viernes, 22 de julio de 2016

Biosimilares y el bienestar de los pacientes

[Escrito el 15 de julio de 2016]

Los medicamentos biológicos constituyen la frontera de la innovación farmacéutica. Estos surgen del tratamiento de células vivas a diferencia de los medicamentos químicos que se origen de la síntesis de moléculas.

El mercado de esos productos es inmenso. Humira, un antiinflamatorio, representa ventas globales de 14 mil millones de dólares al año. Debido a que está protegido por una patente, el precio de dos inyecciones de ese medicamento se mueve alrededor de los 4 mil dólares. 

De acuerdo al Financial Times, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha recibido la recomendación de que se apruebe la producción de copias de ese producto. Dado que son productos biológicos, de los cuales no se puede hacer una copia exacta del original, a los que son casi iguales se les denomina biosimilares.

Esta decisión coloca a los Estados Unidos en la trayectoria, más transitada por los europeos, de permitir la existencia de biosimilares en el mercado para asegurar que los precios sean más competitivos. De esa manera se lograría que los pacientes puedan adquirir los medicamentos más modernos, pero a precios accesibles.


La industria farmacéutica de la República Dominicana todavía no tiene ese tipo de producción.  Pero es importante que la tenga, por eso es imprescindible que toda normativa que se apruebe sobre biosimilares en el país estimule su fabricación. Para esto será necesario importar tecnologías y conocimientos, e invertir grandes sumas de dinero, pero el bienestar del paciente dominicano vale ese esfuerzo. 

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