viernes, 8 de agosto de 2014

El rescate del Espírito Santo

El 10 de julio comenté que el banco portugués Espírito Santo estaba en problemas debido a la mala gestión de su empresa matriz, Espírito Santo Internacional. Y hoy les informo que el pasado domingo el Banco de Portugal decidió intervenir ese banco para evitar que su caída contagiase a otras entidades financieras.

El organismo rector del sistema bancario portugués dividió el banco en dos partes. El Novo Banco se quedará con los buenos activos y los depósitos del público en general. Y la otra parte, el banco malo, se quedará con los activos tóxicos y los depósitos de las personas vinculadas con la gestión y propiedad del banco Espírito Santo. Esto significa que los propietarios lo perderán todo.

Entre los que también perderán dinero se encuentran bancos extranjeros.

El banco francés Crédit Agricole declaró hoy pérdidas por 708 millones de euros, suma que tenía invertida en el banco portugués.  Latinoamérica también fue víctima. El banco brasileño Bradesco, que era accionista del banco Espírito Santo, llevará a pérdidas 160 millones de euros.

El dinero para crear el Banco Novo provino de un préstamo de 4,400 millones de euros de los fondos europeos, otorgados a través del Banco de Portugal al Fondo de Resolución Bancaria, que es propiedad de los bancos y aseguradores privados. Ese préstamo complementa los 500 millones de euros que tenía disponible ese fondo para el salvamento.


Se espera que el Banco Novo se venda en el futuro por un valor superior a los 4,900 millones de euros para que así el sector privado pueda recuperar el dinero invertido en ese rescate bancario. 

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