miércoles, 11 de noviembre de 2020

Funcionarios como proveedores del Estado

 [Escrito el 10 de noviembre de 2020]

Carlos Pimentel, director general de Contrataciones Públicas, tiene como mandato principal promover y verificar el cumplimiento de la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones de Bienes, Servicios, Obras y Concesiones con modificaciones de la Ley 449-06. Esa es una tarea difícil, pues se ha demostrado en numerosas ocasiones que esa ley puede limitar la capacidad de acción de las instituciones públicas, reduciendo su aporte a la creación de valor agregado directo o indirecto (e.g., compra de computadoras y tabletas para Educación; compra de alimentos por el INESPRE).

Pimentel, quien se desempeñó como director ejecutivo de Participación Ciudadana, debe ser un experto en la Ley 340-06 y sus modificaciones. Por eso me extraña que no haya aclarado sus recientes afirmaciones, recogidas en los principales medios de comunicación del país, sobre la capacidad de los funcionarios públicos de ser proveedores del Estado.

Según Carlos Pimentel, y voy a citar lo que fue recogido por la prensa, “los funcionarios que tengan más de un 10% de participación accionaria en empresas, no pueden ser proveedores del Estado, aunque si tienen menos de estas acciones pueden proveer, excepto en las entidades en las que son servidores públicos.” Esa aseveración es incorrecta.

El Artículo 14 de la Ley 340-06 y sus modificaciones establece que los funcionarios electos, como el Presidente de la República, y “demás funcionarios de primer y segundo nivel de jerarquía” no podrán ser oferentes ni contratar con el Estado. Asimismo, se añade en el numeral 6 del mismo artículo que las personas jurídicas (empresas) en las cuales esos funcionarios, sean electos o no, tengan una participación superior al 10% del capital social tampoco podrán ser oferentes del Estado.

Ese artículo contradice lo que, supuestamente, afirmó Carlos Pimentel en un programa de televisión y fue recogido en la prensa. La ley es clara, los funcionarios, tengan más o menos de un 10% de participación accionaria, no pueden ser suplidores del Estado. Dada la importancia de esto, le recomiendo al director general de Contrataciones Públicas que aclare lo afirmado, pues de lo contrario se estaría modificando la Ley 340-06 sin haber pasado por el Congreso Nacional, y esto es inaceptable. Estoy seguro de que un ex miembro de Participación Ciudadana, ese templo de la transparencia y de civismo, sería incapaz de violar las leyes dominicanas, permitiendo que los funcionarios públicos puedan ser suplidores del Estado. Pienso que en las próximas horas Carlos Pimentel hará la aclaración de lugar.   

Peso y contrapeso en Estados Unidos

 [Escrito el 9 de noviembre de 2020]

La semana pasada comenté que los mercados bursátiles miran hacia adelante y reflejan las expectativas de los agentes sobre la política económica. Dado que el precio de las acciones depende del flujo libre de efectivo que generan las empresas, el cual está estrechamente relacionado con el nivel de beneficios, una política económica que estimule el empleo, la inversión, la innovación, la producción y las ventas eleva los precios de las acciones y, por lo tanto, incrementa los indicadores bursátiles.

La victoria de Joe Biden, junto a la noticia de que la vacuna de Pfizer contra el Covid-19 es efectiva en el 90% de los casos, ha generado un ambiente optimista en los Estados Unidos que se manifestó eufóricamente en el mercado bursátil. Hoy el Dow Jones, después de haber estado subiendo un 4.9%, cerró el día avanzando un 2.95%; el S&P subió 1.2% y el Nasdaq retrocedió 1.5%.  

Tal como habíamos comentado, la victoria de Biden beneficiaría principalmente a las acciones de valor (value stocks), que son las de empresas que están subvaluadas en la actualidad, mientras que tendería a reducir los precios de las tecnológicas, que son las que mayor ritmo de crecimiento e innovación han registrado en la etapa ascendente del ciclo bursátil. Un dato que debe tomarse en consideración es que las tecnológicas retrocedieron hoy debido a que se espera que la aplicación de la vacuna permita la recuperación de los comercios y actividades presenciales vs. los mercados y oferentes virtuales, como Amazon (-.6%), Zoom (-17.4%) y Netflix (-8.6%). Asimismo, se espera que mejore la industria turística -Carnival (39.3%)-, que incluye los parques de diversión -Disney (11.9%)-, y que mejoren las acciones de la industria financiera -JP Morgan (13.5%).

El optimismo del mercado con la victoria de Biden se mantendrá siempre y cuando se logre un contrapeso en el Senado. Si cuando finalice el conteo y reconteo de votos, los demócratas tienen la mayoría del Senado, o quede 50-50 con el voto de desempate de Kamala Harris, es muy probable que el mercado se sienta nervioso por el posible incremento de impuestos y la aprobación de regulaciones excesivas sobre sectores clave como energía y finanzas. En otras palabras, el sector empresarial estadounidense vería con buenos ojos un Senado Republicano que tenga el contrapeso suficiente para controlar la tendencia excesivamente progresista o izquierdista de algunos congresistas y de futuros miembros del gabinete de Biden.

sábado, 7 de noviembre de 2020

Continúa la flexibilización monetaria

[Escrito el 6 de noviembre de 2020]

Los bancos centrales a nivel global han ejecutado una política monetaria expansiva para enfrentar los efectos recesivos provocados por la pandemia del covid-19. Esas instituciones monetarias han demostrado ser la vanguardia ante las crisis económicas, por su capacidad de movimiento rápido y efectivo.

La Reserva Federal confirmó ayer que mantendrá su política monetaria de bajas tasas de interés, así como las compras de bonos para seguir estimulando la economía estadounidense. Jerome Powell, el presidente de la Reserva Federal, ha dejado muy claro que la tasa de interés de los fondos federales se mantendrá entre un 0% y un 0.25%, y que utilizará los instrumentos que sean necesarios para apoyar la reactivación económica.

De manera simultánea, el Banco de Inglaterra anunció una nueva ronda de compra de bonos gubernamentales para enfrentar la segunda ola del covid-19. Además de mantener la tasa de interés de política monetaria en 0.1%, se anunció que ese banco adquirirá alrededor de 195 mil millones de libras esterlinas en bonos del gobierno británico. Esto reducirá la tasa de interés promedio, estimulando la inversión y el consumo.

El Banco Central Europeo también ha comenzado a dar señales de que seguirá flexibilizando la llave monetaria. Se espera que aumente la compra de bonos, haga recortes adicionales a la tasa de interés de política monetaria y continúe con el financiamiento a los bancos a bajas tasas.

Algo que solicitan los bancos centrales es que la política fiscal en sus respectivos países se vuelva más activa, para que colabore en la reactivación de los sectores productivos. En ese contexto, el gobierno británico informó que el subsidio a los empleados que no pueden trabajar se extenderá hasta el mes de marzo de 2021.

En el caso de la República Dominicana, el Banco Central decidió mantener su tasa de interés de política monetaria en 3%, después de analizar el impacto recesivo de la pandemia y las expectativas de inflación. Las autoridades monetarias también tomaron en consideración el entorno internacional y las decisiones de flexibilización monetaria que han estado adoptando los principales bancos centrales del mundo. Dado que la tasa de inflación cerrará el año en el entorno del 5%, que es el límite superior del rango meta, las autoridades monetarias seguirán inyectando más liquidez, como son los 40 mil millones de pesos adicionales de Facilidad de Liquidez Rápida anunciados recientemente por el gobernador Héctor Valdez, lo cual constituye un apoyo importante para la recuperación de la actividad económica y el empleo.

Barrick, bañándose en oro

 [Escrito el 5 de noviembre de 2020]

La empresa Barrick Gold se está bañando en oro. Mark Bristow, su presidente y CEO, declaró hoy al Financial Times que la empresa triplicará sus beneficios en el tercer trimestre del año debido al aumento de los precios del oro. Algo de eso le toca a la República Dominicana, pues la mina localizada en Pueblo Viejo, provincia de Sánchez Ramírez, se encuentra entre las principales productoras de oro de Barrick Gold a nivel mundial.

De acuerdo con Bristow, el precio del oro superará los 2,000 dólares por onza troy -marca histórica alcanzada en agosto de este año- debido a la excesiva liquidez que han creado los bancos centrales para enfrentar la recesión provocada por la pandemia del covid-19. Hoy el precio del oro se cotizó a 1,951 dólares la onza troy, lo cual representa un incremento de un 31.4% con relación al precio registrado el 19 de marzo de 2020.

Barrick Gold reportó beneficios de 726 millones de dólares para el tercer trimestre de este año. Esto se traduce en un aumento de su flujo libre de efectivo, empujando hacia arriba el precio de sus acciones. De hecho, en lo que va de año la cotización de esas acciones en el mercado bursátil de Toronto se ha incrementado en un 48%.

De acuerdo con el Financial Times, Mark Bristow señaló que Barrick Gold está planeando tomar medidas para aumentar su producción mundial de oro, que se encuentra en el entorno de los 5 millones de onzas. Citó el caso de Tanzania de cuyas minas esperan producir más de 500 mil onzas de oro al año, después de haber resuelto disputas relacionadas con impuestos.

Debo destacar que la mina de Pueblo Viejo produce entre 900 mil y un millón de onzas de oro al año, siendo una de las operaciones más rentables e importantes en el proceso de generación de ingresos y beneficios de Barrick Gold. Esa mina tiene reservas probadas y probables de 9.5 millones de onzas de oro y recursos de oro medidos e indicados de 29 millones de onzas, que pudiesen ser explotados en los próximos años si Barrick realizara una inversión adicional de 1,300 millones de dólares. Esas reservas, y su explotación responsable e inteligente, significan que la mina de Pueblo Viejo puede seguir siendo una importante fuente de generación de ingresos, tanto para la empresa como para la República Dominicana.

jueves, 5 de noviembre de 2020

El mercado bursátil como predictor de política económica

 [Escrito el 4 de noviembre de 2020]

El mercado bursátil es un predictor de la política económica que tiene mayor probabilidad de ejecutarse. En ese mercado se comercializan las acciones de las empresas, cuyo precio está estrechamente relacionado con el valor presente del flujo libre de efectivo que esos negocios generarán. La política económica, como los impuestos, el gasto público, las regulaciones, la tasa de interés, el acceso a la liquidez, entre otras, impacta el nivel de ingresos, costos y productividad de las empresas, afectando el flujo de efectivo y, en consecuencia, el precio de sus acciones.

Los tres principales indicadores bursátiles en los Estados Unidos cerraron al alza el día de hoy, que estuvo caracterizado por la incertidumbre del resultado electoral. Específicamente, el Dow Jones avanzó 1.34%; el S&P 500 subió 2.2%; y el Nasdaq, empujado por las grandes tecnológicas, se elevó en 3.85%.

Al momento de cierre de los mercados, Joe Biden llevaba la delantera con 248 votos electorales, frente a 214 del presidente Donald Trump. Aun cuando los datos sugerían que cualquiera de los dos podía ser el próximo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden tenía la mayor posibilidad de serlo. Si se revisa su propuesta de gobierno, la victoria de Biden significa una política económica orientada hacia mayores impuestos, regulaciones energéticas más severas y mayores costos laborales. Esto impactaría negativamente el flujo libre de efectivo de los negocios, reduciéndose el precio de las acciones. Entonces, ¿por qué el mercado bursátil subió? La respuesta es simple.

El mercado bursátil registró un comportamiento positivo porque los resultados electorales muestran que el próximo gobierno estará dividido. Eso significa que Joe Biden no tendrá la capacidad de que le aprueben su paquete completo de política económica, pues los Republicanos mantendrán la mayoría del Senado. Biden tendrá que negociar y modificar su propuesta de aumento de los impuestos sobre la renta de los ricos y sobre las ganancias de capital, y no podrá implementar la totalidad de las regulaciones a la producción y consumo de energía tal como lo había planteado en su programa de gobierno. Esto implica que el deterioro en el flujo libre de efectivo de los negocios será menor que lo previsto inicialmente bajo un mandato presidencial de Biden, lo que se traduce en un aumento del precio de los activos financieros.  

Otro aspecto positivo es que Biden en la presidencia, y con el control de la Cámara de Representantes, tendrá la oportunidad de negociar con los Republicanos, incluso antes de la toma de posesión, el nuevo paquete de estímulo fiscal para reactivar la economía. Esto, unido a una política comercial menos proteccionista, permite pronosticar un mejor entorno macroeconómico para los negocios en los Estados Unidos. Un resultado que le conviene a la República Dominicana, pues si a los socios del norte les va bien, a Quisqueya le va mejor.

Trump vs. Biden

 [Escrito el 3 de noviembre de 2020]

Los estadounidenses eligen hoy a su Presidente. Por un lado, Donald Trump, el incumbente, quien ha ejecutado una política económica proteccionista y a favor de las grandes empresas e inmensas fortunas. Por otro lado, Joe Biden, quien promete aumentos de gastos sociales financiados a través de aumentos de impuestos sobre los ingresos y ganancias de capital de los ricos.

Desde el punto de vista de la incidencia fiscal, el recorte impositivo realizado por Trump en diciembre de 2017 fue regresivo, pues benefició más a los más ricos. Debe señalarse que la disminución de impuestos también tuvo un impacto positivo sobre la demanda, el empleo y la producción, lo cual permitió un aumento del nivel de ingreso promedio de la población.

La economía estadounidense se encontraba en condiciones excelentes antes de que fuera impactada por la pandemia del coronavirus en marzo de 2020. Trump logró mantener la trayectoria descendente del desempleo, el cual pasó de 9.3% en diciembre de 2010 a 4.7% en noviembre de 2016 y luego a 3.5% en febrero de 2020. Debe destacarse que la reducción del desempleo durante el período de Trump fue muy meritoria, pues se logró al mismo tiempo en que aumentó el porcentaje de población económicamente activa (PEA) en 0.6 puntos porcentuales, mientras que durante Obama se redujo la PEA en 2.9 puntos porcentuales (al pasar de 65.7% a 62.8%).  La tasa de crecimiento anualizada del PIB se mantuvo durante el período -precovid- de Trump (2.5%) cercano al promedio registrado por Obama (2.4%), que fue la tasa de crecimiento alcanzada después de la gran recesión de 2008-2009.

El mayor error de Trump ha sido el manejo de la crisis del Covid-19. El vertiginoso aumento de los contagios y las muertes asociadas ha generado un costo que muchos estadounidenses están dispuestos a cobrárselo en estas elecciones. Su negativa a lograr con el Congreso un nuevo acuerdo de apoyo a las empresas y hogares también le será cobrado.  

Las propuestas económicas de Biden, en particular las fiscales, podrían tener un impacto negativo sobre la economía. El aumento de impuestos a los negocios a 28% y aplicar una tasa de 39.6% a las ganancias de capital por encima de un millón que propone Biden, y el incremento de los gastos sociales (como el Obamacare), podrían aumentar los costos de emplear y de acumular capital, lo cual repercutiría negativamente sobre el empleo, la inversión y el crecimiento del PIB. Simultáneamente, la aplicación de su “revolución de energía limpia,” que implicaría un aumento de las regulaciones sobre la producción de energía (como el fracking y la energía renovable) y sobre los vehículos convencionales para que se reduzcan las emisiones, impactaría sobre el precio de la energía (e.g., del gas natural), así como sobre el precio de los vehículos y otros productos y, en consecuencia, sobre el nivel de bienestar de los contribuyentes de menores ingresos. De acuerdo con estimaciones de Casey B. Mulligan, profesor de Economía de la Universidad de Chicago, el costo de esas regulaciones representaría un 15.3% del ingreso total del quintil más pobre. Los más ricos, pertenecientes al quintil más alto, tendrán un impacto de solo 2.2%.

A pesar de esas críticas, trece profesores galardonados con el Premio Nivel de Economía firmaron una carta en la cual apoyan los principios y políticas económicas de Joe Biden. De acuerdo con ellos, aunque reconocen que tienen puntos de vista distintos en varias políticas económicas, piensan que la agenda económica de Biden mejorará la salud, la inversión, la sostenibilidad, la resiliencia, las oportunidades de empleo y la equidad en los Estados Unidos, superando las políticas de Donald Trump. Los firmantes son: George Akerlof; Peter Diamond; Oliver Hart; Eric Maskin; Daniel McFadden; Roger Myerson; William Nordhaus; Edmund Phelps; Paul Romer; Robert Solow; Michael Spence; Joseph Stiglitz; y Richard Thaler. Asimismo, 1,084 excelentes economistas, entre ellos Daron Acemoglu y Alberto Abadie, firmaron una carta abierta oponiéndose a la reelección de Trump debido a su forma caótica de gestionar la economía, tanto en el ámbito nacional como internacional. No obstante, otro grupo de economistas firmó una carta apoyando a Trump.

En términos del mercado se afirma que Trump será positivo para las acciones de crecimiento (growth stocks), que son aquellas empresas muy innovadoras que registran un crecimiento de sus ingresos más rápido que sus competidores (e.g., Amazon, Facebook, Alibaba, Netflix, Alphabet, entre otras).

Biden sería positivo para las acciones de valor (value stocks), que son empresas que están subvaluadas con relación al promedio de la industria, utilizando métricas como el ratio de precios a beneficios (P/E), y que tienen potencial de largo plazo por tener buenos fundamentos (e.g., JP Morgan, Citigroup, Ford, Energía).  

Sobre las elecciones, cabe destacar que en algunos estados los votos que se realizaron por correo sólo se podrán contar a partir de hoy. Esto implica un retraso de varios días. De acuerdo con el Wall Street Journal, se habían emitido por correo casi 100 millones de votos y los funcionarios electorales de muchos estados se preparan para un proceso de conteo prolongado. No obstante, a partir de los resultados que se obtengan de la votación de hoy se puede realizar una inferencia sobre el resultado final.

Si se asume que los demócratas y los simpatizantes demócratas tienen mayor aversión al coronavirus-19 es muy probable que la mayor proporción de esos votos sea por Biden. Los radicales anti-Trump piensan que el Presidente podría intentar retrasar o detener el conteo de los votos que se han enviado por correo. Esto sería terrible contra la democracia del país más poderoso de la tierra.

El sueño utópico de Fulcar

 [Escrito el 2 de noviembre de 2020]

Hoy arrancó el año escolar en la República Dominicana. Y tal como habíamos pronosticado, inició utilizando la tecnología de educación a distancia de hace cincuenta años: radio, televisión y cuadernillos. El gobierno del presidente Luis Abinader no pudo cumplir la promesa realizada al país desde el Palacio Nacional el pasado 24 de agosto, cuando se dijo que se comprarían dos millones de computadoras portátiles y tabletas para entregarlas a los estudiantes preuniversitarios del sistema escolar público.

En ese momento comenté que esa sería una de las primeras promesas incumplidas del presidente Abinader. Y así ha sido. Los estudiantes y maestros que tienen ese tipo de equipos fueron los que se beneficiaron de las que adquirió el gobierno anterior.

A pesar de ese fracaso, el ministro de Educación mantiene su optimismo en el modelo de enseñanza a distancia denominado “Aprendamos en Casa,” en el cual, según Fulcar, la nación se convierte en una gigantesca escuela. Ese optimismo es tan grande, que lo lleva a soñar en materia de educación, con “cerrar brechas y procurar calidad sin que nadie se quede atrás.”   

El ministro de Educación dijo esta mañana que, el dos de noviembre de 2020, “quedará grabado en la historia…”, como el día en el cual se ratifica que ese sueño y promesa se cumplirán, pues el Covid-19 no impedirá lograr ese propósito. Sin lugar a duda, un discurso emotivo, que se puede catalogar como una clara manifestación de la utopía de Fulcar en materia educativa.

Hay que señalar que algo es mejor que nada. Pero lo que se logrará en materia educativa, como producto de las clases a distancia que se impartirán en los próximos meses por radio y televisión, está muy lejos de lo que se requiere para alcanzar el sueño del ministro de Educación. La brecha de conocimiento entre aquellos que van a escuelas élite de los que van a escuelas públicas, o privadas pequeñas, aumentará este año. No afirmo que la educación virtual usando computadoras e internet sea lo mejor, digo que es menos mala que la educación a través de radio y televisión, pues permite cierto nivel de interacción con el maestro.

Algo que ha quedado claro a nivel internacional es que el maestro dentro del aula sigue siendo el principal insumo del proceso de producción de conocimiento y capacidad de razonamiento. Recomiendo que el gobierno de Abinader se concentre al máximo en seguir apoyando la formación de los maestros actuales, al mismo tiempo que estimula la entrada de buenos bachilleres al magisterio. Pienso que colocar buenos maestros dentro del aula es la mejor manera de alcanzar el sueño del ministro Fulcar.