jueves, 16 de enero de 2025

Las metas económicas de Trump

[Escrito el 14 de enero de 2025]

Donald Trump nominó como secretario del Tesoro a Scott Bessent, propietario de un multimillonario fondo de cobertura y antiguo colaborador de George Soros. Según el presidente electo, Bessent, a quien considera como uno de los hombres más brillantes de Wall Street, ayudará a su administración a adoptar medidas que eleven la competitividad de Estados Unidos y reduzcan el déficit de la balanza comercial. 

El probable secretario de Tesoro de Trump tiene como objetivo aumentar el ritmo de crecimiento del producto interno bruto (PIB), reducir la inflación y enfrentar la carga de la deuda pública. La meta de Bessent se puede sintetizar en el “plan 3-3-3” que presentó en el verano del año pasado, inspirado en las ideas del primer ministro japonés Shinzo Abe. 

Un crecimiento económico sostenido de 3% es la primera meta. La desregulación de la economía, el aumento de la producción de combustibles, la reducción de la inflación y la creación de un entorno favorable a la inversión privada son algunas de las medidas que propone Bessent para mejorar el ritmo de crecimiento del PIB. 

Un déficit fiscal federal no superior al 3% del PIB es la segunda meta. Actualmente el déficit se sitúa alrededor del 7% del PIB, lo cual implica un esfuerzo extraordinario para reducirlo a un 3%. Será necesario aumentar los ingresos públicos y recortar gastos de manera significativa.  

La tercera meta de Bessent es lograr que la producción de petróleo aumente en 3 millones de barriles diarios. La mayor disponibilidad de combustibles reducirá los precios de bienes y servicios, facilitándole el trabajo a la Reserva Federal, y elevará la competitividad de los sectores productivos estadounidenses. 

Los analistas afirman que esas metas podrían alcanzarse, pero enfrentarán escollos. Gerard Baker, columnista del Wall Street Journal, presentó las restricciones de una manera también numérica: 5-4-3. 

Una tasa de interés de 5% sobre la deuda pública es un limitante a la inversión. Actualmente, la tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a diez años se mueve alrededor de 4.8%. 

Una tasa de interés de referencia de la Reserva Federal por encima del 4% es otro problema. A la fecha se encuentra en el rango que va de 4.25% a 4.5%, y es muy probable que hasta junio no haya ningún recorte de esa tasa de interés. 

Por último, la persistente inflación que se mantiene cerca del 3% es un agravante. Esto, unido a las elevadas tasas de interés, limitarán el ritmo de crecimiento del PIB y dificultará el alcance de las metas propuestas por el próximo secretario del Tesoro de Estados Unidos. 

lunes, 13 de enero de 2025

Un mar embravecido para 2025

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 13 de enero de 2025.]

Desde inicios del siglo XX, la política económica de Estados Unidos influye de manera decisiva sobre el desempeño económico dominicano. La evidencia acumulada durante más de cien años permite afirmar que si a la economía estadounidense le va bien, a la República Dominicana le va mejor. 

El año recién concluido fue bueno para Estados Unidos. Se estima que el producto interno bruto (PIB) creció un 2.7% y que la tasa de desocupación cerró en un 4.1%, nivel cercano al pleno empleo. Asimismo, la variación interanual del salario por hora se colocó en un 3.9% y se proyecta que la inflación subyacente se sitúe en un 2.8%. Aunque esa tasa se encuentra lejos de la meta de inflación del 2%, puede afirmarse que las expectativas inflacionarias mantienen un anclaje fuerte. Por otro lado, el mercado de valores registró un comportamiento muy positivo; basta decir que el índice S&P 500 se incrementó en un 23.3% durante 2024. 

A partir del 20 de enero, la administración Trump aplicará una nueva política económica que podría generar turbulencias en el mar que rodea la economía dominicana. Entre las medidas anunciadas por el presidente electo se destacan las siguientes: un aumento de los aranceles hasta alcanzar una tasa del 60%, con el objetivo de proteger la producción nacional y reducir el déficit comercial con el resto del mundo; el recorte del impuesto sobre la renta para estimular la inversión, elevar la productividad y aumentar el empleo; la racionalización y reducción del gasto público, responsabilidad que recaerá sobre Elon Musk, el magnate de las tecnologías avanzadas, quien deberá diseñar medidas que mejoren la eficiencia gubernamental; y la puesta en marcha de un proceso de desregulación económica y financiera, destinado a reducir los costos de transacción y eliminar trabas al sector privado para que este opere con mayor competitividad. 

Actualmente, existe un intenso debate sobre el impacto neto de las medidas señaladas. Algunos economistas, como Simon Johnson, profesor del MIT y Premio Nobel de Economía 2024, proyectan que podría registrarse en Estados Unidos un aumento de la tasa de inflación, una mayor regresividad del sistema tributario, un incremento del ya elevado déficit público y, en consecuencia, una mayor tasa de interés de las Notas del Tesoro. El resultado del apriete monetario, que la Reserva Federal se vería obligada a poner en marcha para enfrentar la presión provocada por el exceso de demanda sobre la tasa de inflación, se manifestaría en una tasa de interés de referencia más alta, la apreciación del dólar y la desaceleración del crecimiento económico. Además, los críticos de las propuestas de Trump advierten de la posibilidad de que el incremento unilateral de los aranceles desencadene una guerra comercial a nivel global, lo que generaría una contracción del volumen de transacciones internacionales, la destrucción de empleos y un menor nivel de bienestar. 

Entre ese grupo de expertos se encuentran quienes prevén una confrontación entre el presidente Trump y la Reserva Federal, liderada por Jerome Powell, que podría ocasionar la pérdida de credibilidad del banco central más poderoso del mundo. A pesar de que Trump no tiene poder para destituir a Powell, cuyo mandato se extiende hasta mayo de 2026, Maurice Obstfeld, profesor de Economía de la Universidad de California, Berkeley, sostiene que el presidente electo tratará de limitar la independencia del banco central para obligarle a adoptar medidas que reduzcan la tasa de interés de referencia, aun cuando esa postura monetaria sea incompatible con la estabilidad de precios. Además, algunos analistas afirman que el equipo de asesores de Trump priorizará el uso de criptomonedas como medio de pago alternativo al dólar, lo que disminuiría la influencia de la Reserva Federal en la economía y debilitaría el valor del dólar frente a otras divisas. 

Respecto a la política migratoria, el presidente Donald Trump ha anunciado una postura firme y estricta, basada en fomentar la entrada del capital humano necesario para la industria de alta tecnología que su gobierno pretende estimular, mientras que deportará a millones de inmigrantes indocumentados, especialmente a aquellos que tengan un pasado criminal. Sobre el impacto de dicha política migratoria, los críticos avisan que las deportaciones masivas serían equivalentes a un choque de oferta negativo que repercutiría negativamente sobre la actividad agrícola, la manufactura y la construcción y, por tanto, sobre el empleo y la producción de Estados Unidos. 

Por otro lado, algunos analistas, como Casey B. Mulligan, profesor de Economía de la Universidad de Chicago, proyectan que la gestión económica bajo las directrices de Trump acelerará su ritmo de crecimiento en un entorno de mayor eficiencia productiva, expansión del empleo y estabilidad de precios. Los defensores del presidente electo aseguran que la nueva administración ofrecerá más apoyo al sector privado para que pueda invertir y expandir la producción nacional, adoptando decisiones como el recorte de impuestos, la desregulación, una mayor inversión en infraestructura y la producción de energía a precios más competitivos. Asimismo, el desempeño positivo de los índices bursátiles y de la cotización del bitcoin se interpreta como una señal de que el mercado confía en el paquete de medidas propuesto por Trump.

A la República Dominicana, con su economía pequeña y abierta, le convienen las proyecciones de este último grupo de expertos. La turbulencia exógena que ocasionará la política de la nueva administración republicana tendría un impacto negativo sobre la actividad económica, elevando la inflación importada y acentuando la volatilidad cambiaria. Una contracción del comercio global repercutiría desfavorablemente en las exportaciones de bienes y servicios y, por tanto, reduciría el empleo en el país. Frente a ese escenario inflacionario, el Banco Central tendría que elevar la tasa de interés de referencia para reducir la demanda agregada y mantener la inflación dentro del rango meta, lo cual disminuiría la tasa de crecimiento económico. Finalmente, hay que destacar que resultará sumamente peligrosa y complicada la navegación por el mar del 2025, embravecido a causa de los fuertes oleajes de inestabilidad económica internacional. Por ello, es crucial trazar la ruta que minimice el impacto negativo de esos vaivenes sobre los segmentos más vulnerables de la población. 

Las tasas de intereses seguirán altas

[Escrito el 10 de enero de 2025]

 La tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro de Estados Unidos a diez años volvió a subir hoy. Al final de la tarde se colocó en 4.78% y con esa subida empuja hacia arriba las tasas de otros instrumentos financieros, privados y soberanos. En particular, la tasa de interés de los préstamos hipotecarios a 30 años ronda el 7%, lo que dificulta la adquisición de viviendas. 

La confirmación de que el mercado laboral estadounidense sigue muy sólido acentuó la tendencia alcista de la tasa de interés. En diciembre se crearon 256 mil empleos no agrícolas, cifra que supera holgadamente la predicción de 155 mil empleos que se había realizado. Además, la tasa de desocupación cerró en diciembre en un 4.1%, 0.1 puntos porcentuales por debajo del nivel proyectado por la Reserva Federal. 

El dinamismo laboral mantuvo el ritmo de variación del ingreso por hora en 3.9%. Dicha variación supera en casi 1 punto porcentual la tasa de crecimiento compatible con la meta de tasa de inflación de 2%. Ese resultado fortalece la decisión de la Reserva Federal de mantener su política monetaria en territorio restrictivo hasta que la tasa de inflación se coloque en un nivel más cercano a la meta. Esto significa que, en las reuniones de enero, marzo y, muy probablemente, en la de mayo de este año la tasa de interés de referencia del banco central estadounidense se mantenga en el rango de 4.25% a 4.5%. 

El mercado de acciones reaccionó a la baja, pues a mayor tasa de interés menor es el valor presente esperado de ese tipo de instrumentos financieros de renta variable. El índice Dow retrocedió casi 700 puntos, equivalente a una variación de -1.63%. El S&P 500 descendió 1.54% y el Nasdaq, que agrupa a las empresas tecnológicas, cayó 1.63%. 

Esas noticias son negativas para la República Dominicana. En función de esos datos estadounidenses, se puede proyectar un aumento de la tasa de interés de los bonos soberanos dominicanos y, en consecuencia, de las tasas de interés activa y pasiva que influyen sobre las decisiones de consumo, ahorro e inversión de los agentes económicos localizados en el país.  

viernes, 10 de enero de 2025

El peligro del déficit fiscal

[Escrito el 9 de enero de 2025] 

El déficit fiscal se origina cuando los gastos se colocan por encima de los ingresos. Ese resultado obliga al endeudamiento público o a la emisión de dinero. Ambas formas de financiamiento generan consecuencias negativas sobre la economía como son el incremento de la tasa de interés y el descontrol de la variación de los precios. Un entorno caracterizado por esa situación económica lleva, aunque sea después de un auge transitorio, a un menor ritmo de crecimiento del producto interno bruto (PIB). 

El presidente electo Donald Trump ha propuesto modificaciones tributarias y arancelarias que podrían elevar el actualmente significativo déficit fiscal. Ante ese posible escenario, la tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a diez años se ha colocado desde hace meses sobre una trayectoria ascendente. Hoy el mercado cerró con una tasa de un 4.69%, nivel que contrasta con el 3.62% que se registró en septiembre de 2024. El comportamiento de esa tasa de rendimiento influye sobre las demás tasas de interés de la economía, como la de préstamos hipotecarios, que ha vuelto a rondar el 7%, lo cual dificulta a los agentes económicos la adquisición de viviendas. 

El problema de las finanzas públicas también se ha estado agravando en el Reino Unido. Según el Wall Street Journal, la tasa de rendimiento de la deuda gubernamental alcanzó el mayor nivel desde 1998. En particular, la tasa de interés de los bonos -el gilt- a diez años subió a 4.92% y el bono a treinta años subió a 5.46%. La causa del alza de la tasa de interés de esa deuda pública es el aumento de la prima de riesgo relacionado con el deterioro de las finanzas públicas y el incremento del endeudamiento. Al mismo tiempo, se observa la pérdida de valor de la libra esterlina, la cual cayó hoy en 0.6% frente al dólar. 

Los países en desarrollo también enfrentarán un mayor costo de financiamiento. La tasa de rendimiento de los títulos de deuda de los países avanzados, en particular Estados Unidos, se utiliza como referencia para determinar la tasa de interés de los bonos soberanos. Esto significa que los países como la República Dominicana tendrán que pagar un mayor costo financiero en las próximas colocaciones de deuda soberana. El efecto inmediato de esa situación es un aumento del gasto corriente por concepto de pago de intereses que, al acentuar el déficit fiscal, provocará un aumento de la prima de riesgo y un nuevo incremento de la tasa de interés de los bonos soberanos. Ese sería un paso que deterioraría la sostenibilidad de la deuda pública. 

El mensaje restrictivo de la Reserva Federal

[Escrito el 8 de enero de 2024]

El banco central de Estados Unidos ha decidido suspender los recortes de su tasa de interés de referencia. Actualmente, el principal instrumento de política monetaria se encuentra en el rango que va de 4.25% y 4.5%. Se prevé que no haya modificaciones, por lo menos, hasta mayo de 2025. 

Hoy se publicó el acta de la reunión de diciembre de la Reserva Federal que sugiere la existencia de significativos riesgos inflacionarios, que mantienen la variación de precios lejos de la meta del 2%. Si bajo la administración Trump se combina un aumento de los aranceles, la reducción del impuesto sobre la renta, el incremento del déficit público y la deportación masiva de inmigrantes ilegales podría aumentar la tasa de inflación y obligar al banco central a mantener la tasa de interés en un territorio restrictivo.

El mercado proyecta, con una probabilidad de un 95%, que en la reunión de enero no se recortará la tasa de interés. El acta de la Reserva Federal revela que los participantes de la reunión de diciembre indicaron que es apropiado reducir el ritmo de flexibilización monetaria. En el mejor de los casos, durante 2025 sólo se aprobarán dos recortes de la tasa de interés por una magnitud de 25 puntos básicos cada uno. 

El comportamiento reciente de la tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a diez años sugiere que habrá un entorno inflacionario turbulento. Entre el 6 de diciembre de 2024 y el 8 de enero de 2025, dicha tasa de rendimiento se incrementó en 54 puntos básicos, al pasar de un 4.17% a un 4.71%. 

Para la República Dominicana, el aumento de las tasas de interés de los títulos financieros de Estados Unidos implica un incremento inmediato del costo del financiamiento para los agentes económicos nacionales. La tasa de rendimiento de los bonos soberanos a diez años subió en ese mismo período en 55 puntos básicos, colocándose ayer en un 6.67%. Ese comportamiento del costo de financiamiento cobra una gran importancia dado que en las próximas semanas el gobierno dominicano saldrá al mercado de capitales a colocar, por lo menos, 3 mil millones de dólares en los mercados de capitales. 

Para que quede claro, por cada 50 puntos básicos que se incremente la tasa de interés de los bonos soberanos el costo total de una emisión de 3 mil millones de dólares de bonos a diez años se incrementará en 150 millones de dólares. Un impacto muy negativo, que está totalmente fuera del control de las autoridades dominicanas.  

La inflación bajo seguimiento

[Escrito el 7 de enero de 2025]

El Banco Central de la República Dominicana informó que la tasa de inflación, medida por la variación porcentual del índice de precios al consumidor (IPC), cerró en términos interanuales a diciembre de 2024 en un 3.35%; una de las menores tasas de toda la región.  

Ese resultado es una buena noticia, pues significa que la inflación se mantuvo por debajo del centro del rango meta de 4%1%. Asimismo, las autoridades monetarias lograron mantener ancladas las expectativas de inflación en el entorno del 4%, a pesar de que la tasa de cambio del peso con relación al dólar subió en un 5.9% entre diciembre de 2023 y el mismo mes del año que recién concluyó.

La variación porcentual del IPC de diciembre respecto al mes anterior fue de un 0.70%, que en términos anualizados equivale a una inflación de un 8.7%. Ese salto de la inflación se explica por el fuerte incremento de precios del grupo de alimentos registrado en diciembre respecto a noviembre que fue de un 1.53%. Los precios de los plátanos verdes, pollo, huevos y arroz son algunos de los que experimentaron variaciones significativas. 

La tasa de inflación subyacente interanual, la que excluye las variaciones de los precios de los alimentos y de los combustibles, se situó en un 4.01%; y la tasa subyacente anualizada en función de la variación de diciembre respecto a noviembre fue de un 6.6%, por encima del límite superior del rango meta. Esa métrica de inflación guarda una estrecha asociación con la política monetaria, por tanto, es de suma importancia darle seguimiento a su evolución para determinar si la política actual es la adecuada. 

Cabe destacar que, además de la influencia en el corto plazo, es imprescindible analizar si la política monetaria es consistente temporalmente, es decir, si se fundamenta en reglas que permanecen inmutables ante el cambio de las condiciones económicas. La credibilidad del organismo emisor se fortalece cuando se ejecuta una política monetaria coherente, lo que requiere de una estrategia de comunicación oportuna y transparente para que los agentes económicos puedan tomar sus decisiones eficientemente y mantengan ancladas las expectativas de inflación. Ese resultado es clave para el crecimiento económico de la nación. 

jueves, 2 de enero de 2025

Una anomalía monetaria

[Escrito el 30 de diciembre de 2024]

El Banco Central de la República Dominicana decidió, en su reunión de política de diciembre, realizar un nuevo recorte de 25 puntos básicos a la tasa de interés de referencia. El objetivo de esa decisión es lograr que las tasas de interés de mercado, tanto la activa como la pasiva, alcancen niveles más bajos y que sean compatibles con un ritmo de crecimiento del producto interno bruto (PIB) cercano a su potencial. 

Entre mayo de 2023 y diciembre de 2024, las autoridades monetarias recortaron la tasa de interés de referencia en 10 ocasiones, para una disminución total de 275 puntos básicos, al llevarla de 8.5% a 5.75%. 

Lamentablemente, las tasas de interés de mercado registraron un comportamiento a la baja mucho menor. Durante ese período, la tasa de interés activa promedio ponderado solo disminuyó 84 puntos básicos y se situó en diciembre de este año en 15.05%. Mientras, la tasa de interés pasiva promedio ponderado apenas se redujo en 55 puntos básicos y se colocó en diciembre en 9.80%. 

El resultado anterior pone de manifiesto la existencia de una anomalía. Según diversos modelos econométricos, una reducción de la tasa de interés de referencia en 275 puntos básicos debió provocar una disminución muy similar en las tasas de interés activa y pasiva. Si se toma en consideración el rezago de la influencia de la política monetaria, se puede estimar que la tasa de interés activa debió ser en diciembre de 2024 inferior a 13% y la pasiva no más de 7.85%. 

El equipo técnico del Banco Central debe explicar las causas de esa anomalía y tomar medidas que eviten que siga ocurriendo. Esto cobra una gran importancia si se toma en cuenta que, a partir de enero de 2025, la Reserva Federal suspenderá el proceso de recorte de su tasa de interés de referencia hasta que se conozcan los efectos de la nueva política económica que aplicará el presidente Donald Trump. Ese nuevo entorno restringirá el margen de maniobra de las autoridades nacionales y le dificultará alcanzar una mayor reducción de las tasas de interés activa y pasiva.