés activa. De acuerdo con esas estimaciones la reducción de la tasa de política en 100 puntos básicos reduciría en ese mismo mes la tasa activa en casi 50 puntos básicos, pero en un período de seis meses la disminución de la tasa activa sería de 200 puntos básicos. Es decir, la reducción de la tasa de interés que se paga al tomar un préstamo es más que proporcional a la disminución de la tasa de interés de política monetaria.

Entre marzo y agosto de 2020, las autoridades monetarias redujeron en 150 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, llevándola de 4.5% a 3%. La reacción de la tasa de interés activa ponderada fue inmediata, pasando de 13.28% como promedio de marzo a 10.19% a inicios de septiembre, una disminución de 309 puntos básicos.

Ese comportamiento de la tasa de interés activa favorecerá la recuperación de la actividad productiva. Ese resultado será muy positivo, pues, aun cuando algunos economistas locales dicen que no basta tener crecimiento del PIB real para reducir la pobreza, les puedo asegurar que sin crecimiento de esa variable no hay mejora de las condiciones de vida de la población. Es más, la evidencia empírica demuestra que la reducción de la incidencia de la pobreza registrada entre 2012 y 2019 se explica principalmente por el aumento del ingreso promedio de la población, lo cual es equivalente a decir que ha sido por el crecimiento del PIB real. En conclusión, es importante seguir haciendo todo lo necesario para lograr que se expanda la actividad productiva.  

sábado, 5 de septiembre de 2020

La fórmula de conciliación de Faña

[Escrito el 3 de septiembre de 2020] 

En un video que corre por las redes sociales, Leonardo Faña, director del Instituto Agrario Dominicano (IAD), demostró una extraordinaria capacidad de conciliación entre los miembros del Partido Revolucionario Moderno (PRM), quienes desean tener buenos puestos en la administración del presidente Abinader.

Leonardo Faña, a quien se le reconoce una bonhomía fuera de serie, llegó a una reunión de compañeros del PRM en la cual dos de ellos se disputaban el puesto de gerente. De manera espectacular, y después de decirle a esos compañeros que los había llamado “ochenta mil veces,” les dice a las dos personas en conflicto que el gerente y el subgerente van a ganar el mismo sueldo. Específicamente, establece que la fórmula de remuneración será definida por la siguiente acción: “Lo sumo los dos [sueldos] y se lo reparten entre los dos.”

A pesar de que los sueldos son iguales, queda todavía pendiente determinar cuál de ellos será el gerente y cuál será el subgerente. En ese momento, Faña les dijo que les dará tres días para que se pongan de acuerdo, en cuál será el gerente, es decir, cuál será el jefe, y cuál será el subalterno. Asumiendo que ser gerente produce algún beneficio, no necesariamente monetario, a favor de la persona que tenga ese cargo, ambas personas querrán ser gerente y, a pesar de tener el mismo salario no llegarán a un acuerdo o equilibrio, pues siempre habrá un malestar entre ambos.

Lo que no dijo Faña, pero estoy seguro de que lo sabe, es que habrá la posibilidad de llegar a un equilibrio de Nash, caracterizado por una situación en la cual el gerente y el subgerente estén contentos y sin ningún incentivo al pataleo. Ese equilibrio de Nash, o estado óptimo entre esos dos compañeros del partido, se lograría si el que es gerente toma parte de su salario y se lo paga al compañero que aceptó ser subgerente. De esa manera el nivel de bienestar de ambos será exactamente igual, uno con más ingreso total, pero con un cargo menor y otro con un ingreso total menor, pero con un cargo mayor. Definitivamente, Faña es un duro en la solución de conflictos entre compañeros del partido.

Nota final: Leonardo Faña tuiteó luego:  "Mi ética y moral es de alta calidad, por lo que corrijo que el Gerente y Sub-Genrente de Mao, ganarán los sueldos que aplica la ley. Espero que quien criticó el error comente la corrección. Leonardo Faña." 


viernes, 4 de septiembre de 2020

El error tipo I de Tony Peña Guaba

 [Escrito el 3 de septiembre de 2020]

Tony Peña Guaba, Director del Gabinete de Coordinación de Política Social, denunció que 101,743 dominicanos, que actualmente reciben ayuda del Estado a través del programa Quédate en Casa, deben ser excluidos porque en realidad no necesitan esa ayuda (Hipótesis alternativa). Afortunadamente, esa afirmación de Tony Peña Guaba es un error tipo I, pues esas personas que están recibiendo esos recursos sí necesitan la mano amiga del Gobierno (Hipótesis nula) para amortiguar el impacto negativo provocado por la pandemia del Covid-19.

Nota técnica: 

Ho: Los receptores sí necesitan la ayuda del gobierno, al igual que los pobres.

Ha: Los receptores no necesitan la ayuda del gobierno, porque no son iguales a los pobres.

Error tipo I: Se comete cuando se rechaza la hipótesis nula, siendo ésta verdadera.

Error tipo II: Se comete cuando no se rechaza la hipótesis nula, siendo ésta falsa.

Según Tony Peña esos beneficiarios no cumplen con los parámetros necesarios de pobreza exigidos para obtener esa ayuda. Y calcula que esas personas recibieron un total de 1,800 millones de pesos sin justificación. Me imagino que eso significa que esos más de cien mil beneficiarios deberán, si Tony tuviese razón, devolver el dinero recibido al erario. Para mí eso no será posible.

De manera inmediata, los responsables de los organismos encargados de la ayuda social del gobierno del presidente Danilo Medina dejaron claro que la afirmación de Tony Peña es incorrecta. Frank Olivares (ex director ejecutivo de la Vicepresidencia de la República), Ezequiel Vólquez (ex director general de la ADESS) y Héctor Medina (ex director general Prosoli) informaron que esas 101,743 personas que reciben ayuda del programa Quédate en Casa son trabajadores informales de menores ingresos, como saloneras, motoconchistas, taxistas, chiriperos, artesanos, buhoneros, vendedores ambulantes, entre otros, y familias en condiciones de vulnerabilidad.

Ante la terrible recesión económica, que se manifiesta en la pérdida de empleos y de ingresos, le recomiendo a Tony Peña que cometa mejor un error tipo II, y que siga apoyando desde el Gabinete Social a esos 101,743 dominicanos, aun cuando exista una bajísima probabilidad de que alguno de ellos no necesite esa ayuda. Yo le aseguro a Tony, que su papá, el inmenso José Francisco Peña Gómez, hubiese continuado ayudando a esas personas, sobre todo en medio de esta crisis económica y social, promoviendo su acceso a un ingreso básico como elemento esencial de su política, que sintetizaba en una hermosa frase: Primero la Gente.

jueves, 3 de septiembre de 2020

La regla de Valdez

 [Escrito el 2 de septiembre de 2020]

El Gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, utiliza una regla para fijar la tasa de interés de política monetaria. Esa regla toma en consideración la desviación de la inflación esperada, con relación a la meta de inflación establecida por las autoridades monetarias. Además, la regla hace reaccionar la tasa de interés a la brecha entre el nivel esperado del PIB en el horizonte de política y el nivel del PIB de largo plazo o potencial. Por último, en el caso de Valdez, la regla incluye la volatilidad del tipo de cambio.

El correcto uso de esa regla ha sido beneficioso para el país. Ante diversos choques económicos, locales e internacionales, la regla de Valdez ha permitido mantener la estabilidad macroeconómica, caracterizada por la estabilidad de precios, un adecuado y consistente crecimiento económico, y una trayectoria del tipo de cambio peso-dólar con una reducida volatilidad.

Desde marzo de este año 2020, Valdez se enfrenta al peor choque macroeconómico que haya impactado la República Dominicana y la economía global. La contracción del PIB no tiene precedentes. Ni siquiera durante la Gran Depresión se registró un colapso de la actividad económica tan severo y súbito.

La reacción de Valdez fue igual de rápida. El 16 de marzo pasado, en una reunión extraordinaria, sacó sus cañones monetarios y los ha estado disparando sin cesar, con el objetivo de reducir la desviación del PIB real con relación al PIB potencial. Ese día redujo en 100 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, llevándola de 4.5% a 3.5%; disminuyó la tasa de expansión (Repos) y la tasa de interés de depósitos remunerados (Overnight); y liberó en pocas semanas decenas de miles de millones de pesos y centenares de millones de dólares en beneficio de los agentes económicos privados.

Desde esa fecha, el Banco Central ha estado apoyando el proceso de recuperación de la economía nacional. En su reunión del mes de agosto, disminuyó nuevamente la tasa de interés de política monetaria, llevándola de 3.5% a 3%, dándole prioridad a la evolución del PIB, pues la tasa de inflación se encuentra dentro del rango meta de inflación de 4% ±1%.

El crecimiento del crédito al sector privado a bajas tasas de interés, unido a la llegada de por lo menos 3 mil millones de dólares provenientes de la emisión de los bonos soberanos, amortiguará los efectos recesivos del Covid-19, permitiendo que para el año 2021 la economía vuelva a crecer en el rango del 4% al 5%. Ese resultado será una nueva victoria para la regla de Valdez.

La fórmula de Ito

 [Escrito el 1 de septiembre de 2020]

En el Departamento de Matemáticas de la Universidad de Chicago aprendí a trabajar con el cálculo de Itô. Éste se aplica a procesos estocásticos, resaltando las ecuaciones diferenciales estocásticas utilizadas para determinar la trayectoria del valor de los instrumentos financieros. Pero no se preocupen, no les hablaré de integrales estocásticas, ni del lema de Itô, que se utiliza para su integración por partes. Hoy les hablaré de una fórmula más conocida en las redes sociales pobladas por los dominicanos, la cual se denomina la fórmula de Ito.

El actual Ministro de Industria y Comercio, el buen amigo Víctor -Ito- Bisonó, durante la pasada campaña electoral presentó en las redes sociales un video en el cual mostró una interesante fórmula del pago de impuestos sobre los combustibles. De acuerdo con su exposición, el consumidor de ese tipo de productos sea gasolina, gasoil o GLP, enfrenta una elevada carga impositiva y, por lo tanto, concluye señalando que el consumidor es dueño de la Refinería Dominicana de Petróleo y no lo sabe.

Al ser nombrado Ministro de Industria y Comercio, se esperaba que Ito aplicase su fórmula para reducir los impuestos y el precio de los combustibles, lo cual se traduciría en un aumento del ingreso disponible de los agentes económicos. El viernes 21 de agosto, primer día para un posible ajuste de precios de combustibles en la administración de Ito, no bajaron los precios. El viernes 28 de agosto tampoco bajaron, por el contrario, subieron los precios de la gasolina y del gasoil. Las críticas en las redes fueron intensas y entendibles, pero injustificadas.

Los consumidores deben comprender que éste no es el momento para aplicar la fórmula de Ito, que reduzca el precio de los combustibles. De acuerdo con el presupuesto complementario presentado por el gobierno del presidente Abinader, en los próximos cuatro meses el déficit público se incrementará en más de 184 mil millones de pesos, colocándose el déficit del sector público no financiero en su nivel más alto de la historia dominicana, un 9.3% del PIB. Ante ese deterioro de las finanzas del Estado no se pueden reducir los impuestos -que representan alrededor del 10% de las recaudaciones tributarias- y precios de los combustibles, por lo cual le pido encarecidamente a los miembros de las redes sociales que no presionen más al Ministro de Industria y Comercio, pues en este momento hay que dejar en suspenso la fórmula de Ito, hasta que lleguen tiempos mejores para el gobierno.

martes, 1 de septiembre de 2020

Sobre la conversión de Punta Catalina a biomasa

 [Escrito el 31 de agosto de 2020]

La propuesta de convertir a la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CPTC) para que utilice biomasa es irracional. Esa central eléctrica de 752MW, que se inauguró el 29 de julio pasado, se construyó con la tecnología más avanzada disponible para ese tipo de generadoras, con el objetivo de producir, a precios muy competitivos, el 30% de toda la electricidad del SENI.

Generalmente, las centrales que utilizan biomasa tienen una capacidad que oscila alrededor de los 25MW. En los EstadosUnidos, solo se produce el 1.4% de la electricidad con biomasa, siendo la central a biomasa más grande una de 114 MW y la mayoría de las centrales tienen un promedio de 25MW.

A nivel mundial, la central más grande lo fue, por un breve período de tiempo, una planta a carbón que, después de estar operando por 50 años en el Reino Unido, fue convertida a biomasa. Esa fue la central eléctrica a carbón Ironbridge, consistente en dos unidades de 500 MW cada una, que se construyó entre 1963 y 1969.

Después de agotar su vida útil hacia el año 2013, y debido a la necesidad de realizar nuevas y grandes inversiones en sus equipos de control de emisiones de gases, se decidió convertir a biomasa por la presión de los ambientalistas. Esa conversión disminuyó su capacidad total de 1,000MW a 740MW, lo cual redujo sus ingresos, eficiencia, competitividad y rentabilidad. En el año 2015 cerró sus puertas y comenzaron los preparativos para su demolición.  

En el caso de Punta Catalina, una central nueva con un moderno sistema de control de emisiones, su conversión a biomasa también provocaría una reducción de su capacidad, competitividad, ingresos y rentabilidad. En primer lugar, por el impacto negativo que produciría el cambio de tecnología de combustión. En segundo lugar, porque el país no será capaz de producir anualmente los cinco millones de toneladas de biomasa que se requerirán para operarla a plena capacidad. Hay que destacar que en este país no hay parques como el de Yellowstone (el del Oso Yogi), que supla toda la biomasa que quemaría regularmente Punta Catalina.

En la República Dominicana existe una generadora de electricidad a biomasa, conectada al SENI, que tiene una capacidad de 30MW, pero no hay suficiente combustible vegetal, que es el bagazo de caña, para operarla a plena capacidad todo el año. Por ese motivo, esa empresa también utiliza carbón mineral durante su proceso de generación de electricidad.

Es irracional pensar que en este país se podría producir el 30% de la electricidad con biomasa, mientras en lo Estados Unidos, un país con un territorio enorme, solo se produce el 1.4% de la electricidad con ese tipo de combustible.

Esa evidencia me lleva a recomendarle a las autoridades actuales que operen a Punta Catalina, por lo menos durante los próximos cincuenta años, con la tecnología que se diseñó y construyó. Así beneficiarán a todo el pueblo dominicano y no solo a un grupo, que pudiera estar interesado en el fracaso de esa central.