[ Comentario Noti 7 de agosto de 2026]
La situación internacional del mercado de combustibles atraviesa una fase de extrema volatilidad marcada por conflictos geopolíticos simultáneos y disrupciones en la infraestructura energética global. En Medio Oriente, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán afecta de forma significativa la oferta. Por un lado, se habla de acuerdo de paz y, por otro, siguen los bombardeos y disrupción del suministro del crudo y gas natural.
El precio del petróleo WTI ha estado moviéndose como una montaña rusa. El 23 de julio, el precio superó los 92 dólares por barril, el 28 de julio bajó a 79 dólares, tres días superó los 84 dólares y el 6 de agosto se situó en el entorno de los 78 dólares. Dada esa volatilidad, es difícil pronosticar los costos de la energía.
La guerra entre Rusia y Ucrania acentúa esa dificultad. Ucrania ha logrado atacar con drones tres grandes refinerías rusas ubicadas a 1,600 km de distancia, mediante lo cual ha afectado la capacidad productiva rusa. Esos golpes han obligado a Putin a prohibir temporalmente las exportaciones de diésel, decisión que presiona los mercados de combustibles destilados en Europa y América Latina.
En conjunto, estos eventos configuran un mercado donde la incertidumbre geopolítica domina y donde los precios seguirán reaccionando a cualquier alteración en rutas críticas o infraestructura energética.
No hay comentarios:
Publicar un comentario