viernes, 15 de julio de 2022

Los factores que explican la caída del euro

[Escrito el 14 de julio de 2022]

El euro es la moneda común de 19 países europeos, entre los que se encuentran Alemania, Francia, Italia y España. Esa moneda, una de las más importantes del mundo, ha perdido mucho valor en lo que va de año. Específicamente, entre el 31 de diciembre pasado y el 14 de julio se ha depreciado frente al dólar estadounidense casi un 12%. Diversos factores explican la caída del euro.

El rezago en el ajuste de la tasa de interés de política monetaria del Banco Central Europeo frente al más acelerado ajuste que actualmente ejecuta la Reserva Federal influye sobre el diferencial de tasas de rendimiento de los títulos financieros y, por lo tanto, tiende a depreciar el euro. A finales de julio es probable que Jerome Powell suba la tasa de interés de referencia en 100 puntos básicos, colocándola en 2.5%-2.75%. Por su parte, la tasa de interés de referencia del Banco Central Europeo sigue siendo -0.5% y se prevé que este mes la aumente en solo 25 puntos básicos. El reto que tiene la política monetaria de la zona euro es que las economías son muy diferentes y un aumento agresivo de las tasas de interés pudiera provocar una severa crisis económica regional. 

Por otra parte, la reducción de la oferta de combustibles, en particular de gas natural, unido al aumento de sus precios tiende a deteriorar las cuentas externas de los países europeos, al mismo tiempo que acentúa la probabilidad de que se registre una severa recesión. El reciente cierre del gasoducto Nord Stream-I, que es clave para abastecer de gas natural a Alemania, presionó hacia la baja el euro frente al dólar.

Para que se vea la magnitud de la depreciación del euro, tómese el caso del peso dominicano. El 31 de diciembre pasado el tipo de cambio se cotizó en 57.55 pesos por dólar. Si se hubiese depreciado en 12%, el tipo de cambio hoy fuese de 64.46 pesos por dólar, es decir, que habría que pagar casi 7 pesos más por cada dólar. El impacto de esa depreciación sobre los precios de los bienes y servicios de forma individual, y sobre la tasa de inflación en términos generales, hubiese sido terrible para los consumidores dominicanos.

Afortunadamente, el buen manejo de la política monetaria por el Banco Central ha mantenido ancladas las expectativas de inflación, asegurando la confianza en el peso dominicano. Esto explica que, al 13 de julio, el tipo de cambio se colocase en 54.74 pesos por dólar, equivalente a una apreciación de 4.9%. Ese resultado cambiario le ha quitado presión a la inflación importada, favoreciendo a los más pobres.

miércoles, 13 de julio de 2022

La inflación estadounidense sigue aumentando

[Escrito el 13 de julio de 2022]

Hoy se supo que, en los Estados Unidos, la tasa de inflación en términos interanuales a junio subió a 9.1%. Ese es el mayor ritmo de crecimiento del índice de precios al consumidor desde noviembre de 1981. Para ese entonces gobernaba Ronald Reagan y Paul Volcker, como presidente de la Reserva Federal, ejecutaba una política monetaria muy restrictiva para reducir la tasa de inflación.   

El incremento de los precios de los combustibles, en particular el de la gasolina, es uno de los factores que explican el aumento de la tasa de inflación. De acuerdo con el Wall Street Journal, el precio de la gasolina se incrementó en junio 11.2% con relación al mes previo y acumula una variación de 60% con relación al mismo mes del año pasado. Los precios de los alimentos, que han subido más de un 10% en términos interanuales, explican también el comportamiento ascendente de la tasa de inflación.

La reacción de la Reserva Federal ante esa información será de un mayor apriete monetario. El mercado espera que, por lo menos, la tasa de interés de referencia sea incrementada en 75 puntos básicos en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto a celebrarse a finales de julio. Digo por lo menos, pues las autoridades monetarias de los Estados Unidos, encabezadas por Jerome Powell, pudiesen “sorprender” al mercado con un incremento de 100 puntos básicos. De hecho, se estima en 79% la probabilidad de un ajuste de esa magnitud en la tasa de interés de política monetaria. Esa decisión monetaria reforzaría el mensaje de que la Reserva Federal está dispuesta a hacer lo que sea necesario para reducir la tasa de inflación y mantener ancladas las expectativas de los agentes económicos.

El comportamiento de las tasas de rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidenses permite anticipar una recesión. La tasa de rendimiento de las Notas del Tesoro a dos años subió a 3.15%, mientras que la tasa de rendimiento de las Notas a 10 años se colocó en 2.94%. Esto sugiere que el mercado prevé que en el largo plazo la tasa de interés baje para poder enfrentar la recesión que se avecina, mientras que se proyecta que en el corto plazo aumente para enfrentar la inflación actual.

Ante la noticia del aumento de la inflación, la reacción de los principales índices bursátiles fue a la baja. El Dow retrocedió 208 puntos (-0.7%); el S&P 500 cayó 0.5%; y el Nasdaq descendió 0.2%. Si el mercado descuenta mañana un posible aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés de referencia, es altamente probable que esos tres índices bursátiles vuelvan a caer.

Las remesas bajan, pero siguen altas

[Escrito el 12 de julio de 2022]

El nivel de las remesas familiares que llegan al país ha bajado en comparación con el año pasado, pero su magnitud sigue siendo mayor que el promedio prepandémico. Esto sugiere que las condiciones del mercado laboral estadounidense, principal fuente de esas remesas, siguen siendo favorables al envío de recursos hacia las familias residentes en la República Dominicana.

En el mes de junio pasado se crearon 372 mil nuevos empleos no agrícolas en los Estados Unidos, manteniéndose la tasa de desocupación en un 3.6%. Esto implica que el mercado laboral se encuentra cerca del pleno empleo, facilitándole a las personas la oportunidad de conseguir un trabajo y tener una fuente de ingreso estable.

De acuerdo con los estimados del Banco Central, las remesas familiares recibidas en el país alcanzaron los 4,861 millones de dólares en el primer semestre del año. Al comparar con el primer semestre de 2021, período en que los hogares estadounidenses recibieron transferencias extraordinarias del gobierno, se registró una reducción de 402 millones de dólares, equivalente a un descenso de 7.6%. No obstante, al comparar con el año 2019 se tiene como resultado que las remesas recibidas en el primer semestre de este año fueron casi 1,404 millones más altas, equivalente a un aumento de 40.6%.

Se puede pronosticar que las remesas se mantendrán este año por encima del nivel prepandémico, a menos que se registre una recesión en el segundo semestre que afecte negativamente el mercado laboral. En ese contexto, cabe destacar que en el primer trimestre la economía estadounidense retrocedió a una tasa anual de 1.4% y se estima que en el segundo trimestre del año también cayó. A pesar de que se suele decir que dos trimestres consecutivos de variación negativa del PIB definen una recesión económica, en realidad hasta que el Comité del Ciclo Económico de la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER, por sus siglas en inglés) así lo considere, no hay recesión en términos oficiales. 

En la actualidad existe un gran debate sobre el impacto que tendrá en los Estados Unidos el cambio de postura de la política monetaria, de una expansiva hacia una restrictiva. Algunos expertos, incluyendo los técnicos del FMI, consideran que el aumento de la tasa de interés de referencia ya comienza a enfriar la demanda agregada y, por lo tanto, prevén una desaceleración económica. Lo deseable es que el aterrizaje de la economía estadounidense sea suave, para que el mercado laboral no se deteriore excesivamente y que las remesas puedan seguir fluyendo hacia los hogares dominicanos.

martes, 12 de julio de 2022

A junio sigue la batalla contra la inflación

[Escrito el 11 de julio de 2022]

El Banco Central de la República Dominicana publicó hoy que la tasa de inflación interanual a junio se mantuvo en el entorno de 9.5%, registrándose una variación mensual del índice de precios al consumidor de 0.64%. De acuerdo con las expectativas al mes de junio, se proyecta que la tasa de inflación cierre el año en 8.5%, para lo cual se debería registrar una desaceleración de la variación de precios en la segunda parte del año.

La inflación subyacente, que se obtiene al eliminar el efecto de los movimientos de precios de algunos alimentos, combustibles y de la tarifa eléctrica, arrojó un aumento en junio de 0.54%, colocándose en términos interanuales en 7.11%. Esa variación se encuentra ligeramente por debajo de la de mayo, que fue de 7.29%.

El cambio de postura de la política monetaria, hacia una más restrictiva que se expresa en aumentos de la tasa de interés de referencia, ayudará a reducir la inflación doméstica. El incremento de 425 puntos básicos en esa tasa de interés desde noviembre hasta finales de junio quitará presión a la tasa de inflación, pero debe tomarse en consideración que más de la mitad de los aumentos de precios se explica por factores externos. Esas perturbaciones exógenas están relacionadas con los desequilibrios de oferta y demanda provocados por la invasión de Rusia a Ucrania, la disrupción de la cadena de suministro y la recuperación de la demanda de bienes y servicios relacionada con la aplicación de medidas económicas expansivas tomadas para amortiguar los efectos de la pandemia del covid-19. 

Para reducir la inflación doméstica, minimizando el costo en términos de pérdida de actividad económica y empleos, es imprescindible mantener la credibilidad en la política monetaria. La confianza en las autoridades monetarias es clave para el anclaje de las expectativas de inflación que a su vez influyen de manera directa sobre la tasa de inflación actual. A junio de este año, las expectativas de inflación a 24 meses se mantienen ancladas en 4.5%, lo cual revela que, de mantenerse la política monetaria adecuada, los agentes económicos prevén que la tasa de inflación alcance la meta de 4%±1% en el horizonte de política. Un resultado que sería muy positivo para todos los agentes económicos, en especial, los más pobres.

La economía dominicana sigue resistiendo

[Escrito el 8 de julio de 2022]

Los datos sobre el comportamiento económico, publicados recientemente por el Banco Central, revelan que la economía dominicana sigue resistiendo los choques externos. El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró una expansión interanual de 4.8% en el mes de mayo, lo cual arroja una variación acumulada de 5.6% en el período enero-mayo de 2022 con relación al mismo período del año anterior.

Algunas de las actividades económicas que mejor comportamiento arrojaron en los primeros cinco meses del año fueron: hoteles, bares y restaurantes (35%); transporte y almacenamiento (8.3%); comercio (7.2%); y manufactura de zonas francas (7.9%). Cabe destacar que el sector construcción (3.2%), manufactura local (4.7%) y agropecuario (2.4%) registraron ritmos de crecimiento por debajo de la tasa potencial.

El desempeño de la economía real de enero a mayo lleva a señalar que el crecimiento económico sigue en el entorno del potencial del 5%, aunque se observa desde abril un comportamiento hacia la baja. Esa desaceleración del PIB nacional es consistente con el enfriamiento de la economía estadounidense, cuyo crecimiento para 2022 fue estimado a finales del año pasado por la Reserva Federal en 4% y en junio de este año fue estimado en 1.7%. Jerome Powell, presidente del banco central estadounidense, ha declarado en diversas ocasiones que su prioridad es lograr que la inflación retorne a la meta de 2%, aun cuando la política monetaria restrictiva que viene ejecutando desde marzo de este año genere costos en términos de crecimiento de la economía.

A pesar de que los precios del petróleo han bajado en semanas recientes, pasando de 122 dólares a 104 dólares por barril, siguen muy por encima del nivel consistente con un crecimiento sostenido de la economía dominicana de 5%. Asimismo, los niveles de precios de otros insumos de alimentos y de productos comestibles finales han provocado un deterioro de los términos de intercambio de la República Dominicana, ejerciendo una influencia negativa sobre la capacidad de crecimiento de la economía nacional. Si ese entorno internacional no mejora es muy probable que la economía dominicana crezca en 2022 por debajo de la tasa potencial. Qué tanto crecerá la economía por debajo del potencial dependerá de la credibilidad de los agentes económicos en el grado de consistencia temporal de las políticas monetaria y fiscal que se ejecuten durante 2022.

Medidas de oferta para combatir la inflación

[Escrito el 4 de julio de 2022]

Los movimientos de precios son el resultado de la diferencia entre oferta y demanda. Cuando la oferta de un determinado producto se coloca por debajo de la demanda se registra un aumento de precios. Si esos incrementos de precios abarcan una gran cantidad de bienes y servicios se registra un aumento de la tasa de inflación, que es la variación porcentual del índice de precios al consumidor.

Para controlar la inflación se requiere que aumente la oferta o que disminuya la demanda. Cuando los bancos centrales ejecutan una política monetaria restrictiva, que se manifiesta en el aumento de la tasa de interés de referencia, se reduce la demanda agregada de bienes y servicios, en particular el consumo y la inversión, así como la disponibilidad de recursos que utilizan los especuladores para invertir en contratos a futuro de bienes básicos. Esa política disminuye la inflación.

En el caso de los Estados Unidos, los datos comienzan a revelar un enfriamiento del consumo y de menor precio de bienes básicos, lo cual es una señal positiva con relación al control de la inflación. Para la República Dominicana eso es también positivo, pues alrededor de la mitad de la inflación se explica por la inflación importada. Esto, unido al cambio de la postura monetaria del Banco Central hacia una más restrictiva, se traducirá en una menor tasa de inflación en el país.

Por el lado de la oferta, también se podrían adoptar medidas para reducir la inflación. Tómese el caso de los combustibles. El precio internacional del petróleo oscilaba entre 55 y 60 dólares por barril antes de la pandemia del covid-19 y en semanas recientes se colocó en 120 dólares. Dada la extraordinaria capacidad de producción de petróleo de los Estados Unidos se pudiera aumentar la oferta y reducir los precios a niveles prepandémicos. Un compromiso con los productores de petróleo sobre la extensión temporal de su viabilidad económica puede ayudar a que aumenten su producción en el corto plazo. El presidente Joe Biden pudiese lograr esa expansión de la producción si envía un mensaje claro y positivo a sus productores de petróleo. Algo similar se pudiese lograr con los productores de gas natural, lo cual permitiría sustituir buena parte del combustible que suple Rusia a Europa. La disponibilidad de bienes alimenticios básicos, como maíz, trigo, soya, aceite vegetal, entre otros, pudiese también mejorar con un amplio programa de inversiones que estimule su oferta.

En resumen, políticas que promuevan el crecimiento de la oferta minimizarían el costo que, en términos de crecimiento económico y empleo, habría que pagar por el control de la inflación. Esa lección permite recomendar al gobierno del presidente Abinader que siga incentivando y apoyando a los sectores económicos para que estos aumenten su productividad, reduzcan sus costos y aumenten su oferta. Ese resultado ayudaría al Banco Central en la lucha contra la inflación doméstica.  

sábado, 2 de julio de 2022

La importancia del anclaje de las expectativas de inflación

[Escrito el 1 de julio de 2022]

Las expectativas de inflación constituyen un factor importante en la evolución de la tasa de inflación. Si los agentes económicos piensan que los precios subirán en el futuro, se produce una tendencia al alza de los precios en el presente. Por ese motivo, los bancos centrales tienden a hacer todo lo posible para mantener ancladas las expectativas de inflación.

La credibilidad de la política monetaria es fundamental para el sostenimiento del anclaje de las expectativas de inflación. La confianza en las decisiones del organismo emisor se logra y mantiene cuando éste cumple las reglas y estrategias que aseguran la estabilidad de precios. Un banco central que cede a las presiones de los políticos, por ejemplo, financiando déficits públicos, emite una cantidad excesiva de pesos y provoca una tasa de inflación muy por encima de la meta. En ese escenario la población pierde la confianza en la moneda nacional y tiende a sustituirla por otra moneda extranjera o por otros activos, como bienes raíces. El resultado final es inflación y depreciación de la moneda local.

La evidencia empírica revela que los países que siguen metas explícitas de inflación logran mantener las expectativas de inflación dentro del rango meta. En el caso de la República Dominicana, el Banco Central aplica desde 2012 la estrategia de metas explícitas de inflación, la cual en la actualidad establece un rango meta de 4%±1%. Esto permitió que los dominicanos se beneficiaran entre diciembre de 2012 y diciembre de 2020 de una previsible y baja tasa de inflación, que se colocó en promedio anual en 3%. En ese período, las expectativas de inflación para los próximos doce meses, estimadas por el Banco Central en base a encuestas aplicadas a expertos, se mantuvieron ancladas en 3.91%.

A nivel internacional, el cambio de postura de la política monetaria, de una expansiva a una más restrictiva, tiene como objetivo mantener ancladas las expectativas de inflación y así asegurar que la tasa de inflación converja dentro del horizonte de política a la meta de inflación. Eso es lo que quiere el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, al anunciar el más agresivo aumento de tasas de interés de referencia desde 1994 para asegurar que las expectativas de inflación a cinco años, que se sitúan hoy en 2.6%, atraigan hacia abajo a la inflación actual de 8.6%.

Lo mismo quiere lograr el gobernador Héctor Valdez con el cambio de postura de la política monetaria. Al mes de junio de 2022, las expectativas de inflación para los próximos 24 meses se mantienen ancladas en 4.5%, cifra que cae dentro del rango meta. La nueva política monetaria del Banco Central, unida a la reducción de la tasa de inflación internacional y al anclaje de las expectativas, hará que la tasa de inflación actual de 9.5% se vaya reduciendo gradualmente hasta converger al rango meta del 4%±1%.