viernes, 26 de febrero de 2021

Se quebró la bola de cristal de Ito

 [Escrito el 25 de febrero de 2021]

El pasado 18 de enero el ministro de Industria y Comercio pronosticó, usando una bola de cristal, que los precios de los combustibles, entre ellos el del gas licuado de petróleo (GLP), bajarían en marzo de este año. La realidad ha sido otra, pues desde esa fecha se observa una marcada tendencia ascendente en el precio del crudo y sus derivados, que colocará los precios en marzo muy por encima de los registrados en enero.


El ministro Bisonó olvidó que los precios de los combustibles en los mercados internacionales dependen de factores que influyen sobre las expectativas de oferta y demanda de esos productos. El plan de rescate de 1.9 millones de millones de dólares presentado por el presidente Biden; la política monetaria acomodaticia de la Reserva Federal; el avance a nivel global en la aplicación de la vacuna contra el covid-19; el abultamiento del ahorro privado con alta vocación a convertirse en demanda de bienes y servicios en los Estados Unidos; y choques climáticos transitorios, son factores que influyen hacia el alza de los precios básicos, entre los que se encuentran los combustibles.

En una rueda de prensa celebrada el 24 de febrero en el Palacio Nacional, los ministros de Hacienda, Jochy Vicente, y de Economía y Desarrollo, Miguel Ceara, se unieron al de Industria y Comercio para anunciar al país que se habían puesto de acuerdo para mantener congelado el precio del GLP, al igual que se hizo la semana pasada para todos los combustibles. Esa decisión viola el decreto 625-11, el cual establece que cuando las variaciones intersemanales de los precios de los combustibles superan el 1%, el ministerio de Industria y Comercio podrá traspasar solo una parte de ese aumento al precio doméstico. Esto significa que el decreto no autoriza a congelar el precio de los combustibles, sino a amortiguar su variación.

Por otra parte, debe destacarse que los mayores beneficiados, en términos absolutos, del subsidio que otorga actualmente el gobierno a los combustibles es el segmento de población de mayores ingresos. El ministro Bisonó debe saber que lo que gasta de GLP en un mes una ama de casa de un barrio pobre, lo gasta un rico en un día calentando su jacuzzi o piscina. Asimismo, lo que gasta en un mes una persona pobre de gasolina, porque tiene un motor o un carro económico, lo gasta en un fin de semana un rico cuando sale de la ciudad hacia su casa de veraniego. Esto significa que la decisión de los tres ministros es regresiva, pues beneficia más a los ricos que a los pobres.

Ante esa realidad, si se quiere ayudar a los pobres lo que debe hacer el gobierno del presidente Abinader es transferirle, a través de la tarjeta de solidaridad, los recursos necesarios para compensarlos por el impacto negativo que les produce el aumento de los precios de los combustibles. Esa medida es más transparente y menos distorsionante.  

jueves, 25 de febrero de 2021

Finalmente, el Pacto Eléctrico será firmado

[Escrito el 24 de febrero de 2021]

El 26 de octubre de 2017 fue aprobado por la Asamblea Plenaria del Consejo Económico y Social el contenido del Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico, que se enmarca en la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030. Lamentablemente, los representantes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) se negaron a firmarlo, dejando en el tintero el extraordinario esfuerzo llevado a cabo por todos los participantes en esas discusiones, que fueron magistralmente dirigidas desde finales de 2014 por el maestro del consenso Monseñor Agripino Núñez Collado.

Convertido en partido oficialista, el PRM ha decidido firmar el Pacto Eléctrico tal como fue consensuado bajo la administración del presidente Danilo Medina. La convocatoria de la actual Presidencia de la República es para el jueves 25 de febrero a las 11:00 am en el Palacio Nacional. Esto le permitirá al presidente Abinader incluir en su discurso los méritos que se desprenden de ese Pacto, que vuelvo y repito fue consensuado bajo la administración pasada.

En el citado Pacto, los diversos actores se comprometen a un conjunto de medidas que tenderán a modernizar el sistema eléctrico nacional, resaltando aquellas que mejoren su sostenibilidad financiera. El logro de esos objetivos es clave para el desarrollo económico y social de la República Dominicana. Para alcanzarlos será necesario la ejecución de políticas públicas específicas y modificaciones legislativas, lo cual no debe ser difícil en esta coyuntura política dado el absoluto control legislativo que tiene el partido oficialista.

En el Pacto se ratifica que el Estado tiene como función principal la creación de las condiciones de mercado para que exista una competencia adecuada entre los distintos agentes privados, que deben interactuar junto a entidades públicas que mantendrán su control monopólico en la generación hidroeléctrica y la transmisión, para que haya un suministro eléctrico eficiente y con equidad tarifaria. Esto significa que el Ministerio de Energía y Minas no puede definir políticas como órgano rector del sub-sector energético y ser un competidor simultáneamente. Esas funciones deben estar separadas totalmente. 

Un elemento clave del Pacto Eléctrico es la sostenibilidad financiera. En ese documento las partes acuerdan que las empresas eléctricas deben tener la capacidad de cubrir sus gastos operativos, de mantenimiento y de inversión. Para alcanzar ese objetivo las partes se comprometen a diseñar y ejecutar planes de mejora de gestión y de reducción de pérdidas de electricidad en cada una de las empresas eléctricas públicas. Espero que en el documento que firmarán mañana jueves se hayan actualizado las fechas del cronograma de reducción anual de pérdidas, pues el que poseo tiene como base el año 2016 y establece que se implementaría entre 2017 y 2022.

Por último, quiero decirles que espero que la ejecución exitosa de todo lo establecido en el Pacto Eléctrico se traduzca en menores tarifas de electricidad para todos los agentes económicos. Cuando eso ocurra, la población se dará cuenta de que no haberlo firmado en octubre de 2017 ha sido muy costoso.

miércoles, 24 de febrero de 2021

El mega rescate de Joe Biden y la Reserva Federal

 [Escrito el 23 de febrero de 2021]

El presidente Joe Biden está decidido a rescatar la economía de los Estados Unidos. A diferencia de su predecesor, Biden piensa que para poner en pie a los agentes económicos privados se requiere de un estímulo fiscal de 1.9 millones de millones de dólares (9% del PIB).

Algunos economistas piensan que ese paquete es demasiado grande, otros que tiene el tamaño adecuado. Entre los que apoyan el programa de Biden se encuentran Paul Krugman y Gita Gopinath. Entre los que han señalado que ese plan fiscal pudiera desatar los demonios inflacionarios se encuentran Larry Summers y Olivier Blanchard. Todos son extraordinarios macroeconomistas, por lo cual cada parte posee argumentos muy sólidos.

En contraste, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, observa ese debate fiscal desde las gradas. Un senador republicano le preguntó hoy en el Congreso si estaba de acuerdo con la no aprobación del paquete de estímulo fiscal de Biden. La respuesta de Powell fue evasiva, concentrándose en los temas monetarios.

Powell señaló que el nivel de empleo y la tasa de inflación se encuentran lejos de sus metas. En consecuencia, dejó claro que el banco central continuará con tasas de interés cercanas a cero y seguirá ejecutando el programa de compra de activos financieros hasta que la economía muestre una mayor recuperación. Y, aunque no apoyó explícitamente la política fiscal de Biden, señaló que lograr una recuperación económica total es lo prioritario.  

Esas declaraciones evitaron que el mercado bursátil retrocedería tal como lo hizo al inicio del día. Al ser cuestionado sobre si los precios de los activos financieros reflejaban la política monetaria expansiva que se ha ejecutado para enfrentar la recesión provocada por el covid-19, Powell indicó que los precios de las acciones se explican por las expectativas sobre el avance de la aplicación de la vacuna contra el covid, la reapertura de los mercados, el ahorro privado disponible para gastar, las mayores ventas y beneficios empresariales, todo esto unido al estímulo fiscal y a una política monetaria acomodaticia.

Las expectativas de recuperación económica también influyen sobre los precios de los bienes básicos, los cuales han estado en alza por varios meses. Después de subir durante el día, el West Texas cerró ligeramente a la baja hasta 61.20 dólares por barril, pero otros bienes básicos, como el maíz, trigo y soya subieron.

El plan de rescate de Biden y la política monetaria de Powell tendrán efectos positivos y negativos sobre la economía dominicana. Los positivos se desprenden del aumento del empleo y de la actividad económica, lo cual favorece las remesas y, cuando se avance en la vacunación, el turismo. Los negativos se concentran en el aumento de la inflación importada, lo cual significará un reto importante para la administración del presidente Abinader.

martes, 23 de febrero de 2021

Disponibilidad e información sobre las vacunas chinas

 [Escrito el 22 de febrero de 2021]

China, al igual que la India y los Estados Unidos, es un gran productor de vacunas a nivel global. Por ese motivo, el gobierno del presidente Abinader acordó adquirir 768 mil dosis de la vacuna contra el covid-19 fabricada en ese país asiático. Esto cobra una gran importancia dado el fracaso que ha significado el contrato de AstraZeneca, empresa que no ha podido suministrar las dosis acordadas con el gobierno.

China ha aplicado más de 40 millones de dosis de la vacuna contra covid-19 fabricada en su territorio, lo cual representa un 2.8% del total de la población. De acuerdo con la revista británica The Economist, China no ha comenzado a inocular a las personas mayores de 60 años, debido a que no tienen datos suficientes para demostrar que sus vacunas son adecuadas para ese segmento de población.

Según The Economist, la vacuna china no ha concluido la Fase III, que se considera indispensable para que sea aprobada de manera definitiva. No obstante, las autoridades reguladoras chinas decidieron aprobar de emergencia en diciembre pasado la vacuna fabricada por Sinopharm y en febrero la fabricada por Sinovac Biothec Ltd, que lleva por marca CoronaVac. El hecho de que las vacunas fabricadas en China utilicen la tecnología tradicional consistente en el virus inactivado ha hecho que la población confíe en ellas.

China está exportando las vacunas de Sinovac a Indonesia, Chile, Brasil y Perú. Chile aprobó el 20 de enero para uso de emergencia la aplicación de la vacuna de Sinovac a personas con edades comprendidas entre 18 y 59 años. No obstante, en declaraciones posteriores del ministerio de Salud se indicó que el límite de edad podía ser ignorado, después de que un ensayo clínico realizado por la Universidad Católica de Chile reveló que no hay una diferencia significativa entre la seguridad y la eficacia entre los jóvenes y los adultos mayores. La llegada de dos millones de dosis de CoronaVac ha permitido aplicar en promedio la vacuna a 100 mil chilenos por día, alcanzando en poco tiempo un total de 2.9 millones de personas (15.1%), entre las que se encuentran mayores de 60 años, como el presidente Sebastián Piñera. La información proveniente de esos países sobre los efectos de la vacuna le permitirá a Sinovac completar la información necesaria para concluir los estudios correspondientes a la Fase III de su desarrollo. 

De acuerdo con declaraciones de la vicepresidenta Raquel Peña, las 768 mil dosis de la vacuna china llegarán a la República Dominicana mañana martes. Eso permitirá al gobierno de Abinader acelerar el ritmo de aplicación de la vacuna contra el covid-19 y remitir la información que se obtenga a Sinovac.

viernes, 19 de febrero de 2021

El fracaso de la política de control de precios

 [Escrito el 19 de febrero de 2021]

El gobierno del presidente Abinader ha tratado de controlar los precios de los alimentos que son parte de la canasta básica. Hasta ahora, la política basada en acuerdos con productores y detallistas, y en la intervención del INESPRE en el mercado, ha fracasado.

La carne de pollo, los huevos, las habichuelas, el arroz, los plátanos y la leche líquida presentan precios en febrero superiores a los registrados en agosto de 2020. Esos incrementos de precios se explican por el encarecimiento de los insumos importados, lo cual se refleja en mayores costos de producción. Eso significa un choque de oferta que se traduce en mayores precios de mercado y, en consecuencia, en una reducción del poder de compra de los ingresos de los trabajadores.

En diversas ocasiones le he señalado al gobierno que su política de control de precios no beneficiará a los consumidores. En el mejor de los casos, las medidas adoptadas por el gobierno, como las compras fuera de la ley 340-06 de compras y contrataciones que realiza el INESPRE, se traducen en un beneficio directo a los productores. En el caso del pollo, que INESPRE lo compró a 50 pesos la libra y lo vendió a 36 pesos la libra a través de las bodegas móviles, el beneficio al consumidor fue limitado a un pollo de 3.5 libras cada quince días. Eso y nada es lo mismo.

El gobierno debe entender que los consumidores enfrentan el precio del mercado y, dadas sus preferencias por los distintos productos alimenticios, toman sus decisiones en función de su ingreso disponible. Cuando el precio de un determinado artículo sube, el consumidor traslada su demanda hacia otros bienes y servicios. Afortunadamente, existen otros alimentos que son sustitutos de aquellos que han incrementado su precio.

En caso de que el gobierno desee que la canasta de consumo o dieta de los más pobres y vulnerables se mantenga inalterada, a pesar del aumento de los precios de los productos como lo sucedido con la carne de pollo o los huevos, debería analizar si le conviene seguir interviniendo en el mercado con esa política de control de precios. Quizás sea mejor aumentar el monto de la transferencia mensual del programa Comer es Primero, con el objetivo de compensar a ese segmento de la población de menores ingresos por el aumento de los precios.

A los economistas del gobierno, les dejo de tarea realizar ese análisis.

¿Debe ser obligatoria la vacuna contra el covid-19?

[Escrito el 18 de febrero y actualizado el 19 de febrero de 2021]

El capital humano es uno de los factores que explica la diferencia del nivel de ingreso per cápita a nivel global. Los países con mayor capital humano son los que tienen mayores niveles de ingresos y bienestar.

La escolaridad, la experiencia y la salud se combinan para determinar el capital humano. Esto hace que muchos países incluyan en la Constitución o en leyes especiales la necesidad de que se adopten medidas que promuevan la escolaridad y que aseguren la salud de las personas.

En el caso de la República Dominicana, la Constitución establece el derecho a la salud. En el artículo 61 del citado texto se indica que el Estado debe velar por la protección de la salud de todas las personas. En consecuencia, ante cualquier pandemia, como la originada por el covid-19, el Estado debe adoptar todas las acciones necesarias para enfrentarla y evitar que se deteriore la salud promedio de los dominicanos.

Afortunadamente, la ciencia ha logrado el desarrollo y fabricación de la vacuna contra el covid-19. A pesar de lo difícil que ha sido obtenerla a nivel internacional, debido a la restricción de la capacidad de producción, las primeras dosis han comenzado a llegar a la República Dominicana. El próximo paso es que todos los dominicanos colaboren para recibirla en el momento en que le toque a cada uno, según se ha establecido en el Plan Nacional de Vacunación.

A mayor tasa de vacunación, mayor protección se logra del capital humano. Y esto implica que se minimiza el impacto negativo de mediano y largo plazo de la pandemia sobre el crecimiento del PIB potencial. En consecuencia, mientras más elevado es el porcentaje de los vacunados, mejor es para la sociedad.

El presidente Abinader declaró hace unos días que, de acuerdo con algunas encuestas, alrededor del 40% de la población no quiere vacunarse. Eso es preocupante. La única forma de crear la inmunidad de rebaño es si la mayoría de las personas recibe la vacuna. Si el 40% de la población decide no recibir la inoculación tendría un elevado potencial de causar un daño terrible, no solo a los dominicanos, sino también a todos los turistas que visitan esta tierra.

Esto implica una externalidad negativa, que significa un daño a un tercero provocado por la decisión de una persona que decidió no vacunarse. Y, recordando al brillante profesor de economía Arthur C. Pigou, pionero de la economía del bienestar, cuando una persona crea una externalidad negativa, debe pagar un impuesto o precio que compense a la sociedad por ese daño.

Dado que en este caso el precio sería demasiado elevado, pues se trata de la pérdida de vidas humanas, pienso que el gobierno debe, basándose en el mandato constitucional de proteger la salud del pueblo dominicano, explorar la posibilidad de que se emita una ley que declare obligatoria la aplicación de la vacuna del covid-19.  En ese contexto, cabe destacar que el doctor Cruz Jiminián, después de recibir la primera dosis de la vacuna, declaró que está de acuerdo con que su aplicación sea obligatoria por ley, “y que quien no tenga la vacuna que no pueda hacer vida social porque se va a convertir en un peligro para la humanidad.”

En caso de que no se acepte la obligatoriedad de las vacunas, entonces el gobierno debería promover que la población la acepte. En 1956, Elvis Presley, el Rey del Rock, aceptó ser vacunado contra la polio en el Show de Ed Sullivan que se transmitía por la CBS. Esto hizo que el porcentaje de adolescentes vacunados pasara de 0.6% a 80%.

No vacunarse contra el covid-19 es un ejemplo claro de una externalidad negativa. Aquí dos formas para evitarla: con promoción u obligación. El debate queda abierto.

jueves, 18 de febrero de 2021

El arroz hacia el control de precios 2.0

 [Escrito el 17 de febrero de 2021]

Hoy [ayer] la Federación Dominicana de Detallistas de Provisiones y el Frente Empresarial de Comerciantes Detallistas advirtieron al gobierno del presidente Abinader que el precio del arroz pudiera subir hasta los 40 pesos la libra. Al compararse con los precios de enero, eso significa un incremento que podría situarse en el entorno de un 30%. Los segmentos de población pobre y vulnerable serían los más perjudicados por el aumento de precios de ese alimento.

Los comerciantes le reclaman al gobierno que adopte medidas para evitar el incremento del precio del arroz. Entre esas medidas se encuentran: la exoneración de impuestos aduanales para la importación de la materia prima para la producción de arroz, habichuela pinta, ajo, cebolla y papa. Asimismo, solicitan la creación en el BanReservas de un fondo de financiamiento que les facilite capital de trabajo a tasa cero. Y solicitan que se elimine el uso de la tarjeta de solidaridad en los supermercados, para que sea el comercio detallista el que le venda a la población que recibe ese beneficio del Estado.

Como se observa, estos comerciantes quieren llegar a un acuerdo con el gobierno al igual que otros sectores. Los acuerdos con los productores de plátano, pollo, pan, entre otros, han generado un atractivo para otros agentes económicos que se sienten con el derecho de recibir también beneficios del gobierno.

¿En el caso del arroz, cuál será la política del gobierno? ¿Le comprará el INESPRE a los productores de arroz miles de quintales de ese producto para venderlos a los consumidores a precios subsidiados en sus bodegas móviles? ¿El Ministerio de Hacienda subsidiará la adquisición de los insumos que se utilizan en el cultivo, cosecha y procesamiento industrial del arroz? ¿Le financiará el BanReservas o el Banco Agrícola a tasa cero el capital de trabajo a los productores, factorías y comerciantes de arroz?

Ya veremos cuál será la decisión del gobierno, el cual sigue creando la percepción de que puede enfrentar los incrementos de precios con acuerdos divorciados del mercado. Debe tomarse en cuenta que ninguna de esas medidas reduce el precio que enfrenta el consumidor. Eso sólo se logra a través de un aumento de la productividad y de la oferta.