[Escrito el 23 de marzo de 2026]
El presidente Luis Abinader abordó de forma correcta la forma en que se debe enfrentar el choque petrolero que afecta al mundo provocado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Los países importadores netos de combustibles, como la República Dominicana, son los más vulnerables frente al aumento de precios y la menor disponibilidad de combustibles en los mercados internacionales, lo que eleva el riesgo de caer en una estanflación, que es un fenómeno caracterizado por la coexistencia de estancamiento económico e inflación.
Para evitar ese terrible escenario económico hay que adoptar medidas, que como bien afirmó el presidente Abinader, implican sacrificios en el presente, pero evitan mayores costos en el futuro.
Las consecuencias del racionamiento ya han comenzado a sentirse en los países asiáticos de ingreso medio que se abastecen en gran medida del crudo proveniente del Golfo Pérsico. Teletrabajo, educación virtual y cierre temporal de actividades productivas son algunas de las medidas adoptadas por algunos países para enfrentar la crisis.
El ajuste de los precios de los combustibles en el mercado interno y la focalización de los subsidios a los segmentos de población más vulnerable es indispensable para asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y mantener la estabilidad macroeconómica. Los diez mil millones de pesos anunciados por el presidente Abinader como disponibles para enfrentar esta crisis deben entregarse a los hogares pobres. Ello implica la eliminación del subsidio generalizado actual, que beneficia principalmente a los más ricos.
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