miércoles, 31 de marzo de 2021

La recesión femenina provocada por el covid-19

 [Escrito el 30 de marzo de 2021]

La recesión provocada por el covid-19 impactó más negativamente a las mujeres. A nivel internacional y en el caso dominicano se observa que la caída de la actividad económica redujo el empleo y el ingreso femenino de manera más acentuada.

En un estudio publicado en marzo de este año por un grupo de profesores estadounidenses y europeos, [Alon, Coskun, Doepke, Koll, Tertilt (2021)] se verificó que, a diferencia de otras recesiones, la contracción generada por la pandemia del covid provocó una mayor caída en el empleo del segmento femenino. Entre las causas que explican ese comportamiento del mercado laboral se encuentran: la composición del empleo por actividad productiva, el tipo de ocupación, y las necesidades de cuidado y alimentación de los hijos durante el cierre de las escuelas. Asimismo, se observa una reducción de la productividad laboral de la mujer que trabaja desde la casa, pues tiene que dedicar una mayor cantidad de horas al cuidado y alimentación de sus hijos. 

En la República Dominicana, el covid-19 provocó en 2020 una variación del PIB de -6.7%. La consecuencia inmediata del retroceso de la actividad económica fue la destrucción de empleo. De acuerdo con las estadísticas recopiladas en la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central, al comparar el trimestre octubre-diciembre de 2019 con el de 2020 se observa que el empleo descendió en un 6.4% en ese año; esto equivale a decir que 301,588 personas perdieron su puesto de trabajo.

Al descomponer por sexo se observa que la mujer ha sufrido más en términos laborales. La destrucción de empleo femenino durante 2020 fue de 9.1%, mientras que el empleo de los hombres se redujo en 4.5%. Esto significa que en ese año 176,344 mujeres fueron despedidas o abandonaron su trabajo, mientras que 125,244 hombres perdieron su fuente de ingreso laboral.

Del total de mujeres que perdió su empleo, el 33.1% corresponde a profesionales e intelectuales y, por nivel educativo, el 48.1% de las que perdieron el empleo son universitarias, lo cual implica una destrucción importante de valor agregado y caída de productividad media a nivel nacional.  Ambos porcentajes son superiores a los que registraron sus pares masculinos, de manera que la crisis provocada por la pandemia tuvo un mayor costo económico para las mujeres.

Los datos revelan que la pandemia provocó el despido de servicio doméstico, al caer en un 15.2% el empleo de la mujer que se dedica a esas actividades. Debe destacarse que el despido de esa mano de obra tiene dos efectos sobre el bienestar femenino. Uno directo porque la mujer que trabajaba en esas actividades perdió su empleo e ingresos. Y otro indirecto, porque cuando se pierde ese servicio se deben redistribuir las tareas típicas del hogar entre hombres y mujeres, y es muy conocido el hecho de que esa distribución está sesgada hacia la mujer.

En resumen, al igual que ocurrió en otros países, la recesión generada por la pandemia del covid-19 provocó un mayor daño laboral y económico a la mujer, que, en el caso dominicano, es el factor de producción disponible en el mercado laboral con mayor nivel educativo.

martes, 30 de marzo de 2021

El ataque contra Punta Catalina sigue

[Escrito el 29 de marzo de 2021

Este fin de semana continuó el ataque contra la Central Termoeléctrica Punta Catalina. Tal como señalé el martes 23 de marzo, el escuadrón de la destrucción de esa central, encabezado por Antonio Almonte, intensificaba su ataque desde el flanco ambientalista. El pasado sábado se reunieron en Baní representantes del Ministerio de Energía y Minas, legisladores y autoridades provinciales para, después de criticar la contaminación de esa central, acordar su conversión de carbón a gas natural. Esto confirma que el objetivo es crear las condiciones necesarias para venderla a precio de vaca muerta.

La evidencia internacional revela que la conversión de una central de carbón a gas natural se justifica luego de 40 años de operación y si se tiene acceso a gas a precios competitivos. Después de ese período, con equipos depreciados y obsoletos, se puede pensar en realizar cambios de tecnología que permitan una transformación sustancial con relación a lo inicialmente instalado. En ese caso, la nueva inversión a ser realizada, después de que se haya depreciado su valor inicial, pudiera ser menor al valor presente del flujo de ingresos nuevos que se obtendrían después de la conversión, lo cual justificaría el cambio de tecnología en términos financieros.

En contraste, si la conversión se realiza en los primeros años de operación de la central, cuando todavía no se ha recuperado la inversión inicial, el valor presente del flujo de efectivo futuro será inferior a la suma de la inversión inicial a carbón más la inversión correspondiente a la conversión a gas natural. Para que se justifique financieramente la conversión a gas natural, la inversión inicial a carbón tendría que registrarse como un costo hundido para el Estado, lo cual implica vender esa central a precio de vaca muerta a la empresa privada que se comprometa a transformarla a gas natural.

La Central Termoeléctrica Punta Catalina es la energía eléctrica base más importante del país, teniendo la capacidad de suplir entre el 30% y 35% de toda la demanda del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). La estabilidad que brinda esa enorme capacidad de energía base permitió que se instalaran entre 2012 y 2020 alrededor de 600 MW en energía eólica y solar, la cual es intermitente y cuyo despacho no se puede programar. Asimismo, estimuló la conversión a gas natural de generadores de electricidad que por mucho tiempo operaron a diesel y redujo el precio de la electricidad en el mercado spot de 15 centavos a 7 centavos de dólar. Esa disminución del costo de la energía eléctrica ha permitido que el dinero que recibían los generadores ineficientes se quede en las arcas del Estado, posibilitando su uso para financiar nuevos proyectos de infraestructura y programas sociales a favor de los segmentos más pobres y vulnerables.

El pueblo dominicano debe defender a Punta Catalina. Alrededor del 40% de la generación eléctrica mundial se produce a base de carbón, equivalente a más de 2,700 unidades del tamaño de Punta Catalina. En Japón se están construyendo 22 nuevas centrales eléctricas a carbón, con tecnología moderna como la de Punta Catalina. Y el subproducto o ceniza que se produce anualmente es utilizado exitosamente en el sector de construcción japones, tal como es recomendado hacer aquí por los ingenieros Ramón Alburquerque y Osiris de León. Es lamentable que los intereses particulares se quieran imponer sobre el bienestar de toda la nación.  

El gran sobrecalentamiento

[Escrito el 26 de marzo de 2021]

En los Estados Unidos ya bautizaron la polémica sobre el impacto del plan de rescate de Biden como el debate del gran sobrecalentamiento. En un interesante artículo del New York Times, Neil Irwin le pregunta sobre este tema a un grupo de excelentes economistas y aquí les hago un resumen.

La inyección de 1.9 millones de millones de dólares a la economía, unido a estímulos previos aprobados a finales del año pasado, colocaría la demanda por encima de la oferta en algunos bienes y servicios. Esto implicará un aumento de los precios. En esa situación cabe preguntarse si ese incremento de precios será de una sola vez o si se registrarán variaciones adicionales hacia arriba.

Janet Yellen, secretaria del Tesoro, y Gita Gopinath, del FMI, piensan que el aumento de precios no será significativo. El FMI estima que el paquete de estímulo de Biden provocará una tasa de inflación de 2.25% en 2022, lo cual es consistente con la política monetaria de la Reserva Federal que tiene una meta de inflación de un 2% y que, por lo tanto, no hay nada que preocuparse.

Quienes sí están preocupados por el posible sobrecalentamiento de la economía estadounidense son Larry Summers (Harvard), Olivier Blanchard (MIT) y Greg Mankiw (Harvard) De acuerdo con estos brillantes macroeconomistas, el plan de rescate de Biden es demasiado grande, por lo cual habrá un exceso de demanda agregada que puede colocar la tasa de inflación en niveles no sólo más elevados, sino que esas variaciones de precios pudiesen considerarse como la nueva normalidad y acentuar las expectativas de inflación por encima del 3% por varios años. Es lógico que esto presione hacia arriba los salarios, dificultando la creación de empleo.

Estos economistas señalan que mayores tasas de inflación actual y esperada pudieran traducirse en aumentos de la tasa de interés de los títulos de renta fija, como los bonos del Tesoro, y en el encarecimiento del endeudamiento público. La mayor tasa de interés impactaría desfavorablemente sobre la demanda de inversión y consumo de los agentes económicos privados. Janet Yellen, que fue la presidenta de la Reserva Federal, responde a esa incertidumbre señalando que el banco central tiene los instrumentos necesarios para asegurar la estabilidad de precios, en caso de que fuese necesario.

Cabe decir que en ese escenario de aumentos de tasa de interés se revertiría el ritmo de crecimiento económico, impactando desfavorablemente sobre el empleo. Tal como señala Summers, la experiencia enseña que ante el apriete monetario realizado en el pasado ha sido imposible tener un aterrizaje suave, lo cual significa recesión y desempleo.

En las próximas semanas les seguiré informando sobre ese gran debate. 

viernes, 26 de marzo de 2021

Política monetaria vs. política fiscal

 [Escrito el 25 de marzo de 2021]

Esta semana se registró un choque de trenes. El Banco Central y el Ministerio de Economía colisionaron por unas declaraciones del viceministro de Economía Pavel Isa Contreras, quien señaló al periódico Hoy que “la política monetaria se agotó en el país y ya no tiene más espacio para estimular la economía.” La respuesta del Banco Central vino del subgerente de Políticas Monetarias, Cambiaria y Financiera, Joel Tejeda Comprés, quien rechazó esas declaraciones y defendió la capacidad del organismo emisor de tomar medidas adicionales a favor de la recuperación económica.    

La credibilidad es el principal activo de la política monetaria para alcanzar y mantener la estabilidad de precios. Un entorno caracterizado por tasa de inflación cercana a la meta y con baja volatilidad permite decisiones de inversión y consumo compatibles con un mayor nivel de crecimiento económico sostenido. Hay que recordar que, en el caso dominicano, el 85% de la expansión del PIB se explica por las decisiones del sector privado. En consecuencia, una política monetaria es efectiva si lograr mantener las condiciones propicias para que los agentes económicos inviertan y consuman, expandiéndose el valor agregado, el empleo y el nivel de bienestar de la población.

La política monetaria se utiliza activamente cuando el nivel del PIB se encuentra por debajo del potencial o tendencial. En ese entorno macroeconómico se aplica una política monetaria expansiva, sea mediante la reducción de la tasa de interés de referencia o, cuando se agota el espacio para reducirla, mediante la aplicación de medidas monetarias no convencionales con carácter transitorio, que expandan la cantidad de medios de pago en circulación y estimulen la demanda agregada de bienes y servicios, tomando en consideración la restricción que establece el hecho de que el peso dominicano no es una moneda de reserva.

Dado lo anterior, hay que reconocer que la política monetaria ejecutada desde marzo de 2020 ha sido la adecuada, pues ha estimulado la economía y las expectativas de inflación se han mantenido ancladas en el entorno de la meta del 4%, tasa interanual que se pudiera alcanzar en un horizonte de política de 18 meses. Con extraordinaria rapidez se aprobaron en marzo pasado medidas de reducción de tasas de interés y de expansión de liquidez, por una suma que hoy ronda en el entorno de los 215 mil millones de pesos, que permitió un significativo incremento del número de préstamos a bajas tasas de interés en beneficio de los sectores productivos y las familias. Esto redujo el impacto negativo sobre el valor agregado, el empleo y la pobreza provocado por el confinamiento impuesto por las autoridades ante el avance del covid-19.

La recomendación de Pavel Isa de ejecutar una política fiscal expansiva debe ser escuchada por el propio gobierno, en particular por aquellos funcionarios que quieren ajustar las finanzas públicas vía reducción del gasto. A pesar de que en el presupuesto de 2021 se estableció un monto de gasto de capital superior a los 120 mil millones de pesos, en los primeros dos meses del año la inversión pública ha estado en el entorno de un 15% de lo presupuestado. Esto sugiere que el gobierno tiene problemas para ejecutar el gasto de capital. Por eso le recomendé hace meses al presidente Abinader que se haga aprobar una ley especial, con cuatro o cinco grandes proyectos de infraestructura, que le permita ejecutar 50 mil millones de pesos de forma acelerada. De lo contrario, el aporte de la política fiscal en el proceso de recuperación económica seguirá siendo muy reducido e irracionalmente procíclico. Ante esa situación macroeconómica, la única opción es seguir contando con la política monetaria.

jueves, 25 de marzo de 2021

Popularidad presidencial y reforma tributaria

[Escrito el 24 de marzo de 2021]

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomendó recientemente a los países de América Latina la implementación de reformas fiscales que permitan una recuperación sustentable post-covid. En el Informe Macroeconómico del BID se indica que los países con baja recaudación de impuestos deberían incrementar sus ingresos, sin afectar negativamente el crecimiento económico. Y recomienda que esos mayores ingresos se destinen a financiar proyectos con un elevado impacto social y económico, resaltando las obras de infraestructura que permitan la expansión equitativa de la economía digital.  

La experiencia en la economía política de reformas estructurales revela que el mejor momento para aprobar una reforma tributaria es cuando el presidente de una nación goza de buena popularidad. Visto el resultado del ranking Mitofsky, que coloca al presidente Luis Abinader como el mandatario con la segunda mayor tasa de aprobación en el mundo con 77%, solo superado por el presidente Nayib Bukele, que tiene un 84%, este es el momento óptimo para que el gobierno dominicano prepare y envíe al Congreso para su aprobación la reforma tributaria. Debe destacarse que, en el caso dominicano, la Consulta Mitofsky reporta los datos de la encuesta elaborada por el prestigioso Centro Económico del Cibao, propiedad de Leonardo Aguilera, actual presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo PDV.

Tal como recomienda el BID, esa reforma tributaria, unida a la modernización de la política de gasto público, debe promover el crecimiento de los ingresos de los segmentos más pobres y vulnerables, creándole a ese segmento de población más oportunidades para obtener empleos mejor remunerados. Esto cobra una gran importancia si se toma en consideración que en el año 2020 se destruyeron más de trescientos mil puestos de trabajo, elevándose la pobreza en más de dos puntos porcentuales, equivalente a 268 mil nuevos pobres.

De acuerdo con declaraciones del ministro Administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza, la reforma fiscal que ejecutará el gobierno de Abinader estimulará la economía. Espero que así sea, por lo cual pienso que seguirán al pie de la letra las recomendaciones que en vida realizó el brillante profesor de la Universidad de Harvard, Alberto Alesina, para lograr una austeridad expansiva que beneficie al pueblo dominicano.

Estoy plenamente convencido de que las calificadoras de riesgo, Moody’s, Fitch y S&P Global Ratings, estarán muy contentas con los resultados de la consulta Mitofsky-Aguilera, pues el elevado capital político que se le asigna al presidente Abinader, asegura la aprobación y aplicación exitosa de una reforma tributaria que reducirá el déficit fiscal y mejorará la sostenibilidad de la deuda pública. Ambos objetivos son clave para mantener el nivel de la calificación crediticia de la deuda del gobierno dominicano.

miércoles, 24 de marzo de 2021

El escuadrón ataca desde el flanco ambientalista

 [Escrito el 23 de marzo de 2021]

El escuadrón de la destrucción de Punta Catalina ataca de nuevo. En esta oportunidad se ha cubierto del manto ambientalista para criticar el impacto de la generación eléctrica de esa poderosa central. La composición de las cenizas y las emisiones de material particulado por encima de lo esperado han sido dos frentes de ataque del escuadrón.

La semana pasada se puso a circular un informe, elaborado por un profesor y un estudiante de la Universidad de Duke, que presenta la composición de la ceniza o subproducto de la combustión de carbón de la Central Termoeléctrica Punta Catalina. Ese informe indica que la ceniza de Punta Catalina tiene menos elementos tóxicos y no tóxicos que la ceniza del carbón de la cuenca de los Apalaches de los Estados Unidos, pero al compararse con el suelo común, ambas cenizas tienen más elementos. Asimismo, el lixiviado creado a partir de ambas cenizas tiene más trazas de elementos que el agua de tomar. Y se concluye que se debe evitar que ese lixiviado se filtre al subsuelo. Afortunadamente, el depósito de cenizas de la Central Termoeléctrica Punta Catalina se diseñó y construyó bajo los estándares de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial (IFC por sus siglas en inglés), por lo cual no hay peligro de que el lixiviado contamine las aguas subterráneas.

Por otro lado, el escuadrón de la destrucción de Punta Catalina, luego de despedir a la encargada del sistema de control de calidad de aire (AQCS), ha dejado de dar el mantenimiento adecuado a ese sistema, que en cuanto a material particulado tiene la capacidad de operar con emisiones menores a 30mg/Nm3.

Lamentablemente, la actual administración ha permitido que las emisiones de material particulado estén muy por encima de los niveles registrados en el pasado. Al ver un video de la chimenea antes del 16 de agosto de 2020, en la cual se operaba con un criterio de protección medioambiental, no se observa ningún tipo de emisión, ni humo blanco ni oscuro. Sin embargo, en un video tomado el 22 de marzo de 2021 se observan emisiones de humo que inicialmente era blanco y días después se ha ido tornando más oscuro, lo cual revela emisiones de cenizas muy por encima de los límites. Ese volumen de emisiones, además de tener un impacto ambiental negativo, genera daños en los ductos, en los ventiladores de extracción de gases e incluso reduce la vida útil del ducto metálico que está en el interior de la chimenea. Para evitar esos daños, recomiendo a la presente administración de Punta Catalina realizar urgentemente una parada de la Unidad 1 de cuatro días para hacer el mantenimiento del AQCS correspondiente.  


Los comandantes del escuadrón de la destrucción de Punta Catalina han dejado deteriorar el sistema de captura de las emisiones con el objetivo de que se registren críticas de la comunidad y de los ambientalistas. La meta es lograr una decisión del Tribunal Superior Administrativo que detenga las operaciones de la central o, por lo menos, que la obliguen a bajar su nivel de operación, por ser “altamente contaminante.” De esa manera se creará la posibilidad de que otros generadores ineficientes puedan vender electricidad a mayores precios en el mercado spot. Y posteriormente venderán Punta Catalina a precio de vaca muerta, bajo el argumento de que el comprador privado la convertirá a gas natural. Esa estrategia es un abuso en contra del pueblo dominicano, que es propietario del principal activo del sector eléctrico nacional. 

martes, 23 de marzo de 2021

Endeudamiento y valor de las empresas

 [Escrito el 22 de marzo de 2021]

El ministro de Energía y Minas, Antonio Almonte, afirmó en un reciente artículo que la opción de vender acciones de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC) después emitir bonos corporativos es peor que venderla a precio de vaca muerta. Esa afirmación es incorrecta y revela que desconoce los principios básicos de las finanzas corporativas.

En dos artículos publicados en 1958 y 1963, los profesores Franco Modigliani (MIT) y Merton Miller (UChicago), ganadores del Premio Nobel de Economía, desarrollaron el famoso teorema Modigliani-Miller sobre la irrelevancia de la estructura de capital, el cual permite demostrar fácilmente que el señor Almonte se equivoca nuevamente. Ese teorema establece que, dada la tasa impositiva, el valor de una empresa endeudada es igual a la suma del valor de la empresa no endeudada más el monto correspondiente al ahorro fiscal, que se crea al deducir los gastos por intereses del impuesto sobre la renta. Por eso recomiendan que las empresas operen con un nivel óptimo de endeudamiento. 

En términos generales, el valor de una empresa depende de su capacidad de generar ingresos a lo largo de los años. A mayor capacidad, mayor valor. Para sumar los ingresos que se obtendrán en un período de cuarenta años, como lo previsto para Punta Catalina, hay que ponderar cada peso futuro por un factor que recoja el riesgo de obtener ese ingreso en el futuro. Mientras más riesgoso y lejano en el tiempo se reciba un peso, menor valor actual tendrá.

Una empresa puede financiar sus activos con deuda o con patrimonio. La deuda puede ser un bono corporativo que paga una renta fija a los acreedores, le vaya bien o mal al negocio. En cambio, el patrimonio o capital propio consiste en acciones que generan una rentabilidad a favor de los accionistas si y solo si el negocio tiene beneficios. Dado que mayor riesgo implica mayor rentabilidad, la tasa de interés de la deuda, por ejemplo 6.9%, es menor que la tasa de rentabilidad requerida por los inversionistas para convertirse en accionistas, por ejemplo 15%.

La tasa de descuento que se utiliza para calcular a la fecha de hoy los ingresos que se obtendrán en el futuro es una combinación de la tasa de interés de la deuda neta de impuestos y de la tasa de rentabilidad del patrimonio. Si la empresa decide tener, por ejemplo, 70 de deuda y 30 de patrimonio, y la tasa del impuesto sobre la renta es igual a 27%, la tasa de descuento ponderada será igual a 8%, que es menor al 15% del costo del patrimonio.  Al reducirse la tasa de descuento ponderada de 15% a 8%, se llega a la conclusión de que el valor de la empresa que se endeuda es mayor que el valor de la empresa financiada 100% con patrimonio.

Punta Catalina, asumiendo una relación 70 de deuda y 30 de patrimonio, tiene un valor de mercado en el entorno de 2,600 millones de dólares. Por tanto, si el gobierno dominicano vendiese un 50% de las acciones recibiría en efectivo un total de 2,175 millones de dólares, que es la suma de 1,750 millones por concepto de bonos emitidos por la empresa y 425 millones de dólares por la venta del 50% de las acciones, equivalente a 126,150 millones de pesos. Cifra muy superior a los 87 mil millones de pesos presupuestados por el gobierno de Abinader como ingresos por la venta de activos eléctricos. Por tanto, esa opción es mucho mejor que venderla a precio de vaca muerta, como lo quiere el señor Almonte.