lunes, 27 de octubre de 2025

La importancia de la energía térmica

[Escrito el 27 de octubre de 2025] 

La tormenta Melissa ha puesto en evidencia la importancia de la energía térmica como base del sistema eléctrico nacional interconectado (SENI) de la República Dominicana. Esa fuente de energía garantiza el abastecimiento continuo de electricidad ante fenómenos naturales como las tormentas tropicales, cuyos extensos campos nubosos pueden cubrir todo el territorio nacional y comprometer la energía solar. 

El sábado 18 de octubre fue un día seco, soleado y caluroso: condiciones óptimas para la generación de electricidad con tecnología fotovoltaica. Según el Organismo Coordinador del SENI, ese día el parque solar nacional despachó 8,222 megavatios hora, equivalente al 11% de la demanda de electricidad cubierta. 

La tormenta Melissa alteró drásticamente esa capacidad. A partir del miércoles 22 de octubre, el incremento de la nubosidad redujo la irradiancia solar -la cantidad de energía solar por metro cuadrado- y afectó negativamente la generación fotovoltaica. El viernes 24 de octubre, cuando el cielo estuvo densamente cubierto, el despacho con tecnología solar fue de apenas 1,773 megavatios hora; alrededor de una quinta parte de lo registrado el sábado anterior. 

En contraste, la Central Termoeléctrica Punta Catalina, reafirmó su papel como principal fuente de electricidad del país. El sábado 18 de octubre, produjo 16,806 megavatios hora, y el viernes 24 de octubre, durante la tormenta Melissa, generó 16,829 megavatios hora. Igual soporte al sistema lo brindó ITABO, que pasó de producir 4,233 megavatios hora a generar 4,868 megavatios. Otras térmicas -AES Andrés, DPP Los Mina y CESPM- mantuvieron el suministro de electricidad conforme a lo requerido por las autoridades, evidenciando la estabilidad de la generación térmica frente a la variabilidad climática.  

A la luz de esos datos, resulta imperativo que los propietarios de los parques fotovoltaicos -actuales y futuros- incorporen sistemas de almacenamiento con baterías. Esa inversión permitiría mejorar la capacidad de suministro de energía durante los picos de demanda nocturna y ante eventos meteorológicos  como la tormenta Melissa, fortaleciendo la resiliencia del SENI y la seguridad energética del país. 

sábado, 25 de octubre de 2025

Reitero que las tasas de interés subirán

[Escrito el 24 de octubre de 2025]

En los últimos cuatro meses, la tasa de interés pasiva promedio ponderado se redujo en 313 puntos básicos, al pasar de 9.70% en junio a 6.57% en octubre. En contraste, el Banco Central de la República Dominicana emitió el 21 de octubre Notas, que también son títulos de renta fija, a una tasa de interés en pesos mucho más elevada. En particular, las Notas con vencimiento a dos años y con un mínimo de inversión de un millón de pesos se emitieron a una tasa de rendimiento de un 8.74%. Mientras, las Notas con vencimiento a cuatro años se colocaron a una tasa de un 9.71%. 

La diferencia entre el rendimiento de las Notas del Banco Central y la tasa de interés pasiva que en promedio paga la banca comercial oscila entre 217 y 314 puntos básicos. Ese resultado significa que los ahorrantes con mayores recursos y conocimientos financieros podrían invertir sus ahorros financieros en instrumentos del Banco Central a través de los puestos de bolsa. 

Al tomar en cuenta la tasa de de los bonos soberanos con vencimiento en el año 2029, que está exenta del impuesto que grava los ingresos por concepto de intereses, se puede estimar que la tasa de interés de las Notas del Banco Central implícitamente incluye una expectativa de depreciación anual del peso frente al dólar de un 4.37%. 

Los agentes económicos que prevean una mayor variación del tipo de cambio, decidirán invertir en instrumentos financieros denominados en dólares. Ante esa sustitución de monedas, la tasa de interés de los instrumentos financieros en pesos subirá.

Finalmente, les recomiendo a los pequeños ahorrantes que utilicen la información sobre la tasa de interés que paga el Banco Central para exigirle a su banco comercial que les aumente la tasa de interés de sus certificados y, si no lo consiguen, realicen un pool de ahorrantes -compuesto de familiares o amigos- y coloquen sus recursos en instrumentos del Banco Central o de Hacienda a través de los puestos de bolsa. Esa acción provocará que la tasa de interés pasiva que paga la banca vuelva a subir. 

Utilicen bien los recursos de la nueva deuda

[Escrito el 23 de octubre de 2025]

El gobierno dominicano volvió a colocar deuda externa en los mercados internacionales. En esta ocasión emitió un bono soberano a diez años por la suma de 1,600 millones de dólares a una tasa de interés de 5.875%. 

Al comparar con la Nota del Tesoro de los Estados Unidos, que se situó el 22 de octubre en un 3.95%, se tiene que la prima de riesgo de la deuda soberana dominicana para esa fecha fue de 193 puntos básicos. Al analizar la evolución de la prima de riesgo con la de otros países de América Latina se observa que desde 2023 se ha reducido más rápido, lo cual implica que los inversionistas confían en la capacidad del gobierno dominicano de cumplir sus compromisos financieros futuros con los acreedores externos. 

Cabe recordar que la sostenibilidad de la deuda pública requiere que la tasa de crecimiento del producto interno bruto, en este caso en dólares, sea superior a la tasa de interés. Por ese motivo, le recomiendo a las autoridades gubernamentales que utilicen los recursos de la nueva deuda en proyectos de inversión pública que tengan una tasa de retorno superior a la tasa de interés del 5.88%. 

La recomendación cobra mayor importancia si se toma en consideración que la tasa de crecimiento promedio del PIB en dólares en los años 2024 y 2025 se colocará alrededor del 2.6%, muy por debajo de la tasa de crecimiento necesaria para que la deuda externa sea sostenible. 

Las tasas de interés pasivas subirán

[Escrito el 20 de octubre de 2025]

En general, desde junio de este año, el Banco Central ha estado tomando medidas monetarias para reducir la tasa de interés con el objetivo de estimular el crecimiento económico. Esto es comprensible, dado que el producto interno bruto lleva un ritmo de expansión por debajo de la mitad de la tasa de crecimiento potencial del 5%.

El comportamiento de las tasas de interés, activa y pasiva, no ha sido el previsto por las autoridades.  

Entre junio y octubre la tasa de interés pasiva promedio ponderado bajó 304 puntos básicos, al pasar del 9.70% al 6.66%. Mientras, la tasa de interés activa promedio, la que influye sobre el consumo y la inversión, apenas bajó 67 puntos básicos, y se mantiene en 14.09% en octubre. 

La reducción de la tasa de interés pasiva ha sido excesiva. Al comparar con el retorno que se podría obtener si se invierte en dólares, más la expectativa de depreciación del peso frente al dólar y una prima de riesgo país, se tiene como resultado que actualmente es más rentable ahorrar en dólares. 

Esto constituye una situación inestable en el mercado financiero. En las próximas semanas, la sustitución de pesos por dólares hará subir la tasa de cambio a menos que las autoridades monetarias adopten medidas que incrementen la tasa de interés pasiva. 

Conocida la función de reacción del Banco Central cuando hay movimientos ascendentes del tipo de cambio, si usted tiene certificados en pesos que se están venciendo y le quieren renovar, por ejemplo, a un 7.3%, acuerde un plazo de la inversión no mayor de 30 días. Mantenerse líquido le dará la oportunidad de aprovechar y reinvertir a más largo plazo cuando suba la tasa de interés pasiva.   

lunes, 20 de octubre de 2025

Lecciones sobre destrucción creativa

[Frente al Statu Quo. Publicado en Diario Libre el 20 de octubre de 2025.]

Joseph A. Schumpeter fue un brillante economista austriaco, profesor de la Universidad de Harvard durante los años 1932 a 1950. Su legado intelectual incluye la teoría del crecimiento económico impulsado por la innovación tecnológica y la “destrucción creativa.” 

En su obra cumbre, “Capitalismo, Socialismo y Democracia,” Schumpeter expone por qué la innovación y la difusión del conocimiento constituyen factores clave del crecimiento económico sostenido. Asimismo, afirma que la innovación se basa en los incentivos y la protección de los derechos de propiedad, elementos que estimulan a las empresas a invertir en investigación y desarrollo. Añade también que la competencia favorece que las nuevas innovaciones desplacen a las anteriores, en un proceso denominado destrucción creativa. 

Dado que el Premio Nobel no se concede a título póstumo, la semana pasada se anunció que tres académicos responsables de aportar base empírica y modelación matemática a la teoría de Schumpeter fueron galardonados con el Nobel de Economía. 

Joel Mokyr, profesor de historia económica en la Northwestern University (Estados Unidos), ha sido premiado por identificar y cuantificar la importancia de los requisitos previos al crecimiento sostenido derivado del progreso tecnológico. En su obra “Una cultura de crecimiento: los orígenes de una economía moderna,” demostró que la Revolución Industrial -desarrollada en el Reino Unido entre 1760 y 1830- fue resultado de la acumulación de conocimiento y de una cultura científica que promovió el avance científico, el progreso y el crecimiento económico sostenido. 

Por su parte, Philipe Aghion, profesor de economía en el INSEAD (Francia) y de la London School of Economics (Reino Unido), y Peter Howitt, profesor de economía en la Brown University (Estados Unidos), han sido galardonados por su teoría del crecimiento sostenido que se logra a través de la destrucción creativa. Dichos autores publicaron en 1992, en la revista “Econometrica,” un modelo de crecimiento económico endógeno fundamentado en la innovación y la destrucción creativa, en virtud de las cuales se verifica que algunas empresas desaparecen y son sustituidas por otras más eficientes y capaces de producir bienes de mejor calidad. 

De los aportes de Schumpeter, Mokyr, Aghion y Howitt se desprenden valiosas lecciones para promover un crecimiento económico sostenido en la República Dominicana; es decir, una expansión del producto interno bruto (PIB) que, como demostró Robert Solow, profesor del MIT y Nobel de Economía en 1987, requiere más que la simple acumulación de capital físico y de mano de obra. 

En ese sentido, un sistema educativo moderno, compatible con la demanda del mercado laboral, es una pieza esencial para el progreso y el bienestar de la sociedad. Los países con buena formación en matemáticas y ciencias son los que alcanzan niveles más altos de innovación, productividad e ingresos. De ahí la necesidad de gestionar con eficiencia el gasto social destinado a fortalecer el capital humano, condición indispensable para ampliar la capacidad de generar conocimiento útil y elevar el ingreso per cápita. Basta con observar que la evolución del capital humano y de la creatividad científica, registrada desde 1960 hasta el presente, explica gran parte de la brecha de ingresos per cápita entre Singapur y la República Dominicana. 

Una evaluación rigurosa del modelo de gestión de la educación pública preuniversitaria dominicana revela la necesidad de una reforma profunda. La incorporación de técnicas avanzadas de gestión en los centros educativos es indispensable para mejorar la calidad de la enseñanza nacional. La entrada del sector privado en dicha gestión -incluida una adecuada selección de docentes, contenido curricular y tecnologías de aprendizaje- elevaría el rendimiento de los estudiantes y aceleraría el ritmo de acumulación de capital humano, en particular el de la futura mano de obra perteneciente a hogares pobres y vulnerables. 

El incremento de la población instruida estimularía el progreso tecnológico. La colaboración entre empresas, universidades y el Estado resulta imprescindible para generar un círculo virtuoso de nuevas ideas capaces de impulsar el desarrollo y la transformación social. Un régimen de incentivos adecuado a la innovación se traduce en mayor eficiencia en el uso de los recursos naturales y productivos. El Estado debe promover el financiamiento de centros de investigación en áreas que sean complementarias del valor agregado de sectores productivos con ventajas comparativas.

Por otro lado, la protección de la propiedad privada, incluida la intelectual, fomenta la inversión en investigación y desarrollo, vinculando la dinámica empresarial al crecimiento económico. Asimismo, un sistema judicial accesible y eficaz fortalece el régimen de propiedad privada y facilita la ejecución de proyectos de riesgo, indispensables para que las nuevas tecnologías desplacen a las obsoletas mediante el proceso de destrucción creativa.

Todo ello requiere la creación de marcos regulatorios que se diseñen y se gestionen por funcionarios seleccionados mediante un sistema meritocrático, orientado a la creación de valor y al desarrollo de instituciones sólidas, modernas y eficientes. La promoción de la competencia en los mercados de bienes, servicios y factores de producción garantiza que los innovadores del pasado no obstaculicen la entrada en el mercado a futuros actores con tecnologías modernas, capaces de desplazar los productos obsoletos y eliminar las empobrecedoras rentas monopólicas. Una competencia justa, en un entorno de estabilidad macroeconómica, promueve la asignación óptima de los recursos productivos y eleva el bienestar de los consumidores.

Asimismo, un mercado laboral flexible, que permita la movilidad de los trabajadores con el menor costo posible, podría mejorar la asignación de los recursos humanos y aumentar la productividad laboral. Ello estimularía la creación de empleos mejor remunerados, tanto para los trabajadores cualificados como para aquellos con bajo nivel educativo, lo que se traduciría en un crecimiento económico sostenido e inclusivo.  

Por último, la sociedad debe respaldar las reformas estructurales necesarias para desatar las fuerzas de la creación destructiva, con el fin de que el crecimiento económico perdure y supere de forma sostenida el 5% anual. Alcanzar ese objetivo exige construir una narrativa de éxito basada en el progreso tecnológico, capaz de involucrar tanto a las generaciones presentes como a las futuras. 

Las lecciones expuestas permiten afirmar que aún queda mucho por hacer en la República Dominicana para establecer un modelo de crecimiento económico basado en la innovación y la destrucción creativa.  

El FMI insiste en el 3%

[Escrito el 17 de octubre de 2025] 

El Fondo Monetario Internacional publicó sus últimas proyecciones del crecimiento económico mundial para 2025. De acuerdo con esa poderosa institución de financiamiento, el producto interno bruto global se expandirá en 3.2%, cifra ligeramente inferior a la registrada en 2024. 

Estados Unidos, principal economía en el mundo, se expandirá un 2% y la eurozona un 1.2%. Destaca que, a diferencia de lo que se había previsto en versiones previas de su informe de perspectivas, el PIB alemán no sufrirá un retroceso como sucedió en 2024, sino que crecerá este año un 0.2%. De los países de la eurozona, España sigue siendo la economía de mejor desempeño al proyectarse una tasa de crecimiento del 2.9%, aunque hay que resaltar que esa variación es 0.6 puntos porcentuales inferior a la alcanzada el año pasado. 

Las economías emergentes se expandirán un 4.2%. La India, con una tasa de crecimiento del 6.6%, y la China, con un 4.8%, tienen el mejor comportamiento. 

El Fondo proyecta que América Latina y el Caribe alcanzará un crecimiento del 2.4%, similar al del año 2024. México sigue sin poder cruzar la barrera que lo mantiene en la trampa del ingreso medio, ya que apenas crecerá un 1%. 

En el caso de la República Dominicana, el Fondo Monetario Internacional insiste en proyectar una tasa de crecimiento del PIB ascendente a un 3%. A mi entender, lograr dicha variación anual no es imposible, pero será muy difícil, pues el ritmo de crecimiento promedio entre septiembre y diciembre debería ser, por lo menos, igual al 4.2%. Un evento con probabilidad casi igual a cero. 

Mucha cautela con la tasa de interés

[Escrito el 16 de octubre de 2025] 

El banco central de los Estados Unidos recortará de nuevo la tasa de interés de política monetaria. Es muy probable que, en la reunión del 28 y 29 de octubre, las autoridades de la Reserva Federal reduzcan 25 puntos básicos a la tasa de interés de referencia, la cual se colocaría entre el 3.75% y el 4%. 

En una reciente entrevista, Cristopher Waller, miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, declaró que apoyará el recorte de 25 puntos básicos. No obstante, advirtió que es necesario proceder con cautela y, por ello, no apoyaría una disminución de 50 puntos básicos. 

El ajuste a la baja de la tasa de interés en dólares podría ser percibido como algo positivo para la República Dominicana. Sin embargo, al observar la tasa de interés pasiva promedio ponderado vigente en la actualidad, que se sitúa en el entorno del 6.69% anual, se puede concluir que no hay espacio para nuevas reducciones. 

Ese nivel de tasa de interés pasiva se encuentra por debajo del nivel que requieren los agentes económicos para mantener sus recursos en certificados denominados en pesos. Si se toma en consideración una tasa de interés del 4% en dólares, una expectativa de depreciación del peso en los próximos doce meses de un 5% y 150 puntos básicos por prima de riesgo se tiene que la tasa de interés en pesos debería ser igual a, por lo menos, un 10.5%. 

Esto lleva a concluir que en las próximas semanas la tasa de interés pasiva en pesos tendrá que subir o el tipo de cambio, que llegó a 64 pesos por dólar, subirá de manera significativa. Guerra avisada no mata soldado.