miércoles, 30 de septiembre de 2026

Nvidia y el arte de mantener la ola alta

[Escrito el 28 de septiembre de 2026]

Nvidia necesita que la euforia por la inteligencia artificial no se detenga. Desde la cima de ese auge, la empresa más valiosa del mundo ha tomado dos decisiones para sostenerlo: una recompra récord de acciones y el rechazo a frenar la investigación en IA.

La recompra de Nvidia es, sobre todo, un mensaje al mercado. Con 150,000 millones de dólares, es la mayor en la historia corporativa de Estados Unidos y llega cuando la acción ha perdido impulso. En 2026, sube cerca de un 20%, muy por debajo de años anteriores, mientras crecen las dudas sobre la sostenibilidad del boom. Recomprar acciones sostiene el precio y transmite confianza.

Jensen Huang rechaza frenar la IA porque cualquier freno golpearía sus ventas. OpenAI, Anthropic y SpaceX propusieron hace unos días coordinar una desaceleración de la investigación por razones de seguridad, pero el jefe de Nvidia sostuvo que no hacen falta nuevas leyes ni regulaciones. Una pausa en los grandes modelos de IA, como los que impulsan ChatGPT, Claude o Gemini, reduciría la demanda de sus chips. Además, Nvidia invierte en varios de sus principales clientes, lo que alimenta sospechas de financiación circular.

Mantener vivo el optimismo es la estrategia de Nvidia, cuyo mayor peligro es que aparezca un competidor barato que cambie la narrativa positiva. Si surgiera un chip chino igual de eficiente y a menor precio, Nvidia tendría que sacrificar márgenes, y su valoración, que descuenta años de dominio casi exclusivo en ese mercado, caería con ellos. Ninguna recompra bastaría entonces para sostener la ola actual.

Exitosa gestión de pasivos externos

[Escrito el 25 de septiembre de 2026]

El Ministerio de Hacienda y Economía concluyó una operación de gestión de pasivos externos que, dada la volatilidad del mercado de capitales, elimina el riesgo de refinanciamiento de 2027 y extiende el plazo de esa deuda hasta 2039.

La transacción combinó la recompra de 1,385.2 millones de dólares de bonos soberanos con cupón del 5.95% y vencimiento en enero de 2027, con la colocación de un nuevo bono soberano por 1,600 millones de dólares a una tasa del 6.85% y vencimiento en marzo de 2039.

El nuevo bono se emitió con una prima de riesgo mucho menor que la del bono que se recompró. En enero de 2017, el bono del Tesoro estadounidense a 10 años tenía un rendimiento de 2.46% y el país pagó una prima de riesgo de 349 puntos básicos para una tasa final del 5.95%. Esta semana, con una tasa de rendimiento del Tesoro del 5.04%, la República Dominicana colocó a una tasa del 6.85%, lo que implica una prima de riesgo de apenas 181 puntos básicos, es decir, 168 puntos menos.

Ello significa que la nueva tasa de interés responde al encarecimiento de la deuda estadounidense, no a un mayor riesgo del país. De haberse mantenido la prima de riesgo de 2017, la nueva emisión se habría colocado a una tasa del 8.53%. 

La demanda extraordinaria de los inversionistas ratificó la confianza en el crédito soberano dominicano. Las ofertas para la recompra alcanzaron cerca del 81.5% del monto en circulación y la nueva emisión recibió órdenes por una magnitud equivalente a 4.1 veces el monto colocado.

El resultado puede considerarse exitoso, dada la elevada volatilidad de las tasas de interés, en un contexto marcado por conflictos geopolíticos y por el aumento de los precios de los combustibles. 

Sigue encareciéndose la deuda estadounidense

[Escrito el 24 de septiembre de 2026] 

La tasa de rendimiento de los títulos de deuda estadounidense sigue montada en un sube y baja, aunque con tendencia ascendente. Ayer miércoles, la tasa de la nota a 10 años aumentó 15 puntos básicos y se colocó en un 5.116%, su nivel más alto desde julio de 2007 y su mayor incremento diario en más de un año.

Al mismo tiempo, el Tesoro colocó notas por 70,000 millones de dólares a una tasa de 5.03%, la más elevada en una subasta desde junio de 2006. La demanda fue débil, ya que la relación de ofertas sobre lo adjudicado se ubicó en 2.21, por debajo del promedio de 2.33 observado durante los últimos seis meses. 

Varios factores explican la subida de la tasa de interés de la deuda estadounidense. El primero es el comportamiento del precio del petróleo, que ha estado alrededor de los 100 dólares por barril. El segundo es la fortaleza de la actividad económica. Según el índice PMI, la economía alcanzó su ritmo de expansión más acelerado en más de cinco años. Además, los costos de los insumos empresariales se elevaron a un ritmo muy acelerado, lo que apunta a nuevas presiones inflacionarias.

El tercer factor es la política monetaria. El gobernador de la Reserva Federal, Michael Barr, afirmó que la Reserva Federal probablemente tendrá que aumentar de nuevo su tasa de interés con el fin de asegurar el retorno de la inflación a su meta de largo plazo.  

La subida de las tasas de rendimiento estadounidenses constituye una advertencia para las economías emergentes. El financiamiento será más caro, la competencia por los capitales más intensa y el margen de maniobra de la política económica más estrecho. La República Dominicana no será la excepción.

El costo energético de la guerra

[Escrito el 21 de septiembre de 2026]

Como consecuencia del aumento de los precios del crudo y de sus derivados, el Ministerio de Industria y Comercio anunció el viernes pasado ajustes en los precios de los combustibles en el mercado local. En particular, la gasolina premium y del gasoil óptimo subieron 9 pesos por galón, mientras que sus versiones regulares aumentaron 5 pesos. 

A pesar de esos ajustes, el subsidio para la semana del 19 al 25 de septiembre ascenderá 1,986 millones de pesos. En lo que va de año, el gobierno ha utilizado casi 34 mil millones de pesos para amortiguar las alzas de precios internacionales, una cifra tres veces superior al monto presupuestado para 2026.  

En septiembre, el precio del crudo WTI ha estado oscilando alrededor de los 100 dólares por barril, lo cual contrasta con los 69 dólares registrados en julio. Peor aún ha sido el comportamiento de los derivados. En Estados Unidos, el precio del diésel subió a un nivel récord al colocarse en 6.50 dólares por galón, muy por encima de los 3.71 dólares del año pasado. 

Los conflictos bélicos en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania explican las alzas de los costos de la energía. El cierre del estrecho de Ormuz, los ataques hutíes a puertos que controlan el tránsito por el mar Rojo y el el estrecho de Bab al-Mandeb, el bombardeo al importantísimo oleocuto Este-Oeste de Arabia Saudita y los ataques con drones a refinerías rusas por Ucrania han desestabilizado el mercado y empujan al alza los precios de los combustibles. 

A menos que la paz llegue a esas zonas, el choque de oferta negativo seguirá activo y la calidad de vida de la población mundial se deteriorará aún más. 

Canadá se acerca a Europa

[Comentario Noti 18 de septiembre de 2026]

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, se dirigió el jueves de esta semana al Parlamento Europeo en Estrasburgo con un llamado a construir lo que definió como una "alianza para el futuro" entre Canadá y la Unión Europea. Sus palabras constituyen la reacción a la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de convertir a Canadá en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea. 

Carney planteó una cooperación estrecha en minerales críticos, defensa, inteligencia artificial, energía y sistemas financieros, además de facilitar la movilidad para los jóvenes entre Canadá y Europa. Entre los puntos más específicos, el primer ministro Carney propuso el suministro de gas natural licuado e hidrógeno canadienses para reforzar la seguridad energética europea.

El mandatario canadiense aclaró que su propuesta no busca formar un tercer bloque geopolítico ni convertirse en un "rival de gran potencia." Sin embargo, queda claro que esa alianza reduciría la dependencia comercial, financiera, tecnológica y militar respecto a Estados Unidos. 

De ser exitoso el acercamiento entre Canadá y Europa, la República Dominicana podría beneficiarse.  El país ya es uno de los principales destinos vacacionales para viajeros canadienses y europeos, y cualquier profundización de los vínculos entre ambos bloques podría traducirse en más facilidades de viaje y en flujos de capital adicionales hacia sectores donde República Dominicana ya tiene una presencia consolidada, como el hotelero y el inmobiliario turístico. 

Warsh cumplió como un halcón

[Escrito el 17 de septiembre de 2026]

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, demostró que es un halcón monetario que tiene como objetivo reducir la inflación. En la más reciente reunión de política, la Fed incrementó en 25 puntos básicos la tasa de interés de referencia y la colocó en el rango que va del 3.75% al 4%.

A pesar de que el presidente Donald Trump deseaba que se redujese la tasa de interés, la elevada inflación, que en términos interanuales se situó en agosto en un 3.4%, llevó a las autoridades del Comité Federal de Mercado Abierto a aprobar de manera unánime el alza de la tasa de interés. Además, el mercado prevé que antes de que cierre el año se apruebe un segundo incremento y otro a inicios de 2027. 

La reacción inmediata del mercado bursátil fue a la baja, pero un día después se recuperó. Hoy jueves el Dow subió 0.6%, el S&P 500 avanzó 1.1% y el Nasdaq se incrementó un notable 1.7%. 

La decisión de la Reserva Federal llevará al Banco Central de la República Dominicana a iniciar un ciclo de alzas de su tasa de interés de política, que se encuentra en la actualidad en un 5.25%. En diversas ocasiones he señalado que, dada la tasa de interés real neutral del 1.5% y la expectativa de inflación de un 4.5%, la tasa de interés de referencia debería ser igual a un 6%. Ello implica que en los próximos meses será imprescindible que dicha tasa suba en 75 puntos básicos, con el fin de mantener la credibilidad del organismo emisor y asegurar el anclaje de las expectativas de inflación. 

La importancia de la educación secundaria

[Comentario escrito el 16 de septiembre de 2026] 

De acuerdo con Jaime Saavedra, Andreas Blom y Verónica Díaz, expertos del Banco Mundial, los resultados de PISA 2025 confirman un retroceso de la calidad de la educación en Latinoamérica. El resultado revela que uno de cada dos estudiantes latinoamericanos de 15 años está por debajo del nivel mínimo en lectura, matemática y ciencias. La brecha con los países de la OCDE ya equivale a entre cuatro y cinco años de aprendizaje. 

En el caso de República Dominicana, el panorama entre 2022 y 2025 es de estancamiento en el progreso educativo. Solo el 26% de los estudiantes dominicanos alcanza el nivel mínimo en ciencias, el 23% en lectura y apenas el 9% en matemática. Ello contrasta con los promedios de OCDE que se colocan en 74%, 69% y 65%, respectivamente. 

Para revertir la caída regional, los expertos del Banco Mundial insisten en detectar a tiempo las señales tempranas de abandono escolar, como la inasistencia recurrente y el bajo rendimiento sostenido. Ello permitiría intervenir antes de que el estudiante quede fuera del sistema, algo muy crítico en la secundaria, donde se concentra la mayor parte de la deserción.

El Banco Mundial también recomienda tender puentes más claros entre la secundaria y la formación técnica, de modo que los jóvenes que no continúan a la universidad salgan con competencias aprovechables en el mercado laboral. 

Por último, destacan la importancia de dignificar la carrera docente. Hay que implementar programas que incluyan formación continua, materiales adecuados y acompañamiento pedagógico sostenido en el tiempo. Esas condiciones son indispensables para alcanzar mejor desempeño de los estudiantes.

El margen se le agota al Banco Central

[Comentario escrito el 15 de septiembre de 2026]

El entorno internacional tiene implicaciones directas para la República Dominicana. La tasa de política del Banco Central se ha mantenido en un 5.25%, mientras que la tasa neutral nominal —resultado de sumar una tasa real neutral estimada en un 1.5% a una inflación esperada a doce meses del 4.5%— se ubica en un 6%. Esa diferencia de 75 puntos básicos revela que la señal de política monetaria es, en términos técnicos, expansiva, aun cuando las circunstancias exigen una postura neutral o incluso restrictiva.

La contradicción se confirma al observar que el mercado registra un endurecimiento monetario. Entre diciembre de 2025 y agosto de este año, la tasa pasiva aumentó 129 puntos básicos, hasta colocarse en un 7.37%, y la activa subió 80 puntos básicos, hasta un 14.08%, con un crecimiento interanual de los préstamos de apenas un 7.7%. Durante ese período se han perdido más de dos mil millones de dólares de reservas internacionales netas, si se descuentan los 2,750 millones de dólares que se recibieron en febrero por concepto de emisión de bonos soberanos. Todo ello significa que, mientras las autoridades envían una señal expansiva a través de su tasa de referencia, las condiciones efectivas de liquidez del sistema financiero dominicano operan en terreno restrictivo. 

El alza de la tasa de interés de la Reserva Federal dificultará la gestión monetaria en el país. El margen entre ambas tasas de referencia estaría casi agotado si se situase en un 1.37%, muy distante del promedio del 4% observado durante la ejecución de la política monetaria basada en metas de inflación. 

El Banco Central debe, por lo tanto, aumentar su tasa de interés de referencia en la próxima reunión de política de finales de septiembre y gestionar la liquidez de forma óptima y consistente con esa postura. Solo así los agentes económicos recibirán la señal correcta sobre el verdadero rumbo de la política monetaria, condición indispensable para mantener la credibilidad del organismo emisor.

El apriete monetario se aproxima

[Escrito el 14 de septiembre de 2026]

La semana pasada, el Banco Central Europeo (BCE) aprobó su segundo aumento de la tasa de interés de referencia en lo que va de año, hasta situarla en un 2.5%. Christine Lagarde advirtió que las presiones inflacionarias “serán más duraderas de lo anticipado,” y los mercados de derivados han comenzado a descontar dos alzas adicionales de esa tasa antes de que concluya 2026. 

Por su parte, la inflación interanual de Estados Unidos en agosto —medida por el índice de precios al consumidor (IPC)— se mantuvo en un 3.4%, mientras que la variación mensual del índice general alcanzó un 0.4%. La inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— se situó en un 2.4% interanual, por debajo del 2.5% de julio, aunque su variación mensual repuntó a un 0.3%, por encima de lo esperado. Los analistas estiman que el índice de precios del gasto en consumo personal subyacente —la medida de inflación preferida por la Reserva Federal (Fed)— también habría aumentado un 0.3% en el mes, lo que arrojaría una tasa interanual cercana a un 3.4%, lejos de la meta del 2%. 

La persistencia de la inflación estadounidense modificó las expectativas sobre la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) programada para esta semana. Antes de conocerse el dato de agosto, los futuros de tasas de interés asignaban una probabilidad de un 70% a un aumento de 25 puntos básicos; tras el informe, la probabilidad escaló a un 86%. Más todavía, el mercado prevé que antes de que cierre el año habrá un segundo ajuste y otro en enero de 2027, cuando se coloque en un rango de un 4.25% y un 4.5%.

La tormenta económica perfecta

[Comentario escrito el 10 de septiembre de 2026]

El panorama económico internacional se complicó esta semana por el encarecimiento del petróleo y sus derivados, el salto en las tasas de rendimiento de los bonos soberanos de economías avanzadas y una nueva ronda de endurecimiento monetario.

El crudo WTI subió un 8.2% el jueves, hasta colocarse en 103.90 dólares por barril. Esto se explica por la menor posibilidad de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos y por el hecho de que los rebeldes hutíes tomaran un puerto clave en Yemen, lo que podría dificultar la exportación de combustible de Arabia Saudita. El precio del diésel en Estados Unidos se situó el jueves muy cerca de los 6 dólares, consecuencia de la reducción de oferta provocada por los ataques ucranianos a refinerías rusas.

En el mercado de bonos, el rendimiento del Tesoro a 10 años se acercó a un 4.97%, su nivel más alto desde 2023, mientras que el bono a 30 años llegó a un 5.37%, un máximo desde 2007. La presión sobre los bonos se agravó tras una operación de recompra de deuda del secretario Scott Bessent que no alcanzó su meta de 6,000 millones de dólares. 

A todo ello se sumó el Banco Central Europeo, que elevó su tasa en 25 puntos básicos hasta un 2.5% y advirtió que la inflación será "más duradera" de lo previsto. En Washington, los mercados asignan cerca de un 70% de probabilidad a que la Reserva Federal suba su tasa de política la próxima semana. El dato de la variación del IPC de agosto que se publicará mañana definirá si subirá o no la tasa de interés. 

Las bolsas reaccionaron con caídas: el S&P 500 perdió un 0.6% y el Nasdaq retrocedió cerca de un 0.7%.

La geopolítica del diésel

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 28 de septiembre de 2026.]

El precio del diésel se ha convertido en un problema político en Estados Unidos. La semana pasada alcanzó un récord de 6.53 dólares por galón, un 76% más que hace un año. La presión generada por ese aumento ha llevado al presidente Donald Trump a evaluar restricciones a las exportaciones de ese combustible. Las consecuencias inmediatas de dicha acción serían graves, pues encarecería el diésel a nivel global y, para importadores como la República Dominicana, podría provocar desabastecimiento. 

El alza del diésel responde a dos factores: el encarecimiento del petróleo crudo y el mayor margen de refinación (crack spread), que mide cuánto gana una refinería al convertir un barril de crudo en diésel. A mediados de septiembre, el crudo WTI superó los 100 dólares por barril, más de un 53% por encima de su nivel de un año antes. Sin embargo, el margen de refinación aumentó mucho más. Antes de la guerra con Irán rozaba los 37 dólares por barril y, a inicios de septiembre, alcanzó un récord de 108 dólares. 

El margen de refinación se triplicó porque el mundo ha perdido capacidad de producir diésel. La guerra con Irán dañó refinerías en Medio Oriente y los ataques ucranianos con drones han dejado fuera de operación parte de la refinación rusa. Europa compensó mediante sus compras a Estados Unidos, cuyas exportaciones de diésel llegaron a un máximo de 1.9 millones de barriles diarios. Aun con las refinerías operando a más del 95% de su capacidad, los inventarios de destilados cayeron a unos 107 millones de barriles, 13% por debajo del promedio de cinco años. La llegada del invierno agravará la presión. 

El diésel es un poderoso transmisor de inflación. Mueve los camiones que transportan alimentos, la maquinaria agrícola, los equipos de construcción y casi toda la logística empresarial. Cuando sube su precio, aumentan los costos de producción y los consumidores pagan más caro casi todo.

Ese efecto llega justo antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, un momento muy delicado para la administración Trump. Un sondeo de Reuters/Ipsos, cerrado el 21 de septiembre, sitúa la aprobación del presidente en un 32% —el nivel más bajo de su trayectoria política— y apenas el 17% aprueba su manejo del costo de la vida, la preocupación principal de los votantes. Más grave resulta que el 51% de los republicanos desapruebe su gestión en esa área.  

La inflación persistente también amenaza a los congresistas republicanos. Los demócratas los aventajan por casi ocho puntos en las encuestas para la Cámara de Representantes, y un nuevo aumento de los precios podría ampliar esa ventaja. 

El contexto político explica la tentación de intervenir en el mercado del diésel. Algunos asesores y legisladores han promovido suspender las exportaciones de ese producto durante tres meses. Aunque la decisión no está tomada, el secretario de Energía, Chris Wright, ha señalado que no se considera una prohibición general y que el gobierno estudia acuerdos con las refinerías que limiten sus exportaciones.

La lógica de la propuesta es simple. Si una mayor proporción de la producción estadounidense permanece en el país, aumenta la oferta interna y los precios deberían bajar. Desde el punto de vista electoral, la medida parece atractiva. Desde el económico, por el contrario, presenta serias objeciones.

Paul Krugman, premio Nobel de Economía, advierte que restringir las exportaciones de diésel no elimina la escasez, sino que la desplaza. El alivio temporal para los consumidores de Texas y de la Costa del Golfo tendría como contrapartida precios más altos en el resto del mundo, incluidas regiones de Estados Unidos que dependen de importaciones para abastecerse. Además, una prohibición repentina transmitiría la señal de que Washington está dispuesto a interrumpir el suministro energético ante presiones políticas internas, lo que debilitaría su reputación como proveedor confiable y erosionaría su influencia estratégica en un momento de creciente rivalidad con China.

La industria estadounidense comparte dicha preocupación. Más de 30 organizaciones empresariales, encabezadas por el American Petroleum Institute y la Cámara de Comercio de Estados Unidos, pidieron al presidente Trump rechazar cualquier restricción a las exportaciones de diésel. Advierten que, sin capacidad de exportar los excedentes, las refinerías tendrían que reducir su producción.  Como el diésel, la gasolina y el combustible de aviación se producen de manera conjunta, también disminuiría su oferta y aumentarían sus precios.  

La dependencia dominicana del suministro estadounidense es considerable. Más del 80% de las importaciones de hidrocarburos del país proviene de Estados Unidos.  Durante la última década, esa concentración pareció razonable debido a la abundancia, competitividad y confiabilidad del suministro. En esas condiciones, una restricción de noventa días a las exportaciones de diésel expondría al país a graves riesgos. 

La República Dominicana tiene poco margen para sustituir rápidamente ese combustible.  Cualquier interrupción del suministro afectaría al transporte de carga y a las plantas eléctricas que utilizan diésel, con el riesgo de nuevos cortes de electricidad. Los mayores costos y la escasez se trasladarían a los precios de bienes y servicios. 

De acuerdo con el doctor Andrés Dauhajre, el gobierno dominicano podría adoptar tres medidas: negociar con Washington una cuota especial para los países del Escudo de las Américas; asegurar contratos con proveedores alternativos antes que otros compradores; y utilizar adecuadamente la señal de precios en el mercado interno para reducir la demanda y contener el aumento del subsidio a los combustibles, que a la fecha supera los 35 mil millones de pesos. 

Lo que está en juego no es solo el precio del diésel, sino la capacidad de Estados Unidos para trasladar al resto del mundo los costos de sus decisiones. Una medida adoptada en Washington con el propósito de aliviar tensiones electorales puede traducirse en inflación, mayor gasto en subsidios, más presión fiscal e incluso riesgos de abastecimiento en la República Dominicana. En un mundo interdependiente, las decisiones energéticas de las grandes potencias no se quedan dentro de sus fronteras. Esa es la geopolítica del diésel. Y la República Dominicana se encuentra en su línea de fuego.

La sanción óptima

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 21 de septiembre de 2026]

Existen delitos tan escandalosos e irritantes que la población deja de preguntarse cuál es la mejor sanción y pasa directamente a reclamar la pena más severa. Es una reacción comprensible porque se trata del desvío de fondos del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y hay que castigar la apropiación indebida de recursos que habían sido destinados a quienes más los necesitan, pacientes de bajos ingresos.  

Ante la indignación generalizada, la cárcel suele parecer la única respuesta posible. Sin embargo, un enfoque riguroso basado en el análisis económico debe llevar a seleccionar la pena que resulte más beneficiosa para el conjunto de la sociedad. La sanción óptima evita nuevos fraudes, reduce el daño futuro y recupera la mayor cantidad de capitales sustraídos. 

En el momento de escribir estas líneas, ninguno de los detenidos por la Operación Cobra 2.0-A ha sido declarado culpable. Por su supuesta vinculación con la estafa al SeNaSa, 28 personas se encuentran arrestadas e investigadas, entre ellas médicos y otros profesionales de la salud, aunque conservan la presunción de inocencia. Por ello, la pregunta que corresponde formular es cuál sería la respuesta penal más conveniente si se demostrase su culpabilidad. 

Todo acto delictivo ocasiona un costo, pero castigarlo también lo tiene, y ambos se acumulan en el costo social total. Cuando el fraude cometido implica la pérdida de millones de pesos propiedad del pueblo dominicano, a ello se le han de sumar los costos que acarrean la investigación, el proceso judicial y la sanción correspondiente. Si se decide encarcelar a los imputados, se origina un perjuicio social que comprende tanto el costo de operar la prisión como el valor de los ingresos que los condenados habrían podido generar durante el tiempo que permanecen privados de libertad. La decisión óptima, tal como demostró Gary Becker —profesor de la Universidad de Chicago y premio Nobel de Economía— consiste en minimizar la pérdida total. 

La acusación del Ministerio Público gira en torno a consultas y procedimientos presuntamente cobrados a SeNaSa sin haber sido solicitados ni recibidos por los afiliados. El daño alegado es, por tanto, fundamentalmente económico, de modo que la prioridad debería ser recuperar el dinero sustraído. Cada peso recobrado podría destinarse a atención médica, estudios diagnósticos, análisis clínicos, medicamentos, hospitalizaciones y cirugías que ayuden a restablecer la salud de los afiliados. Desde ese punto de vista, la devolución de los fondos malversados, acompañada de una sanción económica superior al daño causado, constituiría una respuesta más eficiente que la prisión, ya que contribuiría de manera directa a reparar el quebrantamiento económico provocado por el delito. 

Una combinación de restitución, decomiso, multa y publicidad de la condena puede representar una consecuencia mucho más severa para un profesional que años de prisión seguidos de un eventual regreso a su actividad. Los profesores A. Mitchell Polinsky y Steven Shavell, dos de los autores más influyentes del análisis económico del derecho, sostienen que, cuando el daño es patrimonial, la sociedad suele obtener mayores beneficios si recupera los recursos perdidos y elimina la rentabilidad del fraude. Las multas tendrían que calcularse a partir del daño causado y de las ganancias obtenidas. La devolución de todos los fondos debería preceder a cualquier otra sanción. 

Una sociedad gana cuando evita la destrucción de recursos que siguen siendo útiles. La formación de un médico exige años de estudio, práctica y especialización. En un sistema de salud que enfrenta limitaciones de cobertura y disponibilidad de personal especializado, apartar durante un tiempo determinado a un profesional de la medicina por haber cometido un delito patrimonial genera un costo añadido para la comunidad. Ello no implica tolerar el fraude ni reducir la severidad del castigo. En realidad, significa reconocer que, si el perjuicio es económico y existen mecanismos eficaces para repararlo y eliminar los incentivos que propiciaron el delito, preservar la capacidad de prestar servicios médicos es tan importante para el interés público como sancionar al responsable.

Desde esa perspectiva, la prisión conserva un papel importante como recurso de última instancia en aquellos casos en los que las sanciones económicas no bastan para asegurar la reparación del daño o para disuadir conductas similares en el futuro. En particular, convendría privar de libertad, además de imponer sanciones monetarias, a quienes organizaron la estructura fraudulenta, abusaron de una posición de confianza pública y son reincidentes en ese tipo de prácticas.

La mejor sanción pierde efectividad si la expectativa de detección es baja. El análisis económico del delito revela que las personas no solo responden a la dureza de las sanciones, sino también a la probabilidad de que estas lleguen a aplicarse. Una multa elevada puede resultar irrelevante si el riesgo de ser descubierto es mínimo. Por ello, resulta indispensable adoptar medidas que aumenten la probabilidad de captura.

Becker afirmó que la efectividad de una sanción depende de la combinación entre su severidad y la probabilidad de que llegue a aplicarse. Cuando la detección es poco frecuente, la sanción debe ser mayor para compensar esa circunstancia. Por el contrario, cuando aumenta la posibilidad de ser descubierto, disminuye la necesidad de recurrir a castigos cada vez más severos. 

Un buen sistema de auditoría es clave para detectar casos de fraude. Este ha de permitir identificar patrones estadísticamente anómalos de facturación, elevar el riesgo de captura y modificar los incentivos de todos los participantes. En ese entorno, el fraude deja de ser una apuesta atractiva y la sociedad obtiene un beneficio adicional al reducirse los incentivos para delinquir. 

La discusión sobre la Operación Cobra 2.0-A no debería centrarse únicamente en cuántas personas terminan condenadas ni en los años de prisión que reciben. La pregunta relevante es cuáles medidas punitivas benefician al conjunto de la sociedad. Una respuesta adecuada sería aquella que devuelve los recursos sustraídos al sistema de salud, convierte la estafa en una actividad no rentable, eleva la probabilidad de detección y protege a los ciudadanos de nuevas pérdidas. Si la sanción logra, además, preservar capital humano valioso sin sacrificar la justicia, tanto mejor. El propósito del derecho penal no es llenar cárceles, sino minimizar el daño social.

lunes, 14 de septiembre de 2026

El margen que se agota

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 14 de septiembre de 2026]

El contexto económico internacional se ha complicado. El choque energético se intensificó por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, la inflación se resiste a ceder en las principales economías desarrolladas y una espiral alcista de los rendimientos de deuda soberana amenaza con extenderse a las finanzas públicas de todo el planeta.

El precio del petróleo ha retomado una trayectoria ascendente ante la agudización de la guerra entre Irán y Estados Unidos. A finales de la semana pasada, el crudo WTI superó los 100 dólares por barril, frente a los 69 dólares registrados a inicios de julio. El repunte obedece al cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán, agravado por el ataque con drones lanzados desde Iraq contra el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita —con capacidad para transportar hasta 7 millones de barriles diarios hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo—, que obligó al reino saudita a suspender sus operaciones. A ese escenario se añade el avance de los rebeldes hutíes, quienes buscan controlar el estrecho de Bab al-Mandeb, otro paso estratégico para las exportaciones petroleras del golfo Pérsico. 

El impacto sobre los derivados del petróleo ha sido severo. El galón de gasoil alcanzó un récord de 6.06 dólares en Estados Unidos, muy por encima de los 3.71 dólares de hace un año y del máximo histórico previo de 5.82 dólares observado en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania. El gasoil es un insumo crítico para el transporte de mercancías y la actividad agrícola, por lo que su encarecimiento tiende a trasladarse con rapidez al resto de la economía. Además, la política arancelaria de Trump amenaza con prolongar el traspaso de los aranceles a los precios estadounidenses, justo cuando la inversión masiva en proyectos de inteligencia artificial provoca una presión significativa sobre la demanda agregada.

En ese contexto, la inflación de la eurozona se elevó a un 3.3% interanual en agosto, después de haber cedido durante el verano. El Banco Central Europeo (BCE) respondió con su segundo aumento de la tasa de interés de referencia en lo que va de año, hasta situarla en un 2.5%. Christine Lagarde advirtió que las presiones inflacionarias “serán más duraderas de lo anticipado,” y los mercados de derivados han comenzado a descontar dos alzas adicionales de esa tasa antes de que concluya 2026. 

De este lado del Atlántico, la inflación interanual de Estados Unidos en agosto —medida por el índice de precios al consumidor (IPC)— se mantuvo en un 3.4%, mientras que la variación mensual del índice general alcanzó un 0.4%. La inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— se situó en un 2.4% interanual, por debajo del 2.5% de julio, aunque su variación mensual repuntó a un 0.3%, por encima de lo esperado. Los analistas estiman que el índice de precios del gasto en consumo personal subyacente —la medida de inflación preferida por la Reserva Federal (Fed)— también habría aumentado un 0.3% en el mes, lo que arrojaría una tasa interanual cercana a un 3.4%, lejos de la meta del 2%. 

La persistencia de la inflación estadounidense modificó las expectativas sobre la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) programada para esta semana. Antes de conocerse el dato de agosto, los futuros de tasas de interés asignaban una probabilidad de un 70% a un aumento de 25 puntos básicos; tras el informe, la probabilidad escaló a un 86%. Más todavía, el mercado prevé que antes de que cierre el año habrá un segundo ajuste y otro en enero de 2027, cuando se coloque en un rango de un 4.25% y un 4.5%.

En paralelo, el rendimiento de las notas del Tesoro a 10 años rozó un 4.98% a finales de la semana pasada. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, intentó frenar el avance mediante un programa de recompra de bonos que, tras ampliarse a un máximo de 6,000 millones de dólares, resultó insuficiente, pues los rendimientos subieron cerca de 18 puntos básicos durante la semana.

El entorno internacional tiene implicaciones directas para la República Dominicana. La tasa de política del Banco Central se ha mantenido en un 5.25%, mientras que la tasa neutral nominal —resultado de sumar una tasa real neutral estimada en un 1.5% a una inflación esperada a doce meses del 4.5%— se ubica en un 6%. Esa diferencia de 75 puntos básicos revela que la señal de política monetaria es, en términos técnicos, expansiva, aun cuando las circunstancias exigen una postura neutral o incluso restrictiva.

La contradicción se confirma al observar que el mercado registra un endurecimiento monetario. Entre diciembre de 2025 y agosto de este año, la tasa pasiva aumentó 129 puntos básicos, hasta colocarse en un 7.37%, y la activa subió 80 puntos básicos, hasta un 14.08%, con un crecimiento interanual de los préstamos de apenas un 7.7%. Durante ese período se han perdido más de dos mil millones de dólares de reservas internacionales netas, si se descuentan los 2,750 millones de dólares que se recibieron en febrero por concepto de emisión de bonos soberanos. Todo ello significa que, mientras las autoridades envían una señal expansiva a través de su tasa de referencia, las condiciones efectivas de liquidez del sistema financiero dominicano operan en terreno restrictivo. El divorcio entre la tasa de política y las tasas de mercado —activa y pasiva— distorsiona la señal que reciben los agentes económicos y resta eficacia al principal instrumento de política monetaria.

El alza de la tasa de interés de la Fed dificultará la gestión monetaria en el país. El margen entre ambas tasas de referencia estaría casi agotado si se situase en un 1.37%, muy distante del promedio del 4% observado durante la ejecución de la política monetaria basada en metas de inflación. 

El Banco Central debe, por lo tanto, aumentar su tasa de interés de referencia en la próxima reunión de política de finales de septiembre y gestionar la liquidez de forma óptima y consistente con esa postura. Solo así los agentes económicos recibirán la señal correcta sobre el verdadero rumbo de la política monetaria, condición indispensable para mantener la credibilidad del organismo emisor.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Las palomas monetarias fortalecen su posición

[Escrito el 4 de septiembre de 2026]

La declaración del gobernador Christopher Waller esta semana confirma que la Reserva Federal, dirigida por Kevin Warsh, enfrenta un disenso interno significativo.  Waller señaló que estaría dispuesto a mantener la tasa de interés de política monetaria en su nivel actual, que se coloca en el rango del 3.5% al 3.75%, si los datos de inflación de agosto, a publicarse el 11 de septiembre, muestran avances hacia la meta del 2%. 

John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, también mostró una postura acomodaticia, típica de una paloma monetaria.  Williams, quien ocupa la vicepresidencia del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed, reconoció avances recientes en el control de la inflación, lo que reduce la probabilidad de que se apruebe un aumento de la tasa de interés en la reunión del 16 de septiembre. 

Las declaraciones de Waller y de Williams ocurren menos de una semana después de que Warsh advirtiera en Jackson Hole que el banco central todavía tiene "trabajo por hacer" frente a la inflación, lo que se interpretó como una posición restrictiva que se traduciría en un aumento de la tasa de interés. 

El mercado reaccionó de inmediato a las declaraciones del gobernador Waller. El rendimiento del título del Tesoro a dos años cayó a un 4.33% y el dólar se debilitó frente a las principales divisas. Mientras tanto, la probabilidad de un alza de la tasa de interés en septiembre pasó del 59% al 48%. Estoy convencido de que la dispersión de la postura monetaria entre los miembros de la Fed se reducirá cuando se publique la semana próxima el dato del índice de precios al consumidor de agosto.  

Choque de inteligencia artificial

[Escrito el 3 de septiembre de 2026]

La carrera por definir el rumbo de la inteligencia artificial entra en una fase decisiva. OpenAI busca recuperar el liderazgo tecnológico frente a Anthropic y presentó hoy jueves a GPT‑6 Astra, su modelo más reciente. Con una valoración estimada de 852,000 millones de dólares, la empresa, que en poco tiempo saldrá a bolsa, asegura que Astra domina en ingeniería de software, ciencia y ciberseguridad.

OpenAI sugiere que su nuevo modelo se puede definir como inteligencia artificial general (AGI). Greg Brockman, su presidente, afirmó que Astra representa un salto generacional. No obstante, admitió que la AGI funciona hoy más como una aspiración que como un umbral verificable.

Por su parte, Anthropic, fundada hace cinco años por antiguos ejecutivos de OpenAI, ha dominado con sus modelos el mercado durante buena parte de este año. Su valoración estimada asciende a 965,000 millones de dólares de cara a su oferta pública inicial. 

La disputa técnica entre ambas empresas se libra también en el frente regulatorio. Los modelos más avanzados de Anthropic enfrentan restricciones gubernamentales por motivos de seguridad, mientras que los agentes de OpenAI protagonizaron un incidente en el que escaparon de un entorno de pruebas y afectaron a la empresa Hugging Face, un fallo que, según el Financial Times, tardó más de una semana en detectarse.

No cabe duda de que la autonomía creciente de esos sistemas, más que su inteligencia declarada, será la que finalmente determine cuánto riesgo se está dispuesto a aceptar a cambio de la productividad que prometen alcanzar a favor de la humanidad. 

Warsh, en modo halcón

[Escrito el 2 de septiembre de 2026]

En su discurso más importante desde que asumió la presidencia de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole celebrado el 28 de agosto se mostró como un halcón monetario. Warsh afirmó que le resultaría "difícil describir las condiciones financieras generales como restrictivas" y rechazó la idea de que la inflación se mueve hacia la meta del 2%. Por ello, afirmó que el banco central no ha terminado su labor.

La probabilidad de que la Reserva Federal suba la tasa de interés en 25 puntos básicos en septiembre se colocó al inicio de semana en un 65%. La decisión final dependerá de los datos previos a la reunión de septiembre, en particular el índice de precios al consumidor de agosto, que se publicará el 11 de septiembre. Aunque Warsh insiste en que "la puerta está abierta en ambos sentidos", el mercado interpreta su mensaje como el fin de la pausa y un posible aumento. 

¿Qué podría significar esto para República Dominicana? Desde noviembre del año pasado, el Banco Central (BCRD) ha mantenido su tasa de política monetaria en un 5.25% anual, pero ha estado ejecutando una política monetaria más restrictiva de lo que en realidad señala la tasa de referencia. Si la Fed eleva su tasa en septiembre, el diferencial entre ambas tasas de interés se estrecharía, lo que presionará al Banco Central a considerar el ajuste al alza de su tasa de interés o a enfrentar un mayor divorcio entre las tasas de interés del mercado, tanto la activa como la pasiva, respecto a la señal de referencia. Un resultado negativo para la toma de decisiones de los agentes económicos. 

Las bondades del sistema de pensiones dominicano

[Escrito el 1 de septiembre de 2026]

En su más reciente artículo de opinión publicado en El Caribe, el doctor Andrés Dauhajre, hijo, presenta cifras que revelan el aporte del sistema de pensiones de capitalización individual al bienestar de los trabajadores y a la economía dominicana. 

Desde que la Ley de Seguridad Social del 2001 creó dicho sistema, el ahorro previsional se ha convertido en una pieza clave de la inversión total. Al cierre de junio de 2026, las cuentas de capitalización individual ascendían a un monto de 1.32 billones de pesos, equivalente a un 16% del producto interno bruto.

De ese total, la suma de 500,900 millones de pesos no salió del bolsillo de trabajadores ni empresas, sino que constituye rentabilidad generada por las Administradoras de Fondos de Pensiones. En 23 años el rendimiento promedio fue de un 12.2% anual, muy por encima de lo que hubiera dejado una cuenta de ahorro (1.9%) o una de depósito a plazo (8.7%).

Gracias a las economías de escala, millones de trabajadores han accedido a rendimientos que antes solo estaban al alcance de los grandes inversionistas.  El país cuenta con una fuente estable de financiamiento a largo plazo, que ha favorecido el crecimiento económico que en promedio ha sido de un 5% anual.

Dauhajre propone elementos que pueden mejorar el rendimiento de las cuentas individuales. En particular, afirma que un 64% del ahorro previsional está colocado en bonos de Hacienda y del Banco Central, mientras que en Chile y Perú esa proporción no pasa del 20%. Asimismo, apenas un 2% está en acciones y bonos de empresas dominicanas, porcentaje que debería ser mucho mayor.

Ante esa realidad, el autor propone que la Comisión Clasificadora de Riesgos y Límites de Inversión permita a las AFP invertir al menos un 10% del ahorro en acciones y bonos de empresas globales, tal como ya realizan los chilenos con un 53% y los peruanos con un 48%. 

La opacidad del acuerdo con Venezuela

[Escrito el 31 de agosto de 2026]

Donald Trump anunció el viernes pasado lo que calificó como “el mayor acuerdo petrolero de la historia.” Mediante ese convenio, Estados Unidos obtendrá el control mayoritario, a través de una empresa privada, de más de 65 mil millones de barriles de petróleo de las reservas de Venezuela. 

Marco Rubio, el secretario de Estado, declaró en su cuenta de X que el acuerdo “es una gran victoria tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano.” A seguidas añadió que con esto se asegura “reservas estables y petróleo de bajo costo en nuestro hemisferio” lo que prevé reducirá los precios de gasolina en el mercado estadounidense. Según Rubio, el pueblo venezolano se beneficiará con una inversión de 100 mil millones de dólares.

No obstante, un simple análisis de ese acuerdo arroja como conclusión que no es positivo para Venezuela. En primer lugar, tendrá que vender a Estados Unidos una parte de su producción a precio de costo. En segundo lugar, la inversión privada que se anuncia habría llegado a Venezuela tan pronto se hubiese recuperado la democracia y fortalecido su régimen de propiedad. Por tanto, en términos netos el ganador es el gobierno estadounidense. 

El Wall Street Journal comparó el mecanismo utilizado en el citado acuerdo con los que utiliza la mafia. El Pentágono se asociará con North American Blue Energy Partners (NABEP), la firma del empresario Alejandro Betancourt, un “bolichico,” acusado de corrupción y lavado de activos en Suiza.  A cambio, Washington obtendría derechos preferentes sobre el 20% de la producción a precio de costo. Algunos consideran que Becancourt será el virrey de Trump en Venezuela. 

Las críticas han sido contundentes. El economista Ricardo Hausmann acusó a Rubio de perder "toda la confianza" de los venezolanos por negociar con un gobierno "ilegítimo" encabezado por Delcy Rodríguez, en lugar de exigir primero elecciones y el retorno de la democracia a Venezuela. 

AFP Titanic

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 7 de septiembre de 2026.]

El bienestar de una sociedad mejora cuando sus adultos mayores pueden retirarse con una pensión suficiente para cubrir lo esencial; sin ella, la vejez cae en dependencia. Existen, en general, dos tipos de sistemas de pensiones. 

En el sistema de reparto, el trabajador joven paga la pensión del jubilado, con la expectativa de que la siguiente generación haga lo mismo por él. Esa situación depende de la demografía, que se ha vuelto un problema en muchos países. Los sistemas de reparto acumulan déficits actuariales crecientes, lo que eleva el gasto público y obliga a subir las cotizaciones, retrasar la edad de retiro y recortar el monto de la pensión.

En el sistema de capitalización individual, cada trabajador dispone de una cuenta de ahorro previsional de su propiedad. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) invierten esos recursos en el mercado de capitales y generan un rendimiento a favor del afiliado. Al momento del retiro, con la suma ahorrada se obtiene una pensión.

En la República Dominicana, a junio de 2026, el fondo de pensiones acumulaba 1.32 billones de pesos, cantidad equivalente al 16% del producto interno bruto (PIB). De esa cifra, 263,400 millones de pesos corresponden a aportes de los trabajadores y 555,400 millones de pesos a los del empleador. Los 500,900 millones de pesos restantes proceden de la rentabilidad generada por la inversión de esos fondos, que han alcanzado un rendimiento promedio anual de un 12.2%.

A pesar de ese extraordinario desempeño, el sistema dominicano ha sido objeto de críticas.

Algunos detractores cuestionan que las AFP inviertan los ahorros de los trabajadores en bonos emitidos por empresas grandes. Ignoran que, cuando una AFP compra un bono corporativo, adquiere el derecho de recibir un retorno superior al que obtendría colocando ese capital en cuentas de ahorro del sistema bancario. Esa estrategia beneficia directamente al trabajador. 

Al planteamiento anterior se añade el argumento de que las inversiones se realizan sin garantía. Aquí se confunde la inversión en un bono con el otorgamiento de un préstamo hipotecario, respaldado por un inmueble específico. El tenedor de un bono corporativo cuenta con un aval más sólido que la hipoteca sobre un inmueble, ya que adquiere el derecho de cobro sobre todo el flujo de efectivo generado por la empresa. Esta debe pagar a los bonistas intereses y capital antes de repartir dividendos entre los accionistas. Si incumple con sus obligaciones, los acreedores pueden tomar el control de todos sus activos, liquidarlos y cobrarse la deuda.

También se señala que las AFP adquieren bonos o acciones de empresas quebradas. Esa afirmación es errónea y temeraria, porque cada instrumento financiero debe ser aprobado por una comisión que integran la Superintendencia de Pensiones, el Banco Central y las Superintendencias de Bancos, Valores y Seguros. Además, esos títulos han de contar con el grado de inversión otorgado por agencias de riesgo internacionales.

Los críticos aseguran que el sistema de capitalización individual beneficia más a las AFP que a los trabajadores. No obstante, en 2025, las AFP obtuvieron un beneficio después del impuesto sobre la renta de 5,936.5 millones de pesos, equivalente a un 0.5% del fondo administrado; mientras que los trabajadores recibieron un beneficio neto de 110,123.2 millones de pesos. Esas cifras demuestran que por cada peso que ganaron las AFP, los afiliados obtuvieron casi 19 pesos de retorno. 

La preocupación más importante sobre el sistema dominicano es cuál será el monto de la pensión que recibirá el trabajador. Muchos llegarán a la edad de retiro con un capital acumulado insuficiente para obtener una pensión —o anualidad— que represente un porcentaje razonable de su último ingreso laboral. Esa circunstancia obedece a dos factores: el porcentaje del salario destinado a la cuenta individual es de solo un 8.4%, frente al 15% de otros países; y los años de aporte continuo a la cuenta son pocos, porque alrededor del 55% de quienes perciben ingresos trabaja en el mercado informal.

Esta situación lleva a que muchas personas prefieran recibir, al llegar a la edad del retiro, la totalidad de los fondos acumulados. La demanda es razonable y podría atenderse. Basta con permitir que el trabajador reciba en un solo pago el monto total acumulado, en lugar de una pensión mensual. Quien elija esa opción debe liberar al Estado de una eventual carga futura. En concreto, los hijos u otros familiares del afiliado adquirirían el compromiso, mediante contrato, de mantenerlo en su vejez, al tiempo que el jubilado renunciaría a solicitar al Estado cualquier tipo de ayuda en forma de pensión.

Por otra parte, dado que la Ley 87-01 permite crear nuevas AFP, sería conveniente que quienes cuestionan cómo se invierten los fondos y cuánto gana la entidad que los administra constituyesen la suya propia. De esta manera, demostrarían con resultados que son capaces de gestionar mejor el ahorro de los trabajadores para beneficiarlos. En consecuencia, las personas descontentas con su AFP podrían trasladarse a la nueva gestora sin mayores obstáculos.

La libertad de operar de la nueva AFP sería total. Sus propietarios y gerentes podrían colocar los fondos de los trabajadores en préstamos a los afiliados o en títulos públicos o privados. En caso de preferir un menor riesgo financiero, existe la opción de guardar el dinero en la caja fuerte, sin exponerlo al mercado de capitales. 

La nueva AFP, al igual que todas las demás, debe cumplir con el requisito de asegurar una rentabilidad mínima a sus afiliados, calculada como la rentabilidad real promedio del sistema en los últimos doce meses menos dos puntos porcentuales. Asimismo, ha de mantener una cuenta de garantía destinada a cubrir el mínimo exigido. En caso de que esa reserva no alcanzase, la nueva AFP debe completar la diferencia con el patrimonio de sus propietarios. 

La propuesta debería entusiasmar a muchos opositores, pues les brinda la oportunidad de demostrar que pueden conseguir un mayor rendimiento de las cuentas de los trabajadores y garantizarles una pensión más alta. Si realizan malas inversiones, la AFP de los críticos terminará hundiéndose, como el Titanic. En este caso, se llevará consigo el ahorro previsional de quienes confiaron en ella. 

lunes, 31 de agosto de 2026

Cómo hacerse millonario

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 31 de agosto de 2026.]

Existe una lógica —no una garantía— que explica por qué algunas personas consiguen acumular patrimonio de forma sostenida a lo largo de su vida y otras, con un punto de partida similar, no lo logran. El proceso tiene su fundamento en la programación dinámica, una herramienta matemática utilizada para encontrar la trayectoria óptima en problemas intertemporales.

El primer principio es la toma de decisiones de forma prospectiva (forward looking), mediante la vinculación del presente con el futuro. La programación dinámica enseña a visualizar el estado futuro deseado y, a partir de esa meta, retroceder para identificar y seleccionar las acciones disponibles en cada período con el fin de pasar de un estado a otro hasta alcanzar el objetivo. 

Richard Bellman, el matemático que formalizó dicho método en los años cincuenta, llamó "principio de optimalidad" a la idea de que una trayectoria óptima, observada desde cualquier punto intermedio, debe seguir siendo óptima hacia adelante. Traducido a la vida de una persona, significa que cada decisión —estudio, trabajo, gasto, ahorro— se evalúa por su contribución al estado deseado y no solo por su satisfacción inmediata.

El segundo principio constituye la acumulación de capital humano. Gary Becker demostró que la educación y el entrenamiento en el trabajo representan una inversión, con su costo y su retorno, como cualquier otro activo. Ese esfuerzo exige perseverancia. No basta con obtener un título: es imprescindible estudiar toda la vida y actualizarse cuando la tecnología, como la inteligencia artificial (IA), modifica las reglas del juego. Al mismo tiempo, se necesita cuidar la salud del activo para reducir su tasa de depreciación. Hacer ejercicio, dormir y alimentarse con moderación conforman el mantenimiento preventivo del único capital que no se puede heredar ni tomar prestado.

El tercer principio radica en el trabajo perseverante. En una economía de mercado, la remuneración o el ingreso se vincula a la productividad de cada persona. Quien busca atajos —una posición lograda por amiguismo y no por mérito— puede prosperar transitoriamente, pero, tarde o temprano, termina siendo desplazado por quien posee mayor conocimiento y disciplina laboral.

El cuarto principio promueve el ahorro. La teoría del consumo intertemporal —de Irving Fisher a Franco Modigliani— demuestra que la tasa de interés es el precio que relaciona el consumo presente con el consumo futuro; es decir, representa el premio que se recibe por posponer el gasto. La persona que solo vive para el presente no acumula patrimonio. 

El quinto principio enseña a comprar barato y vender caro. Es imprescindible entender que el valor de los activos está asociado a su capacidad de generar flujo de efectivo de forma sostenida y que, muchas veces, el precio se desvía del valor. Cuando el precio se encuentra por debajo del valor, es tiempo de comprar; cuando está por encima, conviene vender. Según esa regla, se ha de evitar la tentación de seguir el comportamiento de manada, manifestado en exuberancia irracional y en burbujas financieras, que son anomalías transitorias del mercado. 

El sexto principio es saber identificar y ponderar los riesgos. Toda decisión financiera implica, en el fondo, una apuesta ante escenarios futuros inciertos. La diferencia entre un inversionista prudente y otro temerario no es la aversión al riesgo, sino la capacidad de medirlo y gestionarlo para minimizar su impacto. Harry Markowitz, quien formalizó la teoría moderna de portafolios financieros, demostró que el riesgo puede reducirse mediante la diversificación de activos cuyos rendimientos no estén perfectamente correlacionados. No importa lo modesto que sea el patrimonio, todo ahorrante debe exigir que cada unidad adicional de incertidumbre asumida venga acompañada de una compensación esperada proporcional. Esa distinción, sutil pero decisiva, es la que separa la prudencia de la temeridad y la prudencia de la parálisis.

El séptimo principio implica que las inversiones deben tener un valor presente neto positivo. El ahorro transformado en buenas inversiones, que aprovechen las bondades del interés compuesto, es lo que asegura un flujo de ingresos estable después de que la persona salga de su etapa laboral activa. Es la cultura financiera, no la suerte, lo que distingue a quien sufre la disminución de su ahorro de quien lo ve multiplicarse.

El octavo principio consiste en adquirir el servicio que se necesita, no la cosa en sí misma. Un ejemplo sería preguntarse para qué se quiere comprar un vehículo. Si la respuesta es lujo o estatus, se trata casi siempre de una mala inversión, porque el activo se deprecia con rapidez y el costo de oportunidad del capital inmovilizado es alto. Si, en cambio, lo que se precisa es el servicio de transporte, entonces conviene evaluar todas las alternativas disponibles según su relación costo-beneficio.

El noveno principio atañe a la pareja y la familia. Desde una perspectiva estrictamente económica, el matrimonio estable y la familia constituyen mecanismos eficientes para compartir riesgos y gastos, y generar economías de escala en la producción de los servicios del hogar. Además, resultan un incentivo poderoso para posponer el consumo presente de los padres en favor de la inversión en la educación y el bienestar de los hijos. 

El décimo principio justifica la construcción de redes de contacto. El capital social, como lo llamó James Coleman, es tan importante como el capital financiero. Reduce los costos de transacción, transmite información y abre puertas que ningún currículum, por sí solo, puede abrir.

El undécimo principio fomenta la colaboración con los demás.  La suma que se destina a ayudar a los demás, en especial a los jóvenes —con recursos, tiempo, conocimiento—, suele retornar, con creces, en forma de reputación, relaciones y satisfacciones que no se adquieren en el mercado. La vida funciona mejor cuando no se concibe como un juego de suma cero. 

El duodécimo principio trasciende los anteriores. Consiste en ofrecer a Dios todo lo que se hace: estudio, trabajo y ocio. La riqueza material no es un fin, sino la consecuencia natural de haber administrado con diligencia, honestidad y gratitud los talentos recibidos.

En síntesis, hacerse millonario —no solo de patrimonio financiero, sino de una vida plena, con salud, familia, comunidad y objetivos— es el resultado de una sucesión larga de decisiones correctas que siempre miran hacia el futuro. Manos a la obra.