martes, 26 de agosto de 2014

Lecciones de la Mittelstand alemana

La columna vertebral de la economía alemana son las pequeñas y medianas empresas de manufactura, las Mittelstand. La calidad de sus productos es admirada y envidiada por el resto del mundo. Esas empresas no tienen que alcanzar el mega tamaño de sus contrapartes americanas o japonesas para colocar su producción exitosamente en los mercados internacionales.


Esa columna vertebral se fundamenta en un excelente sistema educativo que crea una oferta laboral altamente productiva y competitiva. El dominio de las matemáticas y de las ciencias en Alemania es el resultado de extraordinarios maestros, bien entrenados y mejor remunerados.


Esa educación se complementa con un dinámico sistema de entrenamiento para jóvenes aprendices dentro de las pequeñas y medianas empresas. Esa formación facilita que los jóvenes puedan insertarse en el mercado laboral. La tasa de desempleo entre las personas menores a 25 años es de un 7.8% en Alemania, lo cual contrasta favorablemente con el 54% de España.


La integración de las empresas alemanas a los mercados internacionales a través de las exportaciones es otro elemento que promueve su desarrollo. Existe evidencia que revela que las empresas que exportan aumentan más su eficiencia y productividad que aquellas que no exportan. Y Alemania lo sabe, por eso ha creado una amplia red de promotores de sus productos a través de sus Embajadas y oficinas comerciales.


Esa política ha permitido a Alemania ser la mejor exportadora del mundo, demostrando que no siempre el tamaño importa.   

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