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jueves, 17 de noviembre de 2022

La implosión del espacio cripto

[Escrito el 17 de noviembre de 2022]

La falta de regulación y de supervisión se vendía como uno de los activos del negocio de los cripto activos. Muchos de los participantes de ese mercado se regocijaban al decir que sus transacciones financieras eran rápidas, eficientes y estaban fuera del control de los gobiernos y de las autoridades monetarias internacionales. Miles de millones de dólares, euros, libras esterlinas o cualquier otra moneda fueron colocados en ese espacio cripto, creando una inmensa burbuja que hace mucho tiempo debió haber explotado, pero no lo hizo porque la promoción basada en celebridades -deportistas, artistas, modelos-estimuló su expansión y permanencia en el tiempo.

Hoy se ha demostrado, una vez más, que la falta de regulación y de supervisión tiene un elevado costo. El colapso de FTX, una de las principales plataformas de intercambio de criptomonedas que hasta hace unos días se valoraba en 32 mil millones de dólares, ha revelado que sus directivos, encabezados por el impresentable Sam Bankman-Fried, llevaron a cabo acciones que son ejecutadas por personas que no sólo son calificadas como incompetentes, sino también como delincuentes.

Los documentos presentados ante la justicia confirman, además de un desastre contable estilo Enron, la existencia de un amplio conjunto de actos criminales. Algunos casos. FTX prestó 8 mil millones de dólares propiedad de sus clientes a la firma de corretaje vinculada Alameda Research, aceptando como garantía la criptomoneda emitida por el mismo grupo. A su vez, Alameda Research le hizo un préstamo personal a Bankman-Fried por mil millones de dólares, sin ningún tipo de garantía sólida. Para colmo, el mismo día en que se declaró en quiebra hubo una salida de varios cientos de millones de dólares, dejando sin respaldo a más de un millón de acreedores.

La caída de FTX ha creado un agujero negro que está absorbiendo lo que le quede cerca, amenazando con hacer desaparecer todo el espacio cripto. Génesis, una firma de criptomonedas, congeló la retirada de los fondos y no otorgará más préstamos debido a la falta de liquidez; la plataforma BlockFi, que tenía una inversión significativa en FTX, es muy probable que quiebre también por deterioro de su solvencia; la plataforma Gemini anunció que no permitirá la retirada de fondos; Temasek un fondo estatal de Singapur declaró pérdidas por 275 millones de dólares que tenía invertidos en FTX; Sequoia Capital y Softbank también perdieron todo el dinero que tenían colocados en esa plataforma. Por último, no me sorprendería que Binance, la mayor plataforma de cripto monedas del mundo, propiedad de Changpeng Zhao, otro impresentable, colapse en breve tiempo.

lunes, 21 de noviembre de 2022

La necesaria supervisión y regulación del nuevo espacio cripto

[Escrito el 18 de noviembre de 2022]

La crisis sistémica del espacio cripto, que se manifiesta por la quiebra de empresas del sector de las finanzas digitales y el colapso del precio de las criptomonedas, implica la necesidad de un organismo que intervenga, como hacen los bancos centrales cuando ocurren crisis financieras. Lamentablemente, en el negocio de los activos digitales no hay un organismo que las coordine, regule y supervise, en consecuencia, se encuentran exactamente en la misma posición que estaba el sistema financiero de los Estados Unidos durante la crisis bancaria de 1907. En ese momento J.P. Morgan salvó el sistema financiero y ayudó a crear la Reserva Federal. En la actualidad no hay nadie con la capacidad y credibilidad de Morgan para salvar el ecosistema cripto.

Pienso que a partir de este colapso y de la pérdida de credibilidad surgirá un nuevo modelo de negocios cripto basado en la innovación de las instituciones financieras que hoy conocemos, y que son reguladas y supervisadas a nivel global. Ese nuevo esquema de operación financiera digital debe tener fundamentos sólidos y ser compatible con un comportamiento optimizador de los agentes económicos que participan en el mercado, quienes deben minimizar riesgos al mismo tiempo de que tratan de alcanzar el mayor retorno posible de sus inversiones.

Recomiendo a quienes trabajen en ese marco normativo y regulatorio que estudien los escritos de los galardonados con el Premio Nobel de este año, Bernanke, Diamond y Dybvig, quienes aportaron ideas en los años ochenta para la creación de un sistema financiero más seguro y eficiente. La existencia de un ente regulador y supervisor no significa que no habrá crisis, pero su probabilidad de ocurrencia será menor y cuando se registre su impacto será menos grave.

Espero que, en ese nuevo espacio cripto, regulado y supervisado eficientemente, los impresentables como Sam Bankman-Fried de FTX sean detectados rápidamente y expulsados del mercado antes de que sus actividades ilegales e ineficientes provoquen un daño demasiado grande al resto de la economía.

viernes, 24 de noviembre de 2023

Cayó Zhao, tal como pronostiqué hace un año

[Escrito el 23 de noviembre de 2023] 

Hace un año comenté que la falta de regulación y de supervisión se vendía como uno de los beneficios del negocio de los cripto activos. Muchos de los participantes de ese mercado se regocijaban al decir que sus transacciones financieras eran rápidas, eficientes y estaban fuera del control de los gobiernos y de las autoridades monetarias internacionales. Y señalé que miles de millones de dólares, euros, libras esterlinas fueron colocados en ese espacio cripto, creando una inmensa burbuja que debió haber explotado hacía mucho, pero que no lo había hecho porque la promoción basada en celebridades -deportistas, artistas, modelos-estimuló su expansión y permanencia en el tiempo.

Justo después se desplomó FTX, una de las principales plataformas de intercambio de “criptomonedas” que llegó a tener un valor de 32 mil millones de dólares. Su fundador y principal ejecutivo, Sam Bankman-Fried, ha sido encontrado culpable de cometer un fraude colosal en contra de los clientes de FTX y se espera una sentencia que lo coloque de por vida en la cárcel.

En ese mismo comentario indiqué que no me sorprendería que Binance, la mayor plataforma de criptomonedas del mundo, propiedad de Changpeng Zhao también colapsara. Esta semana Zhao se declaró culpable de haber violado las leyes contra lavado de activos en Estados Unidos. Ese crimen lo ha colocado fuera de Binance y por ese acto ha aceptado pagar una multa de 4.3 miles millones de dólares, pagar una multa penal de 50 millones de dólares y es probable que reciba una sentencia que lo lleve a la cárcel.

Las actuaciones de los señores Bankman-Fried y Zhao revelan que las criptomonedas no cumplen las reglas y funciones de lo que se conoce como dinero. Lo primero que hay que resaltar es que no son emitidas por un banco central que las regule y supervise. Las criptomonedas pueden ser emitidas por cualquier entidad privada. Por otro lado, no cumplen con ser medio de pago eficiente, pues los costos de transacción son elevados. Tampoco son unidad de cuenta porque hoy valen 25 y mañana 35, lo cual dificulta definir precios en base a esos activos. La excesiva volatilidad hace que sea un suicidio económico utilizar las criptomonedas como depósito de valor, a menos que se utilicen como una apuesta de casino sin fundamento alguno.

Así las cosas, ¿para qué sirven las criptomonedas? Los actos criminales de FTX y Binance revelan que esas plataformas de intercambio de criptomonedas se utilizan fundamentalmente para realizar transacciones ilegales, como lavado de activos, derivados de operaciones de terrorismo, narcotráfico, corrupción, o evasión de impuestos. Por eso prefiero que se sigan desarrollando las monedas digitales respaldadas por bancos centrales, como serían el dólar, el euro o el peso digitales.

lunes, 6 de julio de 2026

Las víctimas de las criptomonedas

[Escrito el 1 de julio de 2026]

Desde el tercer trimestre del año pasado, los inversionistas en criptomonedas han perdido centenares de millones de dólares. Hay dos casos de inversionistas institucionales, cuyas acciones están respaldadas por la acumulación de criptoactivos, dignos de mención. 

Pulsar Group, con sede en Abu Dabi, y Ark Invest, dirigido por Cathie Wood, invirtieron el año pasado 300 millones de dólares en acciones de la firma Solmate especializada en la compra y acumulación del cripto token Solana. El estrepitoso descenso del precio de Solana, típico comportamiento de una burbuja que se desinfla, ha provocado que el precio de la acción de Solmate perdiera un 98% de su valor, al pasar de 249 dólares a solo 5 dólares. Los propietarios de Pulsar Group y Ark Invest sufrirán grandes pérdidas por estar apostando a un activo cuyo valor fundamental es cercano a cero. 

Algo similar le pasa a la empresa Strategy -en el pasado MicroStrategy-, creada por Michael Saylor, y que se ha dedicado a realizar emisión de acciones preferidas y bonos con el objetivo de acaparar bitcoins. A inicios de junio, esa entidad decidió vender una pequeña parte de su portafolio de bitcoin para tener la liquidez necesaria para pagar cupones a los tenedores de las acciones preferidas. Al conocerse la noticia de que Strategy había decidido vender bitcoins, se produjo una caída de un 5% en el precio de dicho activo financiero. La posición patrimonial de esa empresa se ha agravado, al perder entre julio de 2025 y finales de junio de 2026 alrededor de un 80% de su precio de mercado, debido al desplome del bitcoin. 

miércoles, 25 de octubre de 2023

De las Notas del Tesoro al Bitcoin

[Escrito el 24 de octubre de 2023]

Los mercados financieros, conformados por seres humanos, exhiben periodos de irracionalidad. Durante ese período los precios de algunos instrumentos financieros pueden convertirse en burbujas, al crecer como la espuma sin tener un fundamento sólido que lo sustente. Por otro lado, otros instrumentos financieros, incluso con muy poco nivel de riesgo, pueden perder valor hasta llegar a provocar la quiebra de los tenedores de esos títulos, como pasó hace unos meses con algunos bancos regionales estadounidenses.

El rápido incremento de la tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a diez años, que se colocó la semana pasada en 5%, el mayor nivel desde 2007, pone de manifiesto que se vive actualmente uno de esos períodos de irracionalidad. Lamentablemente, esa irracionalidad ha sido alimentada por la incertidumbre creada por la bipolaridad monetaria de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal. Cada vez que Powell habla después de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto aumenta el nerviosismo del mercado de capitales, pues no se puede determinar hacia dónde va la política monetaria del banco más importante del mundo.

Debe recordarse que cuando aumenta la tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro, que son instrumentos financieros libre de riesgo, se reduce su precio del mercado. En otras palabras, lo que se está registrando desde finales de mayo es que los agentes económicos tienden a desprenderse de esos títulos, lo cual reduce su precio, obligando a las autoridades del Tesoro a tener que elevar la tasa de interés de los nuevos títulos a ser emitidos.

La irracionalidad no se queda en vender los títulos que están libre de riesgo como las Notas del Tesoro, pues muchos agentes económicos que componen el mercado de capitales han estado comprando bitcoins. Están comprando un instrumento financiero que se dice ser moneda, pero no lo es, pues debido a su volatilidad excesiva no es un buen depósito de valor ni tampoco una adecuada unidad de cuenta.

Esos inversionistas irracionales están comprando bitcoins, elevando su precio significativamente, a pesar de todo el riesgo que tiene ese y todos aquellos que se denominan cripto activos, como los que desapareció Sam Bankman-Fried, el antiguo jefe de FTX y, por lo cual, irá preso. Para que tengan una idea, hoy el precio del bitcoin se movió alrededor de los 33,849 dólares el mayor nivel en 17 meses. Ya se verá si la irracionalidad coloca su precio nuevamente en el entorno de los 64 mil dólares que registró en noviembre de 2021 o si vuelve a explotar como lo hacen todas las burbujas.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

De Enron a FTX

[Escrito el 14 de noviembre de 2022]

El colapso de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX hace recordar la estrepitosa caída de Enron hace más de dos décadas. 

A finales de los noventa, Enron tenía un nivel de capitalización de 60 mil millones de dólares y era la compañía energética líder a escala mundial con ingresos anuales superiores a los 100 mil millones de dólares. Esa empresa manipuló su contabilidad y estados financieros, dejando fuera de libros operaciones específicas con el objetivo de inflar sus beneficios y abultar su nivel de solvencia, con lo cual elevaba su atractivo en el mercado de capitales.

Los ejecutivos de Enron utilizaron un vehículo financiero, denominado LJM, para la obtención de financiamiento mediante la emisión de títulos financieros que pagaban una tasa de interés fija. Esos recursos posteriormente eran registrados en Enron como si fuese capital, pero en realidad era deuda. Con esa práctica la compañía presentaba estados financieros con un nivel de solvencia totalmente inflado, engañando a los adquirientes de sus acciones.

La caída del precio de venta de la energía provocó una reducción de los márgenes de Enron y destapó el escándalo. El flujo de caja se deterioró y los inversionistas no quisieron colocar más dinero en la empresa. El 2 de diciembre de 2001 se declaró en quiebra, revelándose posteriormente que su deuda, que meses antes se había reportado en libros en 10 mil millones de dólares, ascendía en realidad a casi 40 mil millones de dólares.

En el caso de FTX, se trata de una empresa colocada en el centro de la burbuja de las criptomonedas que llegó a estar valorada en 32 mil millones de dólares a finales de 2021, vendiendo una imagen totalmente falsa. El cambio de la postura de política monetaria a nivel global de una expansiva a una más restrictiva, y el descubrimiento de los mecanismos ilegales y super riesgosos utilizados por esa plataforma de intercambio de cripto activos para abultar su rentabilidad, provocaron una estampida de inversionistas que desembocó en el colapso de FTX y de sus empresas aliadas.

Muchos fondos de inversión han quedado atrapados con la caída de FTX, la cual no posee activos con los cuales compensar a sus acreedores. Decenas de miles de millones de dólares se han evaporado y falta mucho por caer, incluyendo otros jugadores de ese mercado, pues la manía de las criptomonedas ha llegado a su fin, pasando el precio del bitcoin de 68 mil dólares en julio de 2021 a menos de 17 mil hoy. Lo grave es que no hay un banco central responsable de organizar rescate alguno. Ante esa experiencia, espero que la nueva etapa de activos digitales se desarrolle con mayor regulación y supervisión.